La creación de un Estado palestino es aceptada por cada vez más israelíes, pese al rebrote de la violencia en los territorios palestinos ocupados por Israel y a las dudas de los jóvenes.
La tradicional resistencia a acceder a la reivindicación nacionalista de los palestinos retrocede entre la población adulta, mientras los negociadores de Israel y Palestina están enfrascados en la negociación de un acuerdo definitivo de paz.
Sin embargo, surgen preguntas en la juventud que creció después de la guerra de 1967, cuando Israel ocupó Cisjordania y Gaza, que eran controladas por Egipto y Jordania.
Esos territorios, reclamados por los palestinos como propios, han sido parte de Israel durante toda la vida de los jóvenes israelíes, quienes además han estado involucrados en los enfrentamientos con palestinos mientras cumplían su servicio militar.
"La mayoría de los jovenes israelíes están menos inclinados que sus padres a apoyar la idea de un Estado palestino", señaló Tamar Hermann, un investigador de la Universidad de Tel Aviv que dirige encuestas mensuales en Israel acerca del proceso de paz.
"Si un amigo recibe un balazo en la cabeza, lo primero que se piensa es: 'Matémoslos a todos' (a los palestinos), no le demos lo que quieren"', señaló Gil Peled, un soldado de Israel de 23 años, cuya unidad fue enviada a Gaza para custodiar a los colonos israelíes.
"He visto morir a jóvenes soldados tras ser apedreados por jóvenes palestinos, porque trataban de proteger a 20 hijos de colonos en un área hostil", contó.
Sin embargo, Peled dijo que sus experiencias hicieron que comenzara a cuestionar la validez del control de Israel sobre la vida cotidiana de los palestinos en Gaza, y que cambiara su punto de vista acerca de la situación política.
Cuando el joven soldado terminó su servicio militar, estaba convencido de que el pueblo palestino debía tener un Estado propio, aseguró.
En general, "cuando los jóvenes dejan el ejército y entran en la vida política, escuchan más opiniones y puntos de vista, y se hace claro cuál es el problema de fondo", agregó.
Además, la cantidad de israelíes que evaden el servicio militar aumenta cada año.
"No somos como la generación de nuestros padres, que construyó este país", dijo Sharon Kortland, de 23 años, quien cursa estudios sobre Medio Oriente en la Universidad Hebrea.
"No es que no nos importe. Los desinteresados son pocos y están equivocados. Es sólo que no queremos pelear por ciertas cosas. Los jóvenes queremos que todo esto termine de una vez", afirmó.
"Amigos míos murieron en Líbano. Mucha gente está harta de eso pero no sabe cuál puede ser la solución del problema. Ningún gobierno parece capaz de resolverlo", apuntó.
"Amamos la buena vida. Queremos ganar dinero, viajar a Estados Unidos y visitar Amsterdam", añadió.
De todas maneras, Kortland es capaz de enumerar algunas habituales por las cuales israelíes temen un Estado palestino. "Si ellos tienen un país nosotros perdemos el control", indicó.
Benjamin Lasker, quien encabeza la facción derechista del partido Likud en la Universidad Hebrea, predijo que si los palestinos tienen un Estado, lanzarán una dura guerra urbana para ampliar su territorio, y los jóvenes israelíes de la "generación de Internet" no querrán combatir.
"Hubo generaciones del ejército y la guerra, pero ésta es más pacífica. Tierra y propiedad ya no significan lo mismo, porque dejamos de ser agricultores. No queremos morir por la tierra", opinó Peled.
"Ahora queremos ser más ricos y tener más productos de Bill Gates (el magnate estadounidense de la computación), no perecer en una guerra", añadió.
En 1947, la Organización de las Naciones Unidas planeó crear un estado palestino, en el mismo proyecto que estableció el Estado de Israel en Medio Oriente.
Sin embargo, el resultado de una serie de conflictos armados en 1948 fue el desalojo forzado de miles de palestinos de territorios ocupados por israelíes, y la proclamación unilateral del Estado de Israel.
Los palestinos pasaron a vivir como refugiados, sin un Estado propio, en Cisjordania, ocupada por los jordanos, y la franja de Gaza, controlada por Egipto. Ambos territorios fueron ocupados por Israel en 1967
Durante la Intifada (insurreción) de los palestinos a fines de los años 80, los israelíes comenzaron a reconsiderar la creación de un Estado palestino, antes descartada en nombre del proyecto de un "Gran Israel" que incluyera el territorio ocupado en 1967.
La creación de ese Estado independiente fue el objetivo del líder palestino Yasser Arafat en los Acuerdos de Oslo con Israel, de 1993.
El 4 de mayo de 1994, Israel y la Organización para la Liberación de Palestina, dirigida por Arafat, llegaron a un acuerdo en El Cairo para la implementación inicial de los acuerdos de Oslo.
Ese acuerdo incluyó el compromiso de retirada de las tropas israelíes de 60 por ciento de Cisjordania y Gaza.
"La generación de mis padres luchó por este país y alimentó la idea de un Gran Israel. Tengo un compañero de clase cuyo padre murió al salvarle la vida, durante un atentado con una bomba, y conozco gente que no piensa en los árabes como personas", dijo Einat Seidel, de 15 años.
"Eso me apena, porque los palestinos también tienen derecho a un país propio. Si la única manera de terminar con esto es darles un país, hay que darles uno", enfatizó. (FIN/IPS/tra- eng/rs/sm/ego/mp/ip/00)


