Los ministros de Relaciones Exteriores de 45 países harán el jueves y viernes en esta ciudad un balance de los acuerdos de paz de Dayton, Estados Unidos, que el 21 de noviembre pusieron fin a cuatro años de guerra en la ex Yugoslavia.
En la "Conferencia para la verificación de los acuerdos de Dayton" también los representantes de 14 organizaciones internacionales analizarán temas de candentes actualidad, que como cenizas pueden encender de nuevo un conflicto que provocó 250.000 muertos.
Organizada por Italia en su calidad de presidente de turno de la Union Europea (UE), en la reunión de Florencia ministros de Relaciones Exteriores y negociadores se sentarán alrededor de varias mesas para tratar de mejorar las condiciones de la población de la ex Yugoslavia.
De Sarajevo, Zagreb y Belgrado, pero también de las ciudades más pequeñas y los pueblos más alejados de la extinta Yugoslavia, se mirará a Florencia con una gran esperanza.
Según fuentes diplomáticas, de la cita podría surgir la fecha de las elecciones generales que se deben celebrar en Bosnia, un elemento importante de los acuerdos de Dayton incluído en la agenda de la reunión, presidida por el ministro de Relaciones Exteriores de Italia, Lamberto Dini.
Los acuerdos de Dayton prevén que las elecciones se efectúen a más tardar el 14 de septiembre próximo, fecha que Washington insiste que sea respetada, pero para ello se requiere del visto bueno de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE), encargada de la consulta electoral.
Según el presidente de turno de la OSCE, el suizo Flavio Cotti, las condiciones de seguridad no garantizarían elecciones libres e imparciales, una opinión compartida por otros observadores extranjeros.
Sobre todo, se formulan reservas sobre la influencia que ejerce aún sobre su gente el líder serbio bosnio Radovan Karadzic, sobre quien pesa una orden de arresto del Tribunal de La Haya, que juzga los crímenes de guerra en la ex Yugoslavia.
De Sarajevo se mira a Florencia con optimismo.
Las autoridades bosnias han cumplido un gesto de buena voluntad al anunciar la decisión de la Corte Suprema de Sarajevo de consignar al Tribunal de La Haya a dos presuntos criminales de guerra musulmanes, que serían responsables de "atrocidades" en un campo de detención en el sur de Bosnia.
La conferencia de Florencia deberá afrontar uno de los aspectos considerados más importantes de la posguerra: la reconstrucción económica, que según el Banco Mundial costará 5.000 millones de dólares.
En la víspera de la reunión surgió un elemento nuevo con el anuncio del secretario de Defensa de Estados Unidos, William Perry, de que las tropas norteamericanas podrían permanecer en Bosnia incluso después del término del mandato de la Fuerza de Paz (IFOR), el 20 de diciembre próximo.
La declaración de Perry reabre el debate sobre el futuro de IFOR, la fuerza de paz de 60.000 hombres que bajo la dirección de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) vigila el cumplimiento de los acuerdos de paz.
La reunión de Florencia deberá encontrar un compromiso entre musulmanes y serbios bosnios, porque Sarajevo insiste en que en el acuerdo sobre el desarme se especifique que la República Serbo- Bosnia, presente en Florencia con su propia delegación, no es un estado autónomo.
Los trabajos se abrirán en la tarde de este jueves con la intervención de Dini y un informe del Alto Comisario para los aspectos civiles de Dayton, Carl Bildt.
En la agenda figura también el tema de los refugiados y se discutirá el retorno a casa de los 2,5 millones de personas, con el pleno restablecimiento de la libertad de movimiento. (FIN/IPS/jp/ag/ip/96)


