Unas 3.000 personas de la oriental ciudad argentina de Santa Fe aún se refugian en fríos galpones, estaciones de tren abandonadas o tiendas de campaña que deben evacuar cuando llueve, mientras la construcción de sus viviendas sigue en proyecto.
Familiares de víctimas de la dictadura imperante en Argentina entre 1976 y 1983 celebraron la anulación este jueves de las leyes que alejaron de los tribunales a los represores y ahora confían en el avance de la justicia.