Los jefes de Estado y de gobierno de la Unión Europea (UE) rechazaron hoy la propuesta de Francia de asignar recursos a la creación de empleo, en el primer día de una reunión para discutir una profunda reforma institucional del bloque.
Alemania encabezó la oposición a la iniciativa francesa, y el canciller (jefe de gobierno) alemán Helmut Kohl advirtió en la cumbre de Amsterdam que no aceptará ninguna tentativa de introducir "por la ventana" ninguna estrategia de empleo en la UE.
El nuevo gobierno socialista de Francia había amenazado indirectamente con bloquear el esfuerzo por mantener a la UE en la vía hacia la creación de la moneda única, a menos que se destinaran recursos a la generación de empleo.
Pero los otros estados miembros de la UE, incluso Gran Bretaña, que también ha estrenado una administración laborista, se alinearon detrás de Alemania, para respaldar la reforma del mercado de trabajo, la implementación de programas de reenfoque de la educación y de reconversión de mano de obra.
Con esas medidas, los jefes de Estado y de gobierno intentan rescatar para la actividad a los 18 millones de desempleados de la UE.
La cumbre también maneja un proyecto de resolución sobre empleo y crecimiento que se concentra en la coordinación de las estrategias nacionales de empleo de los 15 estados miembros del bloque.
"El papel de la UE en materia de empleo es estimular el intercambio de ideas y el mejoramiento de las prácticas en curso, y no lanzar un programa de grandes gastos", dijo el primer ministro británico Tony Blair.
Como concesión a Francia, que exigía acción concreta, la UE considera la financiación de "incentivos" de empleo. La iniciativa está incorporada al tratado que discute la cumbre, pero debe ser aprobada por unanimidad y con señalamiento estricto del gasto permitido.
También se ha debatido la opción de recurrir al Banco Europeo de Inversiones, una agencia que financia proyectos de desarrollo y presenta utilidades anuales por 1.200 millones de dólares, para otorgar préstamos de bajo interés a empresas pequeñas de alta teconología, con el fin de crear empleo.
Otro plan, más complejo, se refiere al uso de recursos excedentes del presupuesto de subsidios agrícolas de la UE para financiar un proyecto de desarrollo del transporte paneuropeo.
El Partido Socialista francés basó su campaña electoral en la necesidad de la creación de empleo y en la resistencia a las duras medidas económicas previstas para el ingreso de Francia en el sistema de moneda única de Europa.
Francia evitó una importante crisis en la cumbre al retirar su amenaza de vetar al "pacto de estabilidad" perfilado por Alemania, que impondrá pesadas multas a todo país miembro del futuro sistema monetario que supere el tope acordado para el déficit fiscal.
Los jefes de Estado y de gobierno avanzaron en el tratamiento del principal asunto de su agenda: un nuevo tratado que preparará las instituciones y políticas de la UE para la nueva ampliación del bloque, en el próximo siglo.
El proyectado tratado contempla la libre circulación de los ciudadanos de la UE en el área comunitaria en un plazo de cinco años a partir de la entrada en vigor del tratado, la determinación de políticas comunes de asilo e inmigración y el aumento de la cooperación contra el crimen organizado.
El tratado también permitirá a la UE ordenar a la Unión Europea Occidental, una alianza de defensa, la realización de operaciones de mantenimiento de la paz y de ayuda humanitaria.
Paralelamente, la UE pretende hacer más eficiente su proceso de toma de decisiones en asuntos mundiales.
Así mismo, se discute la reforma del sistema de votación. Alemania, España, Francia, Gran Bretaña e Italia, los cinco grandes del bloque, pretenden aumentar su influencia en las decisiones mediante la calificación del voto por tamaño de población.
Por el sistema actual, Luxemburgo, de 400.000 habitantes, tiene dos votos, mientras Alemania, de 80 millones de personas, tiene 10.
Según la propuesta de Holanda, tanto el tamaño de la ejecutiva Comisión Europea, como el valor del voto de los estados grandes y pequeños en el Consejo de Ministros, el órgano de gobierno de la UE, permanecerían sin cambios hasta el ingreso de nuevos miembros.
La iampliación de la UE de 15 a 25 o más integrantes depende de la implementación de los cambios institucionales en el bloque, según coinciden los participantes en la cumbre de Amsterdam. (FIN/IPS/tra-en/mom/rj/ff/ip/97


