SIERRA LEONA: Gobierno rechaza cese del fuego propuesto por ONU

El gobierno de Sierra Leona rechazó hoy el cese del fuego propuesto por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para terminar la guerra civil que padece este país africano desde hace ocho años.

"El gobierno encuentra inaceptable el cese del fuego", declaró Freetown este martes.

La guerra civil estalló en Sierra Leona en 1991. Desde entonces, 25 por ciento de los 4,8 millones de habitantes debieron abandonar sus viviendas y más de 30.000 personas murieron, según informan organismos de ayuda humanitaria.

El enviado especial del secretario general de la ONU, Francis Okelo, que también dirige la misión de observadores del foro mundial instalada en el país, propuso que los beligerantes cesen las hostilidades mientras se desarrollen negociaciones.

"No se puede conversar y pelear al mismo tiempo, porque eso distrae del proceso del diálogo", sostuvo Okelo el lunes.

Okelo se refería a las negociaciones que se realizan actualmente en Togo entre los líderes rebeldes, siguiendo la propuesta hecha por el presidente de la Comunidad Económica de Estados de Africa Occidental (ECOWAS), Gnasingbe Eyadema, que también es jefe de Estado del país anfitrión.

"Es importante que ambas partes suspendan las acciones militares, como medida para inspirar confianza, y por supuesto, ambas partes deberían mantenerse en las posiciones que controlan actualmente", agregó Okelo.

El gobierno sostiene que el cese del fuego sólo será posible si los rebeldes desocupan las minas y las zonas económicamente rentables que controlan, y si dejan libres las carreteras que unen a la capital con las provincias.

Una vez que los rebeldes hayan desocupado esas zonas, el cese del fuego deberá ser supervisado por "un número suficiente de fuerzas de mantenimiento de paz de la ONU", indicó el gobierno.

Los bandos en conflicto parecen poco dispuestos a transar. El Frente Revolucionario Unido (RUF), con el apoyo de renegados del antiguo ejército de Sierra Leona, controla el distrito oriental de Kono, rico en diamantes, y las norteñas localidades agrícolas de Bombali, Kailahun, Kambia y Tonkolili.

Más de 70 por ciento del país está bajo control de la insurgencia, que pidió el cese del fuego para poder negociar desde una posición de fuerza, según los expertos.

El gobierno, por su parte, se siente capaz de continuar con la ofensiva militar, y acaba de adquirir dos nuevos helicópteros de guerra y de entrenar a cientos de militares que cuentan con el apoyo de más de 10.000 soldados de ECOMOG, la fuerza de mantenimiento de paz de ECOWAS.

El objetivo de la reunión de los rebeldes "a puertas cerradas" en Togo es elaborar propuestas para tener conversaciones productivas con el gobierno.

El líder del RUF, Foday Sankoh, que estuvo dos años en la cárcel y apeló la sentencia que lo condenó a muerte, fue liberado temporariamente por el tribunal de apelaciones de Freetown para participar de las negociaciones en Togo.

Dado el modo en que se desarrollan las cosas en el campo de batalla, parecería que el gobierno no aceptará ninguna propuesta de cese del fuego por el momento.

"Nos dirigimos sin duda hacia un callejón sin salida. El gobierno continúa con la presión militar y sólo estará dispuesto al diálogo cuando los rebeldes se retiren de las zonas económicamente más importantes del país", declaró Mike Sesay, un analista político de Freetown.(FIN/IPS/tra-en/lf/mn/ceb/aq/ip/99

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