El presidente de la Sala II de lo Penal de España, José Antonio Jiménez Alfaro, sufrió hoy graves heridas en la cara y la amputación de tres dedos, al explotar un libro bomba que observaba en el interior de su despacho de la Audiencia Nacional.
Momentos después de producirse la explosión, la policia nacional desalojó el edificio en busca de otros posibles artefactos.
Según expertos policiales, el explosivo no fue detectado por la revisión a que se somete toda la correspondencia que llega a la Audiencia, por ser de baja potencia.
Al recibir el paquete bomba, Jiménez Alfaro se encontraba acompañado de otros dos jueces que resultaron ilesos. Tras la explosión, fue trasladado a un hospital, donde los médicos informaron que su vida no corre peligro.
En medios del independentismo vasco, Alfaro está considerado como un juez "duro y conservador".
En 1991 presidió el juicio contra los ex comisarios José Amedo y Michel Dominguez, condenado a más de cien años de cárcel por su participación en los atentados cometidos por los Grupos Antiterroristas de Liberación (GAL) contra miembros de la organización separatista vasca ETA.
El jefe del gobierno, José María Aznar, envió "sus mejores ánimos" al herido desde Alemania, donde se encuentra en visita oficial.
El ministro del Interior, Jaime Mayor Oreja, manifestó que no malgastará ni una sola palabra en condenar el atentado y dijo que lo que hay que hacer "es seguir trabajando, todos juntos (gobierno y oposición) para erradicar la locura del terror".
Otro juez en la mira de los terroristas, Baltasar Garzón, uno de los primeros en llegar junto al magistrado herido, dijo que Alfaro se encuentra muy sereno y que ahora hay que investigar como pasó el artefacto los controles de la audiencia. (FIN/IPS/af/ag/ip/96)


