EUROPA: Yeltsin lleva a Oslo su inquietud ante ampliación de OTAN

El presidente de Rusia, Boris Yeltsin, comenzó hoy una visita de dos días a Noruega, donde abordará asuntos de interés estratégico prioritarios para su gobierno, que observa como amenaza la ampliación de la OTAN.

Noruega, que comparte con Rusia una frontera de 220 kilómetros, se transformó desde la disolución de la Unión Soviética en el único vecino de Rusia perteneciente a la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte).

Moscú considera los planes para extender la alianza atlántica a otros estados ex soviéticos como una amenaza a su seguridad, mientras la OTAN los concibe como el desarrollo natural de un organismo de seguridad regional.

Las visitas a Rusia la semana pasada del secretario general de la OTAN, Javier Solana, y el secretario de Estado de Estados Unidos, Warren Christopher, no lograron reducir la tensión.

Los mensajes contradictorios de la alianza atlántica crearon "una situación absurda y paradójica", afirmó el vicecanciller ruso Igor Ivanov.

"Conocemos la historia de la OTAN y los propósitos para los que fue creada, pero también sabemos que se transformó en una organización política con otros objetivos. Se dice que la alianza tiene ahora diferentes funciones, pero éstas podrían modificarse en cualquier momento", señaló.

El canciller Yegevny Primakov agregó que Moscú está listo para negociar cualquier área excepto "el acercamiento de la infraestructura militar de la OTAN a las fronteras de Rusia".

La operación Batalla Griffin '96 y otros recientes ejercicios militares de Occidente en el norte de Noruega son vistos por Moscú como una prueba del hábito de OTAN de realizar cambios políticos unilaterales cerca de Rusia.

Las maniobras en el Artico, finalizadas este viernes, revivieron preocupaciones en Moscú sobre la decisión unilateral de Noruega -con el respaldo de la OTAN- de relajar restricciones autoimpuestas durante la guerra fría sobre el movimiento de tropas de la OTAN en la provincia norteña de Finnmark, que limita con Rusia.

La frontera de Rusia con Noruega es la más antigua; Moscú realiza tratados con Oslo desde 1251.

Yeltsin se opone a "la creación de nuevas divisiones dentro de Europa destinadas a crear no bloques políticos, sino un sistema inclusivo de seguridad europea", indicó Sergei Medvedev, portavoz del gobierno de Rusia.

El canciller noruego Bjoern Tore Godal respondió que la búsqueda de acuerdos de seguridad en Europa no debe crear nuevas líneas divisorias.

"Debemos contribuir a la integración y a la estabilidad, que pueden actuar como un freno para las tendencias nacionalistas", escribió Godal para un artículo de bienvenida publicado este lunes en el diario Dagbladet.

El tema de la frontera entre Rusia y Noruega se complica por la larga disputa por el control territorial del mar de Barents, entre Noruega y la isla noruega de Spitzbergen. Se trata de la única salida hacia el Atlántico que tiene la Flota del Norte de la marina rusa desde el puerto de Murmansk.

Se estima que el mar también posee grandes reservas de petróleo y gas natural, así como bancos de pesca. La falta de un tratado permite a terceros países aprovecharse de los recursos del área.

La visita de Yeltsin a Noruega pondrá a prueba la voluntad de diálogo de ambas partes. Además de asegurar la paz en Bosnia- Herzegovina -tanto Noruega como Rusia tienen fuerzas allí-, la OTAN desea que Rusia participe más activamente en programas científicos conjuntos.

Este último tema es de gran interés para Noruega, que ha expresado su preocupación por los desechos nucleares creados por la Flota del Norte en sus bases militares de la península de Kola, al este de Finnmark.

Existe cierta esperanza de que las conversaciones en Noruega resulten en una clarificación de las opciones, pero pocos analistas rusos se muestran optimistas.

"Es claro que la OTAN no puede encontrar el camino acertado para tratar con Rusia ni sabe qué hacer en caso de que el líder comunista Guennadiy Zuyganov gane las elecciones", dijo a IPS Alexei Pushkov, un destacado analista político ruso.

Por otra parte, Moscú no tiene claro qué estructura o estrategia podría contrarrestar una expansión de la alianza atlántica.

"El nuevo sistema europeo de seguridad sugerido por Yeltsin suena razonable, pero no deja de ser una noción abstracta", señaló Dmitry Sabov, un experto de la OTAN, en el periódico Moscow News.

"La creación de una nueva alianza militar sobre la base de la Comunidad de Estados Independientes para contrarrestar a la OTAN es simplemente irreal", añadió.

La idea del ministro de Defensa Pavel Grachev de movilizar la estructura de seguridad de Rusia hacia el este no parece más viable. "Si se refirió a Asia central, Rusia no tiene aliados poderosos allí, y si se refirió a China, la idea de encontrar en ella un aliado es una mera ilusión", indicó Sabov.

El progreso de las relaciones militares de Rusia con Noruega y la OTAN en su frontera común y de la cooperación militar con la alianza en Bosnia-Herzegovina serán las verdadera pruebas de fuego., ya quepermitirá a ambas partes desviar el foco de atención de debates poco productivos como el de la expansión. (FIN/IPS/tra-en/ss/pae/rj/ml/ip/96)

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