Para el pianista panameño Danilo Pérez fue un genio como Bach o Mozart. Chick Corea, Gary Burton, Hermeto Pascoal, Tania Libertad, Soledad Bravo y Raymundo Fagner se reúnen desde este jueves en esta capital para rendirle homenaje.
En Argentina, sin embargo, Astor Piazzola fue rechazado por romper los sagrados patrones del clásico tango.
A casi cuatro años de su muerte -ocurrida el 4 de julio de 1992 a los 71 años- comienza este jueves en el Teatro Opera de Buenos Aires un homenaje de tres días al autor de "Verano Porteño", "Balada para un loco" y "Adiós Nonino", entre otras melodías ciudadanas famosas en todo el mundo.
Incomprendido por sus compatriotas, el músico que nació en la ciudad de Mar del Plata, 400 kilómetros al sur de Buenos Aires, está sentado junto a Carlos Gardel en el podio universal de los símbolos de la música popular argentina. En Europa, Japón y Estados Unidos el público lo aclamaba.
En diálogo con IPS, José Luis Castiñeira de Dios, compositor y ex subsecretario de Cultura, lamentó que sea póstumo el homenaje a quien consideró como "uno de los grandes del siglo XX", y puso en duda incluso la autenticidad del reconocimiento tardío por parte del público local.
"Astor era un personaje irritativo, se lo amenazó incluso con quitarle la ciudadanía. Ahora la gente está mas tranquila porque está muerto", afirmó el músico.
"Además, hoy es un nombre importante en todo el mundo y, aunque su originalidad es totalmente ajena a los argentinos, hay mucho de frivolidad y oportunismo en esta especie de 'piazzolamanía' que brota ahora", añadió.
En 1985, Castiñeira de Dios compartió con Piazzola el premio César, otorgado en París a la mejor música de película por "El exilio de Gardel", un film argentino dirigido por Fernando "Pino" Solanas.
Pero esa no fue la única incursión exitosa en cine de Piazzola.
Este último año, su obra "Suite de Punta del Este" se hizo célebre en "12 monos", la película de Terry Gilliam. La pieza, creada hace algunas décadas por el compositor argentino, responde a la perfección al clima desquiciado del film protagonizado por Bruce Willis que transcurre en el siglo XXI.
El pecado que nunca le perdonaron a Piazzola los cultores del tango tradicional fue justamente el de romper sus cánones.
"El tango, que había evolucionado mucho antes de los 40, casi se detuvo en la década siguiente y se terminó esclerotizando en los 50. A partir de allí se transformó en una música clásica", señaló Castiñeira de Dios.
"Entonces es cuando surge Piazzola y rompe ese mundo cristalizado para desarrollar su creación, y es absolutamente rechazado por el público tanguero", añadió el músico, para quien "el tango sigue vigente en el mundo por la danza, no por la música, en cambio Piazzola sigue vivo".
Para Castiñeira de Dios, la mayor virtud de Piazzola fue la de traducir toda la fuerza de la música popular de Buenos Aires a un lenguaje universal.
"Ese paso a una música de concierto fue la gran tarea de su vida, una tarea tan personal y solitaria que no dejó escuela", subrayó.
Los jóvenes rebeldes de los 60 y 70, que rechazaban el tango, reivindicaron la audacia de Piazzola y se convirtieron en sus principales aliados, aunque esa adhesión ayudó poco a que el músico fuera aceptado por el gran público.
No obstante, en los últimos años, numerosos músicos de todo el mundo reivindicaron al argentino en sus grabaciones.
El violinista ruso Gidón Kremer le dedicó un disco compacto, el director de orquesta Daniel Barenboim grabó sus obras y el saxofonista Gerry Mulligan le dedicó un tema en su obra "Dragonfly".
Este año se grabó un ensayo con público realizado en 1961 en casa de un amigo del autor ("Ensayos") y otra edición agrupa a cuatro temas que grabó en estudio con su sexteto antes de morir, junto a un concierto dado en la BBC de Londres.
El joven panameño Danilo Pérez, un "fanático" de Piazzola, es uno de los invitados a abrir el homenaje en la capital argentina.
"Piazzola es uno de los genios que debe pasar a la historia al lado de Mozart o Bach", afirmó Pérez.
Puede ser que la historia lo considere así y quizás en esa categoría consiga lo que no logró en vida, ser escuchado, respetado y admirado por el público de Argentina, que no le dió la oportunidad de vivir de su música en su propia tierra. (FIN/IPS/mv/ag/cr/96)


