El flujo del comercio mundial está pasando por alto a Africa, un continente sitiado económicamente, advirtió hoy la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
Entre 1990 y 1995, la participación de Africa en el comercio mundial disminuyó 30 por ciento, de 3,1 por ciento a 2,2 por ciento, según nuevas estadísticas del informe socioeconómico anual de la ONU.
La incapacidad de Africa para aprovechar el fuerte crecimiento del comercio mundial se debe a "su diminuta y decreciente participación en el intercambio global y su continua dependencia de los productos básicos", indicó el informe.
En relación a la década de 1980, el producto interno bruto (PIB) de Africa representa una proporción cada vez menor del PIB mundial. El estudio señaló además que la crisis social del continente continuó siendo severa el año pasado en las áreas de salud, educación y crecimiento demográfico.
"La situación destaca una vez más la necesidad crítica de que los países africanos reestructuren y reorienten sus políticas hacia el desarrollo social y la reducción de pobreza", sostuvo el informe.
No obstante, Djibril Diallo, director de la división de asuntos públicos del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, dijo que la mayor tragedia que enfrenta el continente es la restricción de la asistencia internacional pese a que la mayoría de los países implementan programas de ajuste estructural.
El Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional (FMI) condicionan la ayuda al desarrollo de Africa a reformas políticas y económicas, incluyendo buena gestión, privatización, devaluación, eliminación de subsidios y reducción del déficit presupestal.
Pero Diallo recordó que aún cuando varios países africanos, entre ellos Mali, Burkina Faso y Senegal, han cumplido con esas condiciones, no tienen recursos adicionales que inyectar a sus frágiles economías, por lo cual "están dando una batalla perdida".
La encuesta reveló que en 1995 Africa experimentó un crecimiento económico moderado por segundo año consecutivo. El PIB de la región aumentó 2,3 por ciento, en relación al 2,1 por ciento de 1994.
A pesar de esta modesta recuperación, el crecimiento del PIB no supera el 2,3 por ciento del crecimiento demográfico. Como consecuencia, en 1995 el ingreso por habitante se redujo 0,6 por ciento.
El flujo neto de asistencia oficial al desarrollo (AOD) a Africa decreció de 25.000 millones de dólares en 1992 a 23,5 dólares en 1994.
La disminución se atribuye a tres factores: la creciente demanda de ayuda de las repúblicas ex soviéticas y del este de Europa, la reorientación de las políticas de asistencia al desarrollo y las restricciones fiscales de los donantes.
Sólo ocho de los 51 países africanos tuvieron un destacado crecimiento del PIB en 1995, Burkina Faso (seis por ciento), Costa de Marfil (6,6 por ciento), Ghana (6,9 por ciento), Kenia (6,1 por ciento), Malawi (6,2 por ciento), Mali (seis por ciento), Togo y Túnez (6,7 por ciento cada uno). (FIN/IPS/tra-en/td/jl/lp/if/96)


