Se acortan las brechas de género en la educación en el mundo

Estudiantes en una escuela de la India, donde ha alcanzado la paridad de género en las ciudades, aunque no en las zonas rurales. En el mundo se registran progresos en las últimas décadas, pero con importantes rezagos, principalmente en países de África y Asia donde el matrimonio infantil y el embarazo precoz obstaculizan la continuidad de los estudios para las jóvenes. Imagen: Panjwani / Unicef

PARÍS – Las brechas de género en la educación se reducen a nivel mundial, pero el matrimonio precoz sigue siendo un obstáculo importante para la educación de las niñas, señaló un nuevo informe de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco)

Khaled El-Enany, director general de la Unesco, afirmó que “en las últimas décadas el mundo ha hecho grandes progresos hacia la igualdad de género en la educación, con tantas niñas como niños matriculados en las escuelas desde la educación preescolar hasta la secundaria”.

“Sin embargo, aún hay demasiadas niñas que se enfrentan a obstáculos para acceder a la educación, terminar sus estudios y desarrollar todo su potencial en la escuela”, señaló El-Enany.

El nuevo informe de la Unesco enfatiza que el matrimonio infantil y el embarazo precoz siguen poniendo en peligro el progreso de la educación de las niñas.

Muy pocas jóvenes regresan a la escuela después de dar a luz en algunas regiones, “lo que subraya la necesidad de poner fin al matrimonio infantil, prevenir los embarazos precoces y garantizar el derecho de las madres jóvenes a continuar su educación”, expone el informe.

En su revisión de progresos en las últimas décadas, la Unesco encontró que Nepal redujo una brecha de 33 puntos porcentuales entre niñas y niños en la tasa de finalización de la educación secundaria inferior entre 1990 y 2024.

Arabia Saudita redujo en tres cuartas partes su brecha de matrícula en estudios superiores entre 2006 y 2022.

En Camboya, las niñas se situaban 22 puntos por detrás de los niños en la finalización de la primaria en 1981 y pasan 11 puntos por delante en 2024.

La diferencia en la finalización de la educación secundaria superior en Costa Rica a favor de las niñas se redujo de 12 a siete puntos en los periodos 2011–2017 y 2018-2024.

Sin embargo, los valores medios ocultan brechas de género en las zonas rurales y en los hogares pobres.

En Angola, si bien existe paridad entre géneros en los hogares más ricos, en los hogares menos privilegiados, por cada 100 niños que completan la educación secundaria superior solo hay 30 niñas.

En India se ha logrado la paridad en las zonas urbanas, pero en las zonas rurales por cada 100 niños que completan la educación secundaria superior solo hay 59 niñas.

La Unesco pasó revista a 47 países -Haití en el Caribe y el resto naciones de África, Asia y el Pacífico- que hasta el año 2000 presentaban marcadas brechas de género en el campo de la educación.

En 18 de ellos encontró que la igualdad se había alcanzado o revertido, en 15 había un marcado progreso, y en 14 se avanza lentamente o no se registran progresos.

De este último grupo los más rezagados son Afganistán, Benín, Burkina Faso, Chad, Malí, Mozambique, Níger y Zimbabue.

Las niñas tienen más probabilidades de completar la educación primaria y secundaria a la edad prevista, según el estudio de la Unesco, pero se enfrentan a presiones para abandonar la escuela y formar una familia, mientras que los niños pueden permitirse repetir curso y terminar los estudios más tarde.

En 2024, en la educación secundaria inferior, 11 % de los niños y ocho por ciento de las niñas tenían al menos dos años más de la edad prevista para su curso.

Con respecto al matrimonio infantil y embarazo precoz, el informe señala que, a nivel mundial, la proporción de niñas casadas antes de los 18 años disminuyó de 25 % en 2000 a 18 % en 2025, pero sigue siendo de 25 % en Asia central y meridional, y de 31 % en África subsahariana.

Se calcula que, en 2024, seis millones de embarazadas y madres de 10 a 19 años no asistían a la escuela en África subsahariana, y que menos de cinco por ciento de las embarazadas y madres jóvenes de la región regresan a la escuela.

En el lado positivo, países como Camerún, la República Centroafricana, Santo Tomé y Príncipe, Sierra Leona, Tanzania y Togo pusieron fin a las prohibiciones de educación de las jóvenes casadas, embarazadas y con hijos.

Según sus datos, 58 % de los países garantizan en su marco jurídico el derecho a la educación sin discriminación por motivos de sexo o género, pero solo 35 % protegen explícitamente el derecho a la educación de las jóvenes embarazadas y con hijos.

También advierte el informe que, pese a las políticas progresistas, las dificultades financieras, el estigma y la falta de apoyo práctico siguen impidiendo que muchas niñas y jóvenes terminen sus estudios.

Una joven puede tener derecho legalmente a regresar a la escuela después del embarazo, pero no puede pagar el transporte, encontrar guarderías, utilizar instalaciones adecuadas de agua y saneamiento, viajar en condiciones de seguridad o superar el estigma en la escuela, expone el documento.

Reducir los costos educativos y focalizar el apoyo financiero ayuda a cerrar las brechas de género.

Como ejemplo, el informe cita que en las zonas rurales de China, tres subsidios -para tasas de matrícula, libros de texto y gastos de manutención- aumentaron en siete puntos porcentuales la matriculación de niñas de familias pobres.

A-E/HM

 

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