NACIONES UNIDAS – El conflicto militar de Rusia con Ucrania, iniciado hace cuatro años y sin final a la vista, ha provocado importantes transferencias de armas a Europa, como refleja un nuevo informe del Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo (Sipri).
Como resultado, el volumen de transferencias de armas entre Estados aumentó 9,2 % entre 2016-2020 y 2021-2025, y los Estados europeos triplicaron con creces sus importaciones de armas, convirtiéndose en los mayores receptores del mundo.
Las exportaciones totales de Estados Unidos, el mayor proveedor de armas del mundo, aumentaron 27 %. Esto incluyó un aumento de 217 % en las exportaciones de armas a Europa, según los nuevos datos publicados por el Sipri.
El aumento de los flujos mundiales de armas fue el mayor desde 2011-2015, y se debió «en gran medida al crecimiento de las transferencias a Ucrania», que recibió 9,7 % de todas las transferencias de armas en el periodo 2021-2025) y otros Estados europeos. La invasión militar de gran alcance de Rusia a Ucrania comenzó el 24 de febrero de 2022.
En el resto del mundo, las importaciones de armas disminuyeron durante el mismo periodo.
El continuo aumento del comercio de armas, en el que algunos países europeos y Estados Unidos participan en la gran mayoría de las transacciones, «es profundamente preocupante», dijo a IPS M.V. Ramana, profesor y catedrático Simons de Desarme, Seguridad Global y Humana, y director pro tempore de la Escuela de Políticas Públicas y Asuntos Globales de la canadiense Universidad de Columbia Británica, en Vancouver.
Esto, afirmó, debe considerarse en el contexto del aumento del gasto militar en todo el mundo, que alcanzó unos 2,7 billones (millones de millones) de dólares en 2024, además de la intensificación de la competencia entre las grandes potencias, así como el colapso del control de armas y el uso de nuevas tecnologías como los sistemas de localización basados en la inteligencia artificial y los drones en la guerra.
«Estas armas y otras tecnologías no solo son vendidas y almacenadas por los ejércitos receptores, sino que se utilizan en ataques contra la población civil. En los últimos años se han producido importantes ataques contra personas inocentes en Palestina, Líbano, Yemen, Ucrania e Irán», afirmó Ramana.
Aunque algunas de estas importaciones se justifican como respuestas a diversas amenazas percibidas, señaló, estas acciones, a su vez, aumenta la percepción de amenaza en otros países, lo que dará lugar a un círculo vicioso que provocará que se vendan y utilicen cada vez más armas.
«Gran parte de este dinero va a parar a empresas que se benefician de la fabricación de armas y de facilitar la muerte», planteó.
Ramana añadió que «solo en Estados Unidos, durante aproximadamente el mismo período cubierto en el informe del Sipri, de 2020 a 2024, las empresas privadas recibieron 2,4 billones de dólares en contratos del Pentágono (Departamento de Defensa), aproximadamente 54 % del gasto discrecional del departamento de 4,4 billones de dólares durante ese período».
Estados Unidos suministró 42 % de todas las transferencias internacionales de armas en 2021-2025, frente a 36 % en 2016-2020, según el informe del Sipri, publicado el lunes 9 de marzo.
Además, Estados Unidos exportó armas a 99 países entre 2021 y 2025, incluidos 35 en Europa, 18 en América, 17 en África, 17 en Asia y Oceanía y 12 en Medio Oriente.
Por primera vez en dos décadas, la mayor parte de las exportaciones de armas estadounidenses se destinó a Europa (38 %) en lugar de a Medio Oriente (33 %). No obstante, el principal destinatario individual de armas estadounidenses fue Arabia Saudí, con un total de 12 % de las ventas armamentísticas del país.
«Estados Unidos ha consolidado aún más su dominio como proveedor de armas, incluso en un mundo cada vez más multipolar», afirmó Pieter Wezeman, investigador principal del Programa de Transferencias de Armas del Sipri.
Para los importadores, añadió, «las armas estadounidenses ofrecen capacidades avanzadas y una forma de fomentar las buenas relaciones con Estados Unidos, mientras que Estados Unidos considera las exportaciones de armas como una herramienta de política exterior y una forma de fortalecer su industria armamentística».
Eso lo deja claro, adujo Wezeman, «lo deja claro una vez más la nueva estrategia de transferencia de armas America First (Estados Unidos primero) de la administración de Donald Trump».
Natalie Goldring, que representa al Acronym Institute en las Naciones Unidas en cuestiones relacionadas con las armas convencionales y el comercio de armas, dijo a IPS que el informe del Sipri es, en realidad, una instantánea de una situación mundial en constante cambio.
A su juicio, el Sipri utiliza periodos de cinco años para ayudar a reducir la volatilidad, pero, aun así, los intensos cambios geopolíticos pueden ser difíciles de captar.
El periodo analizado en el informe refleja el aumento del armamento de Ucrania tras la invasión rusa en 2022, así como la destrucción casi total de Gaza por parte de Israel tras el ataque de Hamás en 2023.
«Dado que los ataques más recientes de Estados Unidos e Israel contra Irán tienen lugar en 2026, no se incluyen en el informe del Sipri. Esos ataques pueden dar lugar a aún más transferencias de armas de Estados Unidos a Israel, además de un reabastecimiento interno sustancial en ambos países», remarcó.
La dependencia del ejército israelí de las transferencias de armas estadounidenses, dijo, no es ningún secreto ni es nueva. Pero las estadísticas del Sipri lo dejan muy claro en el informe publicado el lunes 9.
Entre 2021 y 2025, Estados Unidos fue responsable de 68 % del valor de las principales armas transferidas a Israel. Alemania suministró un 31 % adicional.
Esto podría dar a esos dos países una enorme influencia sobre Israel y su capacidad para seguir llevando a cabo ataques en Gaza y otros lugares, si decidieran ejercerla, y daría una explicación de la actitud de Berlín en el genocidio contra los palestinos en la Franja.
«Lamentablemente, hasta ahora, los gobiernos de Estados Unidos y Alemania han mostrado poco interés en restringir sus transferencias de armas, a pesar del enorme número de palestinos que han resultado heridos o muertos por el ejército israelí y de la devastación económica que el ejército israelí sigue causando en Gaza y otros lugares», afirmó Goldring.
Es probable que la cuota de Estados Unidos en el mercado mundial de armas aumente en el futuro si se aplican los recientes planes de Trump. En febrero de 2026, el presidente emitió un decreto ejecutivo titulado «Establecimiento de una estrategia de transferencia de armas America First».
El objetivo declarado de esta política es aumentar las ventas de armas estadounidenses, sin ningún intento de sutileza. En cambio, la política exige el desarrollo de «un catálogo de ventas de plataformas y sistemas prioritarios que Estados Unidos animará a nuestros aliados y socios a adquirir».
Como suele ocurrir, la política estadounidense no demuestra comprender las complejidades y las posibles consecuencias negativas de las transferencias de armas.
En cambio, se centra en factores económicos a corto plazo y en los beneficios para los contratistas militares. La política también asume que los destinatarios de las armas de este año mantendrán gobiernos estables durante la vida útil de estos sistemas de armas.
«Este enfoque aumenta el riesgo de que el personal militar estadounidense se vea obligado a luchar contra nuestras propias armas si los gobiernos receptores resultan no ser estables», afirmó Goldring.
Caída de las importaciones de armas en Medio Oriente
Mientras tanto, según el Sipri, las importaciones de armas por parte de los Estados de Medio Oriente se redujeron en 13 % entre 2016-2020 y 2021-2025.
Pero Tres de los 10 principales importadores de armas del mundo en 2021-2025 se encontraban en la región: Arabia Saudí (6,8 % de las importaciones mundiales), Qatar (6,4 %) y Kuwait (2,8 %).
Más de la mitad de las importaciones de armas a Oriente Medio procedían de Estados Unidos (54 %), mientras que 12 % se originaba en Italia, 11 % en Francia y 7,3 % en Alemania.
«Los Estados árabes del Golfo marcan las tendencias de importación de armas en Oriente Medio, siendo Arabia Saudí el mayor importador de la región desde 2011-2015 y Qatar el segundo mayor importador tras duplicar con creces sus importaciones entre 2016-2020 y 2021-2025», afirmó Zain Hussain, investigador del Programa de Transferencias de Armas del Sipri.
Añadió que «ante las numerosas tensiones y conflictos regionales, los Estados árabes del Golfo están trabajando para fortalecer las relaciones con proveedores tradicionales como Estados Unidos y Francia, al tiempo que buscan nuevos proveedores».
Israel fue el decimocuarto mayor importador de armas del mundo en 2021-2025, con un aumento de sus importaciones de 12 % respecto al periodo 2016-2020. En 2021-2025, Estados Unidos suministró la mayor parte de las importaciones de armas de Israel (68 %), seguido de Alemania (31 %).
A lo largo de la guerra en múltiples frentes derivada de la ofensiva militar a gran escala de Israel en Gaza que comenzó en octubre de 2023, Israel siguió recibiendo armas de diversos proveedores, incluidos aviones de combate F-35, bombas guiadas y misiles de Estados Unidos.
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