El Congreso de Ecuador se dispone a discutir el acuerdo sobre propiedad intelectual y patentes que este país andino suscribirá con Estados Unidos, tras varios meses de intensa polémica sobre el tema.
La Comisión de Asuntos Internacionales del parlamento, encargada de revisar los términos del acuerdo, considera necesario lograr un consenso con todos los sectores de la sociedad involucrados directa e indirectamente en los asuntos de propiedad intelectual y patentes.
Sin embargo, el gobierno ecuatoriano tienen urgencia en que el convenio sea ratificado por el Congreso, pues Estados Unidos, el principal socio comercial de Ecuador, podría comenzar a aplicar sanciones comerciales a este país.
En abril, el gobierno estadounidense decidió incluir a Ecuador en su "lista prioritaria de advertencia", por el incumplimiento de los acuerdos sobre propiedad intelectual y patentes.
En septiembre próximo se realizará otra revisión "y si no existen avances al respecto, podrían venir las sanciones", comentó el subsecretario de Industrias de Ecuador, Antonio Cobo.
La decisión de Estados Unidos le valió a Ecuador un llamado de atención de la Organización Mundial de Comercio, que consideró que este país también incumplía el tratado de propiedad intelectual de esa entidad.
"Se debe realizar un análisis profundo y determinar con rapidez si el acuerdo es conveniente o no lo es, para hacer los ajustes necesarios", dijo el dirigente empresarial Patricio Izurieta.
El convenio bilateral fue presentado en 1995 durante el gobierno de Sixto Durán Ballén, pero fue rechazado por varios bloques parlamentarios que estimaron que las grandes transnacionales estadounidenses podrían utilizarlo para saquear los bienes naturales y las productos tradicionales del país.
En la resolución parlamentaria influyó la fuerte presión de grupos ambientalistas y organizaciones indígenas, que denunciaron la presencia de laboratorios farmacéuticos "biopiratas" de Estados Unidos en territorio ecuatoriano.
La ayahuasca, bebida ceremonial de características medicinales de los indígenas amazónicos, habría sido patentada por la empresa International Plant Medicine en Estados Unidos, sin el permiso de las comunidades autóctonas, según reiteradas denuncias.
También se acusó a la embajada de Estados Unidos en Ecuador de pagar unos 250.000 dólares a varios parlamentarios, para que votaran a favor del acuerdo.
"Necesitamos tener la seguridad de que se respetarán nuestros recursos biológicos y nuestras tradiciones", dijo a IPS José María Cabascango, ex presidente de la Confederación de Nacionalidades Indígenas de Ecuador, que agrupa a los 10 pueblos autóctonos que habitan en este país.
"Si no se toman en cuenta nuestras propuestas seguiremos manteniendo nuestra posición de rechazo al acuerdo, con el apoyo de otros pueblos de la región", aseguró el líder indígena.
Una de las salidas al conflicto consistiría en incluir en el acuerdo los derechos de los pueblos indígenas a sus conocimientos ancestrales, "pero es difícil que las autoridades estadounidenses acepten una propuesta de esta naturaleza". estimó Cabascango. (FIN/IPS/mg/ag/if/97