EE.UU.: Informática amenaza convertirse en "club de varones"

Las adolescentes aprenden menos que los varones sobre computadoras y tecnología en las escuelas secundarias de Estados Unidos, según un informe difundido hoy.

La informática se está transformando en un nuevo "club de varones" y amenaza con "convertir a las mujeres en simples espectadoras en el tecnológico siglo XXI", advierte el estudio publicado por la Asociación Estadounidense de Mujeres Universitarias (AEMU).

El informe llama a los educadores a fomentar la inscripción de estudiantes mujeres en cursos de informática, ya que menos de 20 por ciento de los estudiantes de enseñanza media que toman clases de computación de nivel avanzado son del sexo femenino.

"Para las niñas y adolescentes, una educación igualitaria sigue siendo una meta difícil de alcanzar", indica el reporte de 106 páginas basado en más de mil estudios realizados desde 1992.

El informe forma parte de un esfuerzo para identificar y eliminar las diferencias en la instrucción que reciben los estudiantes de uno y otro sexo.

Comparado con 1992, ahora hay más mujeres adolescentes en las clases de ciencias y matemáticas avanzada, consigna el estudio titulado "Diferencias de género: Las escuelas aún le fallan a nuestros hijos".

Pero aunque esas diferencias se salvaron parcialmente, aparecieron otras nuevas en los cursos de física e informática, dice el documento, y agrega que en los programas escolares de preparación para el trabajo en general se canaliza a las adolescentes hacia ocupaciones tradicionalmente femeninas.

"Las diferencias de la educación recibida por los distintos sexos hace que las adolescentes no estén preparadas para el siglo XXI", dijo Sandy Bernard, presidenta de AEMU, una de las organizaciones femeninas más grandes y antiguas del país.

A las estudiantes con posibilidades de ir a la universidad se las encauza hacia los campos de la enseñanza primaria y media y al trabajo social, mientras a los varones se les incentiva a seguir carreras de mayor prestigio, como leyes, medicina, negocios, ciencia y enseñanza a nivel universitario, agregó.

En los años 70, las mujeres avanzaron en el terreno laboral y su presencia aumentó notablemente en todas las profesiones, pero en el campo de la ciencia y la informática, siguen en desventaja frente a los hombres, señaló AEMU.

"Los varones pueden programar y resolver problemas en las computadoras, pero las adolescentes sólo las usan para escribir. Es la dactilografía de los 90", observó Janice Weinman, directora ejecutiva de la asociación.

Las adolescentes toman menos clases de ciencia y diseño en computadora que sus pares masculinos en la escuela secundaria, especialmente en la franja de edad de 14 a 18 años.

En 1996, sólo 17 por ciento de los estudiantes que tomaron un examen nacional de evaluación de conocimientos avanzados de informática eran del sexo femenino.

En total, 25 por ciento de las adolescentes toman clases de computación, comparado con 20 por ciento de los varones. Pero los cursos a los que asisten ellas son de manejo básico, mientras que los adolescentes toman clases de informática avanzada y diseño gráfico computarizado.

El estudio de AEMU propuso investigar detenidamente las causas de estas diferencias, y resaltó que hay escasa representación femenina en los juegos y programas para computadoras, incluidos aquellos que se usan en las escuelas.

Fuera de la escuela, las estudiantes mujeres usan las computadoras menos que los varones, y se consideran a sí mismas menos hábiles que ellos en esa materia, indica el informe.

Así mismo, ellas eligen entre una variedad de carreras más restringida que los varones. Los programas de preparación para el trabajo no las ayudan a ingresar en campos no tradicionales porque los consejeros laborales de las escuelas tienen demasiados casos para atender, agrega.

Una de cada cinco estudiantes de escuela secundaria afirma haber sido víctima de abuso físico o sexual, y una de cada cuatro de acoso sexual, observa el estudio.

Además, la cuarta parte de las estudiantes presenta síntomas de depresión, una de las cuatro amenazas principales a la salud de estas adolescentes junto con la delincuencia, el consumo de drogas y los embarazos.

AEMU propuso que, así como se compara a los afroestadounidenses e hispanoestadounidenses con los blancos para medir su desarrollo, debe compararse a las niñas y adolescentes con los varones dentro de cada comunidad étnica o cultural.

La proporción de niños que nacen de madres adolescentes descendió 20 por ciento en la comunidad negra y nueve por ciento en la blanca, pero entre las hispanas sigue incambiada, siendo éste el grupo de mayor de deserción escolar. (FIN/IPS/tra-en/jl/di-ml/ed-pr/98

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