El gobierno de José María Aznar ha decidido romper definitivamente el monopolio de la empresa Telefónica de España en el sector de telefonía básica de voz, al disponer que Retevisión pueda comenzar a prestar servicios a partir de 1997.
Retevisión es un ente público que sirve las señales de televisión a las cadenas públicas y privadas, servicio que mantendrá en carácter de monopolio hasta agosto de 1999, fecha en que se renovarán las licencias de las actuales televisiones privadas.
Con la autorización a Retevisión de operar en telefonía, el gobierno anticipa en un año el plazo establecido para 1998 por la Unión Europea para la liberalización de la telefonía fija.
La liberalización total de las comunicaciones se demorará sin embargo hasta el 2003, ya que el gobierno español se acogerá a una prórroga acordada con la UE.
El anuncio fue formulado por el ministro de Fomento, Rafael Arias Salgado, quien precisó que antes de finales de este año será privatizado el 80 por ciento de Retevisión.
El gobierno autorizará a Retevisión para que pueda construir una infraestructura propia, al tiempo que garantiza el libre acceso a la red de Telefónica en el período transitorio, durante el cual sólo deberá abonar lo que cuesta el mantenimiento de la red.
De la privatización de Retevisión, futuro segundo operador en telefonía básica, podrían quedar excluidos expresamente los componentes del núcleo duro de los accionnistas de Telefónica (La Caixa, el BBV y Argentaria), que en conjunto controlan casi 11 por ciento de sus acciones.
La aplicación de esa exclusión en el concurso de privatización de Retevisión supondría despejar el camino al grupo formado en torno a la empresa eléctrica Endesa, el Banco Central Hispano y el Santander, ya asociados en Airtel, empresa de telefonía móvil que compite con Movistar, operada por Telefónica.
El Estado español posee 20 por ciento de las acciones de Telefónica, y ha anunciado el propósito de conservar el mismo porcentaje en Retevisión, "aunque el objetivo último es la privatización total de ambas", puntualizó el ministro Arias Salgado.
El anuncio oficial fue bien recibido por los operadores del mercado de valores, ya que por segundo día consecutivo las acciones de Telefónica marcaron récord de cotización (2.455 pesetas), acaparando este martes 25,5 por ciento del volumen negociado en la Bolsa de Madrid, con 13.428 millones.
En los dos primeros días de esta semana las acciones de Telefónica han subido 4,02 por ciento y 46,13 por ciento desde enero pasado.
El alza en la Bolsa se produjo en forma prácticamente coincidente con el anuncio del gobierno, el conocimiento del superávit obtenido por Telefónica del Perú y la oferta de Telefónica Internacional para brindar en Latinoamérica servicios conjuntos de telefonía de voz, datos e imágenes, y telefonía móvil. (FIN/IPS/jc/jc/cr-if/96)


