BOLIVIA: El auge de las huellas de dinosaurios

Bolivia vive un verdadero "auge jurásico" por la aparición de huellas de dinosaurios en rocas de piedra caliza de una fábrica de cemento en en los alrededores de Sucre, la capital oficial del país.

Ya no sólo científicos internacionales sino ahora también ciudadanos curiosos y turistas extranjeros llegan hasta la región de Cal Orcko (Cerro de Cal, en quechua), 580 kilómetros al sur de La Paz, para ver las pisadas de dinosaurios selladas en tierra que con el tiempo quedó petrificada.

Son huellas de al menos seis especies diferentes de animales prehistóricos que quedaron registradas a lo largo de 350 metros en un muro de tres kilómetros de largo y 70 de altura, que en el Cretácico fue la orilla de un lago y que más tarde se elevó en forma vertical por el movimiento de las placas tectónicas.

Los científicos aseguran que son las pisadas continuas más largas hasta ahora encontradas en el mundo.

Por allí pasaron gigantescos titanosaurios -saurópodos herbívoros-, hadrosaurios herbívoros y dinosaurios acorazados de la familia de los anquilosaurios, animales con armadura, de movimientos rápidos y de pesos superiores a las dos toneladas.

Según los investigadores, la región de Cal Orcko fue hace 70 millones de años un inmenso lago de agua dulce donde se desarrollaron varias especies de dinosaurios carnívoros y herbívoros.

A sólo 60 kilometros de allí, en la región de Quila Quila, los científicos han encontrado recientemente más huellas de saurópodos y restos fósiles de una mandíbula de terópodo en un espacio de 32 kilómetros de largo, con una antigüedad de 75 a 85 millones de años, según estimaciones de los expertos.

Pese a los varios descubrimientos de huellas, no sólo en Cal Orcko y Quila Quila sino también en otras regiones de Bolivia, no se ha encontrado hasta ahora restos de dinosaurios por falta de recursos para hacer una investigación de campo.

"No se puede concebir que en un territorio tan extenso donde hay huellas de dinosaurios, no se encuentren restos. Esto se debe únicamente a la falta de investigación, porque los restos existen y sólo hay que encontrarlos", dice el paleontólogo boliviano Bernardino Mamani, un estudioso de las huellas de los saurios.

Más allá de su utilidad turística, el hallazgo de las huellas y de posibles restos fósiles de dinosaurios en Bolivia es para los investigadores un desafío para la ciencia y un camino para estudiar a los animales prehistóricos que habitaron en América.

El paleontólogo boliviano David Queremba señala que los restos fósiles y las huellas descubiertas tienen un valor fundamental para los estudios de ciencia natural en este país y en el mundo, porque varios de aquellos rastros corresponderían a animales no conocidos ni catalogados hasta ahora.

Los científicos destacan la existencia de varios "santuarios" paleontológicos en el territorio boliviano.

El más importante es el Parque Nacional Toro Toro, en el departamento de Potosí, donde además de huellas de dinosaurios, también hay un cementerio de tortugas gigantes del Cretácico, restos de cocodrilos, peces y dientes de mamíferos prehistóricos.

También en el Lago Titicaca, compartido por Bolivia y Perú, se encontró restos de peces Placodermos, considerados los más antiguos y más grandes del continente, que por su tamaño eran capaces de devorar tiburores, según describen los paleontólogos. (FIN/IPS/ac/ag/sc/98

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