Nordeste

La monotonía del monocultivo de soja domina el paisaje en muchas áreas de Mato Grosso y otros estados brasileños. La regularidad de las lluvias en el bioma del Cerrado (sabana brasileña) favorece ese cultivo al empezar las lluvias, en septiembre u octubre, y permite una segunda siembra, de maíz o algodón, antes del estiaje. Foto: Mario Osava / IPS

Brasil depende de lluvias que necesitan un sostén forestal

“La lluvia es fundamental, los riachuelos que tenemos no darían abasto para la irrigación, aunque fuesen el río Amazonas”, apuntaló Dirceu Dezem, sobre la profusión de agua exigida por los extensos cultivos en el centro-oeste de Brasil.

Un asentamiento rural en el estado de Pernambuco, en la ecorregión del Semiárido de Brasil. Las cisternas de agua para beber y de uso residencial cambiaron la vida en esa tierra reseca, donde ya se han instalado 1,1 millones de esos depósitos de 16 000 litros de agua potable, proveniente de la lluvia recolectada en los techos. Foto: Mario Osava/IPS

Semiáridos latinoamericanos cooperan para adaptarse al clima

Tras siglos de acumulación de pobreza, marginación en las políticas nacionales de desarrollo y también de buenas experiencias locales, las regiones semiáridas de América Latina se aprestan a dibujar sus propios caminos agrícolas compartiendo conocimientos, en una nueva e inédita

Tocones de cocoteros que secó la última sequía en São Gonçalo, en el municipio de Sousa, en el nordeste de Brasil. En 2012, las autoridades hídricas suspendieron la irrigación, para asegurar el suministro de agua para consumo humano, ante la fuerte caída del agua embalsada, que se prolongó por cinco años más. Crédito: Mario Osava/IPS

Diversificar los cultivos ayuda a superar las sequías en Brasil

Decenas de camiones salían cada día de São Gonçalo,  llevando su producción agrícola, principalmente cocos, a los mercados de todo Brasil, incluso a las ciudades de Río de Janeiro y São Paulo, distantes más de 2.000 kilómetros.

Solange de Oliveira Matos, presidenta de la Comunidad Várzea Comprida dos Oliveiras, posa con orgullo frente a las hortalizas de su terreno, regadas con agua almacenada de lluvia, mediante un sistema de cisternas que ha mejorado la agricultura en el Semiárido de Brasil, así como la vida de sus habitantes. Crédito: Orlando Milesi/IPS

Ingenio y voluntad de convivir con el Semiárido en Brasil

Jóvenes y periodistas sudamericanos tuvieron oportunidad de conocer sobre el terreno las experiencias de los habitantes de las comunidades de la ecorregión del Semiárido, para su convivencia activa con la sequía que cíclicamente afecta a la región del Nordeste de

Desde el Grupo Familiar 24 de Junio, en sector más empinado de un populoso municipio de los suburbios de Lima, se observan los pequeños huertos comunitarios a cargo de las familias de la zona, que crearon esta comunidad tras migrar en su mayoría de regiones andinas de Perú. Su conocimiento tradicional de prácticas agrícolas contribuye a sostener la experiencia comunitaria. Crédito: Mariela Jara/IPS

Jóvenes latinoamericanos aprenden caminos hacia energías limpias

Jóvenes peruanos proyectan aprovechar los saberes adquiridos en el Semiárido brasileño para llevar agua a poblaciones que carecen del recurso, tras intercambiar experiencias en aquella ecorregión sobre los múltiples usos de las energías renovables en comunidades afectadas por fenómenos climáticos.

Acto de entrega de diploGeneración distribuida y el interés social por aprender sobre energías limpias.

Nueva relación entre sociedad y energía avanza en Brasil

“Queremos hacer historia”, coincidieron los profesores de la Escuela Ciudadana Integral Técnica Chiquinho Cartaxo. Son los primeros a enseñar a adolescentes la domesticación energética de las intemperies de la región del Nordeste de Brasil.

El sacerdote católico Paulo Diniz, quien puso en marcha el proyecto Parroquia Solar en Sousa, con apoyo del movimiento por energía solar en el estado de Paraiba, en el noreste de Brasil. Así se ahorra los costos de la electricidad convencional y dispone de más recursos para proyectos sociales, además de ser un ejemplo del uso de energía limpia, como promueve la encíclica Laudato Si, del papa Francisco. Crédito: Mario Osava/IPS

Sousa, pequeña capital solar en un Brasil amenazado de aridez

Sousa, un municipio de 70.000 habitantes en Paraíba, el estado más amenazado de desertificación en Brasil, se convirtió en una capital de la energía solar, con una iglesia católica, variadas empresas, viviendas e incluso un cementerio como generadores.

Grupo de las panaderas que trabaja el turno de los miércoles. Al centro, con camisa oscura, la presidenta de la Asociación Comunitaria de Varzea Comprida dos Oliveiras, Solange de Oliveira. En el extremo derecho Cesar Nóbrega, coordinador del Comité de Energía Renovable del Semiárido, que implantó el sistema solar en la panadería de esa comunidad rural del estado de Paraiba, en el noreste brasileño. Crédito: Mario Osava/IPS

El sol endulza una panadería de mujeres en el Brasil semiárido

“El sol que nos castigaba ahora nos bendice”, glorificó una de las 19 campesinas que operan la Panadería Comunitaria de Varzea Comprida dos Oliveiras, un asentamiento de la zona rural de Pombal, un municipio del estado de Paraiba, en el

Givaldo dos Santos junto a un árbol cargado de toronjas en el pomar de cítricos y otras frutas, que él y su mujer pueden cultivar gracias a la aplicación de tecnologías que les permite tener abundancia de agua para irrigar, pese a que su pequeña finca está en la ecorregión del Semiárido, en el nordeste de Brasil. Crédito: Mario Osava/IPS

La agroecología vence a escasez de tierra y agua en Brasil

“Ahora vivimos bien”, repite la pareja de Givaldo y Nina dos Santos, después de mostrar a otros agricultores visitantes su finca de solo 1,25 hectáreas en una zona semiárida del nordeste de Brasil, pero con gran variedad de árboles frutales,

"Este huerto cambió mi vida", dice Rita da Silva (a la derecha, de amarillo), en el Asentamiento Primero de Mayo, donde viven 65 familias. Un grupo de mujeres se organizó para cultivar colectivamente hortalizas y frutales para consumo de la comunidad y la venta en la feria de Caraúbas, una ciudad cercana del Nordeste de Brasil. Crédito: Mario Osava/IPS

Feminismo ayuda a resistir la sequía en el Nordeste de Brasil

“El huerto cambió mi vida”, resumió Rita Alexandre da Silva, en el Asentamiento Primeiro do Maio, en que 65 familias consiguieron tierras para sembrar desde 1999, en este municipio del estado de Rio Grande do Norte, en la región del

“Aborto no debe ser un crimen”, reza un cartel durante una de las numerosas manifestaciones en Brasil a favor de la legalización de la interrupción voluntaria del embarazo. Crédito: Cortesía de Distintas Latitudes

Microcefalia abre nueva batalla por aborto legal en Brasil

El momento es adverso, de avance de grupos conservadores y religiosos especialmente en el parlamento, pero la epidemia del virus de zika acompañada de un brote de microcefalia renueva la discusión sobre aborto en Brasil.

Brasil emprende la guerra al virus zika por varios frentes

Con una operación de guerra y el  despliegue de 220.000 militares, Brasil responde a la conmoción nacional por el nacimiento de miles de niños con el cráneo reducido, pero el mosquito Aedes aegypti impone batallas en muchos frentes, incluyendo el

Un pequeño charco es lo que quedó en una de las represas del Sistema Cantareira, que abastecía casi la mitad de la Región Metropolitana de São Paulo. Crédito: Cortesía de Ninja/ContaDagua.org

Brasil pasa de las sequías del Nordeste a la sed de São Paulo

En algún momento pueden quedar sin agua seis millones de personas en la metrópoli brasileña de São Paulo. Las lluvias de febrero no alejaron el riesgo y pueden agravarlo al postergar un racionamiento demandado desde hace seis meses por hidrólogos.