En el mundo una de cada tres personas vive sin una vivienda adecuada, y una de cada cuatro padece inseguridad alimentaria, consecuencia en parte de la desigualdad que actúa como una «fuerza silenciosa», según el alto comisionado de la ONU para los Derechos Humanos. Y su oficina estima que la merma de la ayuda internacional para el desarrollo conlleva riesgo de muerte para 22 millones de personas en los próximos años. Imagen: Anna Kai / OMS
