/BOLETIN-DD HH/ YUGOSLAVIA: Condenan a médica activista por colaborar con el UCK

Flora Brovina, una médica, escritora y activista por los derechos humanos, perteneciente a la etnia albanesa de la provincia separatista de Kosovo, fue sentenciada a 12 años de cárcel por un tribunal federal yugoslavo.

La médica, de 50 años y madre de dos hijos, fue declarada culpable de colaborar con el Ejército de Liberación Albanés de Kosovo (UCK) por un tribunal distritual en Nis, 235 kilómetros al sudeste de Belgrado.

El tribunal dijo que Brovina, conocida pediatra de Pristina, cometió el delito de subversión al unirse a grupos "con intenciones terroristas" con el propósito de separar a Kosovo de la Federación Yugoslava, integrada por Serbia y Montenegro.

El tribunal aceptó la semana pasada cargos adicionales del fiscal sobre participación de la médica en "la organización de un servicio de ambulancias militares para el UCK cuando ya había sido declarado el estado de guerra en todo el país".

Brovina fue arrestada el 20 de abril y trasladada a territorio serbio junto a otros 2.000 albanokosovares acusados de terrorismo, cuando las fuerzas yugoslavas se retiraron de Kosovo en junio, tras 78 días de bombardeos de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).

La médica, quien se declaró inocente, fue juzgada de acuerdo con cláusulas especiales del Código Penal Yugoslavo referidas al terrorismo. El tribunal de distrito de Pristina, capital de Kosovo, fue trasladado a Nis cuando la administración serbia evacuó esa provincia.

Brovina fundó en 1992 la Liga de Mujeres Albanesas en Pristina, y dirigió allí una clínica pediátrica.

La acusación presentó declaraciones de la médica formuladas durante prolongados interrogatorios, en las cuales Brovina describió sus contactos con miles de personas que pasaron por su clínica luego del 24 de marzo, cuando comenzaron los bombardeos de la OTAN.

La acusada admitió haber sabido que algunos de las personas con las que realizó esos contactos eran integrantes del UCK o dirigentes políticos albanokosovares.

También relató encuentros con distintas personas en el verano (boreal) de 1998, cuando las fuerzas de seguridad serbia libraban intensos combates contra los rebeldes del UCK.

Las diez páginas de declaraciones fueron firmadas por Brovina. Sin embargo, la médica dijo que las firmó para acortar los interrogatorios y que habría hecho "cualquier cosa" para aliviar su situación.

Otras pruebas presentadas contra ella fueron una foto en la cual aparece junto a un hombre vestido con uniforme del UCK, suministros médicos encontrados en su clínica y lana donada por la organización humanitaria británica Comisión de Oxford para el Alivio del Hambre (Oxfam).

Brovina dijo que esa lana fue donada a mujeres de la etnia albanesa que escapaban de los bombardeos de la OTAN, para que tejieran prendas de abrigo mientras permanecían en su refugio de Pristina. El fiscal alegó que esas prendas estaban destinadas a los insurgentes del UCK.

"Flora Brovina es un chivo expiatorio", afirmó Gradimir Nalic, de la Comisión Yugoslava de Abogados para Derechos Humanos.

Nalic afirmó que el juicio de la médica muestra "la arrogancia del régimen serbio contra muchos grupos humanitarios con sede en el exterior, y también apunta contra asociaciones de escritores como el Pen Club", agregó Nalic.

El Pen Club es una asociación internacional de escritores cuya filial serbia integra Brovina, quien es también una conocida poeta.

"Siempre es una jornada triste cuando un país encarcela a uno de sus escritores", declaró Barbara Davis, la comisionada de Derechos Humanos de las Naciones Unidas en Yugoslavia.

"Desgraciadamente, asistí a muchos procesos similares en diferentes lugares de la antigua Yugoslavia (formada por Eslovenia, Croacia, Bosnia-Herzegovina, Macedonia, Serbia y Montenegro) y nunca me sorprendí de las sentencias severas, pero siempre quedé sacudida".

Ajri Begu, el marido de Brovina, dijo a IPS que el proceso en Nis "no fue contra Flora sino contra organizaciones humanitarias, incluso, simbólicamente, contra la Madre Teresa de Calcuta (de origen albanés), cuya obra Flora trató de continuar".

Al igual que las dos hermanas de Brovina, quienes estuvieron presentes en el juicio, Begu tiene la esperanza de que la médica viva lo suficiente para volver a ser libre. Brovina sufre una enfermedad cardíaca y tuvo varios ataques desde enero de 1998.

Según las estadísticas del Centro Legal Humanitario (HLC), con sede en Belgrado, gran parte de los 2.000 albaneses étnicos detenidos en Serbia son menores, ancianos o enfermos.

El HLC dijo que el prisionero más joven es un bebé de siete meses, quien nació en la cárcel kosovar de Urosevac en mayo, donde estaba detenida su madre, Igbale Xhafaj, de 20 años.

Xhafaj fue posteriormente trasladada a la prisión de Pozarevac y permanece recluida sin que haya cargos en su contra, según el HLC. Tambien se encuentran presos un niño de cinco años y su hermana de 14.

Una fuente serbia dijo que 12 mujeres y 25 menores están recluidos sin motivo aparente en Pozarevac. "Ahora estamos en un vacío legal en lo que respecta a Kosovo", declaró el funcionario, quien no quiso ser identificado.

La misma fuente aseguró que "en su momento" se adoptará una decisión de alto nivel sobre la manera de entregar a esos prisioneros a la administración de la Organización de las Naciones Unidas en Kosovo, "o retenerla para luego canjearla por serbios que aún están presos (del UCK) en Kosovo".

Muchos serbios fueron capturados por el UCK después de que las fuerzas de la OTAN se desplegaron en Kosovo, y siguen cautivos del grupo insurgente en las llamadas "prisiones privadas". (FIN/IPS/tra-en /vpz/ak/ego/mp/hd ip/99)

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