Tanto los cultivos ilícitos como el uso de herbicidas para combatirlos contaminan el ambiente colombiano, y la polémica sobre cuál acción es más dañina subirá otro peldaño cuando la calidad del entorno sea medida con herramientas más precisas.
A pesar del claro vínculo entre comercio y ambiente, la agenda verde es completamente ignorada en la batalla por crear un mercado único panamericano, afirman analistas.
Marina Girona