Radhika Thapa tenía 16 años cuando se casó con un joven de 21. Tres años después está en los últimos meses de embarazo, aunque ya tuvo dos abortos espontáneos.
Hace un mes que el gobierno de Kenia eliminó el cobro por los servicios de atención materna en centros de salud y hospitales públicos, pero Millicent Awino es una de las muchas embarazadas que prefieren seguir pariendo en casa.
Charity Salima, de 54 años, ha intervenido en unos 4.000 nacimientos en su clínica de maternidad en el Área 23, uno de los municipios más pobres y populosos de Malawi, y hasta ahora no tuvo que ver ninguna muerte vinculada
Un decreto del gobierno de Armenia, que prohíbe a las mujeres embarazadas que no residan en esta capital recibir atención gratuita durante el parto, causa malestar en la zona periférica.