La revelación de vinculaciones del ministro de Justicia de Argentina con un empresario sospechado de ser autor intelectual del crimen de un periodista asestó un duro golpe al gobierno del presidente Carlos Menem en momentos en que su popularidad es cada vez más baja.
El ministro de Justicia Elías Jassán admitió haber recibido llamadas del empresario telepostal Alfredo Yabrán, que esta semana podría ser convocado por un tribunal a declarar como imputado en la causa por el asesinato, en enero, de José Luis Cabezas, fotógrafo del semanario Noticias.
El desgaste que produce la crisis social en las provincias, la huelga de hambre de los maestros que ya lleva más de dos meses y la orientación que está teniendo la investigación por el crimen que más conmueve a la opinión pública, tienen en jaque al gobierno.
Una encuesta difundida la semana pasada por el matutino Clarín señala que si hoy el presidente intentara una tercera gestión, contaría con dos por ciento de respaldos.
Menem llegó por segunda vez a la presidencia hace apenas dos años con 50 por ciento de los votos.
"Por ahora" no habrá cambios en el gabinete, dijo el presidente, una afirmación de relativa certeza que fue aprovechada este lunes por la oposición.
El Frente País Solidario anticipó que pedirá el juicio político de Jassán y la Unión Cívica Radical pide explicaciones al presidente.
"Si Menem ignoraba las relaciones entre Jassán y Yabrán es grave. Si no las ignoraba pero tampoco las podía evitar lo mismo es grave, y si las conocía y las consentía también es grave", opinó el presidente del radicalismo, Rodolfo Terragno.
"Cualquier escenario que se imagine requiere explicaciones de Menem", añadió.
Sin embargo, Menem prefirió replegarse en el silencio y su secretario general, Alberto Kohan, negó que haya crisis en el gobierno.
"No hay ninguna crisis, el que quiera verlo así es porque tiene mala fe", sostuvo Kohan, uno de los involucrados con Yabrán por el ex ministro de Economía Domingo Cavallo, el primero en acusar a Yabrán de actuar como un mafioso para conseguir negocios con el Estado.
Cavallo declaró este fin de semana que un grupo de colaboradores cercanos al presidente recibe órdenes del empresario y que si se investigan las llamadas que recibieron últimamente se podría comprobar su afirmación.
Mencionó a Jassán, a Kohan, al ministro del Interior Carlos Corach, el ex ministro de Economía Antonio Erman González, al asesor Esteban Caselli, y a un ex funcionario de migraciones, Hugo Franco. "Son todos empleados de Yabrán", acusó Cavallo.
Jassán admitió haber recibido llamadas de Yabrán -aunque no más de 100, como revelan las planillas de comunicaciones a su celular publicadas este fin de semana por la prensa escrita-, pero dijo que no estn relacionadas con el crmen de Cabezas sino con las acusaciones que haca contra ambos el ex jefe de Economía.
"Siempre me llamaba después de los ataques que me hacía Cavallo. Se comunicaba conmigo para comentar esa situación. Por supuesto que me interesó atenderlo porque quería saber cuál era su óptica sobre ese tema", se defendió el ministro.
Jassán había dicho antes que no conocía a Yabrn. "Lo dije en el contexto que preguntaban, por las acusaciones de Cavallo que decía que yo era el socio de Yabrán", aclaró.
Segíun versiones periodísticas, Jassán, antes de ser funcionario, fue miembro del directorio de una empresa que se atribuye a Yabrán, Interbaires.
La empresa controla las tiendas libres de impuestos en los aeropuertos. Jassán aclar que Erman González -otro de los señalados por Cavallo- le había propuesto ser vicepresidente de esa empresa para representar allí los intereses del Estado pero que él no aceptó.
Yabrán está ahora en la mira de la justicia porque el principal sospechoso de haber disparado contra Cabezas tiene una agenda de teléfonos en las que se registra el número del empresario y el de muchos de sus colaboradores.
Además, un amigo del fotógrafo declaró que unos días antes del asesinato, la víctima le confesó su temor por ser asesinado por gente cercana a Yabrán.
El empresario, que había dicho a Noticias que tomarle una fotografía era como dispararle un tiro, fue retratado por Cabezas luego de una larga temporada de guardias periodísticas en el balneario de Pinamar, el sitio donde Yabrán pasa sus vacaciones y donde fue encontrado el cuerpo de Cabezas. (FIN/IPS/mv/dg/ip/97)


