SALUD-IRAQ: Lo peor está por llegar
Varias generaciones de iraquíes sufrirán en su salud las consecuencias de la guerra, indicó la organización humanitaria Medact, que reúne a médicos y otros profesionales del sector.
Las conflictos bélicos, las guerras civiles, los alzamientos y golpes de Estado, los genocidios y la violencia étnica y política están a la orden del día en buena parte del mundo. La lista de zonas turbulentas es extensa, y los más afectados son siempre los pobres, las mujeres, las niñas y los niños. Lea más en IPS Noticias.
Varias generaciones de iraquíes sufrirán en su salud las consecuencias de la guerra, indicó la organización humanitaria Medact, que reúne a médicos y otros profesionales del sector.
La coalición de derecha que llevó a Estados Unidos a la guerra contra Iraq este año está cada vez más agitada por críticas internas y externas sobre la marcha de la ocupación de ese país del Golfo.
Las escuelas de Iraq se han transformado en un nuevo campo de batalla en la guerra física y psicológica entre las fuerzas de ocupación encabezadas por Estados Unidos y los grupos de resistencia.
El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, anunció este jueves una nueva estrategia audaz de libertad en Medio Oriente, en un discurso al parecer dirigido a mejorar la percepción del público acerca de la ocupación de Iraq.
La pregunta del mes en Estados Unidos es qué sucederá con Douglas Feith, el neoconservador subsecretario de Defensa para Políticas. La respuesta marcará el derrotero de la hoy unilateralista y belicista política exterior.
La decisión de Estados Unidos de asumir el control absoluto de la seguridad en Iraq está bajo fuego de la crítica tras los devastadores ataques del fin de semana, que dejaron al menos 18 estadounidenses muertos.
Setenta empresas que aprovecharon sus vínculos con Washington obtuvieron contratos por al menos 8.000 millones de dólares para la reconstrucción de Afganistán e Iraq, aseguró la organización investigadora Centro para la Integridad Pública (CPI).
La ONU desoyó pedidos expresos de Washington al disponer el traslado a Chipre del personal extranjero del foro mundial en Bagdad, en lo que constituye otro duro golpe político para la ocupación militar estadounidense de Iraq.
El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, tuvo oportunidad la semana pasada de apreciar su impopularidad en Indonesia, y ahora tres encuestas emiten señales alarmantes en el mismo sentido desde América Latina, Europa e Iraq.
Las jornadas más violentas en Iraq desde el supuesto fin de la invasión estadounidense hace seis meses coincidieron con la visita del subsecretario de Defensa de la potencia ocupante, Paul Wolfowitz. Y estos ataques dicen mucho sobre el carácter de
Iraq afrontará su reconstrucción no con donaciones sino endeudándose, pese a que la ONU advirtió que este país devastado por la guerra y por 13 años de sanciones internacionales será incapaz de pagar tales compromisos.
Estados Unidos se esfuerza por presentar un panorama optimista de su guerra contra el terrorismo en Iraq y otras partes del mundo, pero las reservas expresadas por el secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, cuentan otra historia.
Desembozados intereses empresariales y algunas buenas intenciones marcaron la inauguración este jueves en Madrid de la Conferencia de Donantes para Iraq, país petrolero devastado por la ocupación militar estadounidense.
Gobiernos e instituciones donantes celebrarán este jueves y el viernes en Madrid una conferencia sobre la reconstrucción de Iraq, pero los representantes iraquíes ya están casi resignados a volverse sin fondos adicionales.
Estados Unidos debería investigar la muerte de decenas de civiles iraquíes a manos de sus soldados, pero ni siquiera lleva registro del número de muertos, denunció este martes la organización Human Rights Watch (HRW).
Muchos iraquíes, incluidos miembros del Consejo Interino de Gobierno designado por Estados Unidos, consideran que la potencia ocupante invierte mal el dinero destinado a la reconstrucción del país árabe.
El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, recibió este viernes en la capital de Japón la promesa del primer ministro Junichiro Koizumi de tropas para el mantenimiento de la paz en Iraq y dinero para la reconstrucción del país