La proporción de 10 por ciento de fuentes renovables para cubrir la oferta energética, fijada como meta mundial para 2010, se verifica actualmente en América Latina, pero con alta participación de grandes centrales hidroeléctricas, lo que es criticado por ambientalistas.
En los años 80, un operario de la empresa estatal petrolera YPF de Argentina pertenecía a la clase media y podía aspirar a que sus hijos estudiaran en la universidad.