ASUNCIÓN – El Banco Central de Paraguay intervino la entidad financiera digital Banco Ueno, utilizado por la mitad de la población y que mantiene estrechos vínculos con el presidente derechista de este país sudamericano, Santiago Peña.
Esta decisión se produjo el martes 3, después de que el índice de solvencia de Ueno, que mide su capital en relación con sus activos de riesgo, cayó por debajo de la mitad del mínimo legal.
La intervención dejó en suspenso los ahorros de millones de los clientes -Ueno reivindica tres millones en este país de 6,5 millones de habitantes- y unos 800 millones de dólares en fondos públicos, incluidos unos 380 millones de dólares del fondo estatal de salud y pensiones.
La autoridad monetaria puede transferir los depósitos de un banco en quiebra a otra entidad antes de liquidar sus activos restantes. La mayoría de los usuarios tiene depósitos con menos de 38 000 dólares, la suma límite con cobertura legal.
El informe del Banco Central identifica préstamos y sobregiros a empresas vinculadas del banco Ueno, con desembolsos que circulaban entre esas firmas relacionadas para cubrir sus obligaciones.
En junio, la autoridad monetaria advirtió a Ueno que estaba prestando demasiado dinero a empresas vinculadas a sus propietarios, canalizando hacia esas firmas los ahorros de los clientes.
A finales de octubre Ueno anunció planes para captar 100 millones de dólares en capital nuevo, en parte mediante la venta de acciones a nuevos inversionistas. La firma estadounidense de calificación crediticia Fitch Ratings advirtió entonces que la entidad tenía un alto nivel de activos intangibles.
La Fiscalía paraguaya imputó por abuso de confianza y otros hechos punibles derivados de esas operaciones a un total de 27 responsables de las operaciones de Ueno, incluidos su presidente Juan Manuel Gustale y el director ejecutivo, Federico Miguel Vázquez.
Clientes del banco, al no poder acceder a sus cuentas, se congregaron frente a las sedes de sucursales de la entidad exigiendo respuestas sobre sus depósitos.
Algunos activistas convocan a manifestaciones frente al Congreso en esta capital para exigir una investigación sobre el colapso del banco, la devolución de su dinero e incluso la renuncia de Peña.
El mandatario canceló el viaje a España que tenía previsto para acudir a la Cumbre Iberoamericana, y declaró que solicitó la renuncia del gobernador del Banco Central, Carlos Carvallo.
Asimismo, entró en conversaciones con líderes del Congreso para acelerar una ley que garantice el dinero público y agilice los pagos debidos a los depositantes.
Carvallo fue presidente de Ueno desde junio de 2021 hasta que Peña lo nombró al frente del Banco Central en septiembre de 2023. Este miércoles dijo que ya firmó su renuncia y que permanecerá en el cargo solo mientras la entidad termina de hacer su actual trabajo.
Peña se mantuvo como socio del Grupo Vázquez, propietario de Ueno, y desde que nombró a Carvallo sus críticos señalaron que existía conflicto de intereses en su caso.
Tratando de a abonar a la calma, el fondo estatal de pensiones afirmó que las pensiones se pagarán con normalidad y la nómina de unos 32 000 jubilados que cobran sus pensiones a través de Ueno se transferirá a otro banco.
Parlamentarios de oposición plantearon que Peña y su vicepresidente Pedro Alliana deben renunciar o ser destituidos, y también el expresidente Horacio Cartes (2013-2019), presidente del Partido Colorado que llevó a Peña al poder, exigió celeridad en atender a los ahorristas y una exhaustiva investigación sobre delitos en el Ueno.
A-E/HM


