Una forma distinta de ejercer presión se desarrolla fuera de las salas de negociación de la 10 Conferencia de las Partes de la Convención de Comercio Internacional de Especies Amenazadas (CITES), en curso en esta capital.
En el segundo piso del Centro Internacional de Conferencias de Harare, donde desde el 9 y hasta el 20 de junio delegados de todo el mundo discuten sobre el comercio de plantas y animales, unos 34 expositores educan e informan al público sobre lo que creen es el mejor enfoque para salvar animales y plantas.
La exhibición refleja la confrontación que tiene lugar en el piso inferior. La mayoría de los grupos de defensa de los derechos de los animales se ubican en un ala del salón, mientras los que abocan por la gestión sostenible de la vida silvestre están instalados en el polo opuesto.
En el puesto del Programa de Administración de Recursos de la Comunidad de Desarrollo de Africa Austral (SADC), Vitus Mwale admitió que su tarea se complicó debido al debate que mantiene la conferencia en torno a los elefantes africanos.
El programa de SADC propone la gestión comunitaria de la vida silvestre, la cual implica la reproducción controlada de elefantes y la utilización de las ganancias de la venta de marfil y otros productos, para ayudar al desarrollo de las comunidades implicadas.
A pesar de la división de intereses, la exhibición simultánea a la conferencia ofrece rica y variada información y exposiciones únicas, como un jardín de aloes y cactus y vestimenta para safaris.
La exposición de CITES hace pleno uso del recurso del vídeo. Delia Griggs, integrante de la firma de relaciones públicas David Barritt, que trabaja para el Fondo Internacional para el Bienestar de los Animales (IFAW), lo primero que ofrece a los visitantes de su puesto es mirar un vídeo.
Luego pregunta al visitante si tiene preguntas y le entrega material informativo impreso.
La Red de Supervivencia de Especies (SSN) presenta, con un vídeo de ocho minutos en inglés, francés y español, la matanza de ballenas, y la lucha por la supervivencia de la tortuga marina.
En la otra punta de la sala, el Programa de Gestión de Recursos Naturales de SADC presenta un filme sobre animales matando a personas.
También hay otro tipo de propuestas. Nikki Swift, en el puesto del grupo de Conservación del Rinoceronte Negro de las Tierras Medias, propone a los visitantes que "adopten" un rinoceronte, con el fin de cubrir costos de protección de los animales de cazadores ilegales durante dos años, en 14 granjas de conservación.
Según Swift, en 1995 había 272 rinocerontes negros en Zimbabwe, pero ahora su población aumentó a 315.
El puesto está decorado con cajas de medallas de plata producidos como edición limitada en 1995, y tiene una escultura de uno de estos animales que será subastada el 19 de junio, un día antes del cierre de la conferencia. (FIN/IPS/tra-en/pm/kb/lp/en/97


