ONU Derechos Humanos alerta sobre limpieza étnica contra palestinos

Los desplazamientos forzosos de la población han marcado el conflicto padecido en la Franja de Gaza. La oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos denuncia un esquema de "limpieza étnica" practicado por fuerzas israelíes, en coincidencia con la reunión de una Junta de Paz liderada por Estados Unidos que reúne fondos para la reconstrucción material de ese territorio palestino. Imagen ONU

GINEBRA – La acción de las fuerzas de Israel sobre Gaza y Cisjordania parecen apuntar a un objetivo de cambio demográfico o “limpieza étnica” en esos territorios palestinos, advirtió este jueves 19 un nuevo informe de la oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (Acnudh).

La difusión del informe coincide con la reunión, en Washington, de la Junta de Paz, creada por el presidente estadounidense Donald Trump con gobiernos que secundan sus iniciativas en el Medio Oriente, y cuya primera actividad declarada es la reconstrucción material de la Franja de Gaza destruida por dos años de guerra.

Estados Unidos, anunció Trump, puede aportar 10 000 millones de dólares para una reconstrucción acorde con sus parámetros, en tanto algunas naciones aliadas ofrecieron otros 7000 millones. Varios aliados tradicionales, como Canadá, Francia, Japón y el Reino Unido, declinaron unirse a la Junta en Washington.

El informe de Acnudh publicado en esta ciudad suiza plantea serias preocupaciones sobre la comisión de actos de limpieza étnica por parte de las autoridades israelíes tanto en Gaza como en Cisjordania, con sus ataques intensos y traslados forzosos.

El documento, cuyo análisis abarca el período comprendido entre el 1 de noviembre de 2024 y el 31 de octubre de 2025, señala que “los ataques intensificados, la destrucción metódica de barrios enteros y la denegación de asistencia humanitaria parecían tener como objetivo un cambio demográfico permanente en Gaza”.

El informe añade que “esto, junto con los traslados forzosos, que parecen buscar un desplazamiento permanente, plantea preocupaciones sobre la limpieza étnica en Gaza (2,2 millones de habitantes) y Cisjordania”, el territorio entre Israel y Jordania donde viven tres millones de palestinos.

Entre octubre de 2023 y octubre de 2025 Gaza fue escenario de una ofensiva militar israelí a gran escala, después de que la milicia islamista palestina Hamas atacó el sur de Israel causando la muerte de más de 1000 personas y el secuestro de 250.

Más allá del periodo analizado por Acnudh, 72 045 palestinos murieron en la Franja de Gaza entre el 7 de octubre de 2023 y el 11 de febrero de 2026, y otros 171 686 resultaron heridos debido a las operaciones militares israelíes, según la autoridad de salud gazatí.

Desde el acuerdo de alto el fuego el 10 de octubre de 2025, otros 601 palestinos han muerto y 1607 han resultado heridos.

El informe detalla, respecto de la Franja de Gaza, la continuación de la matanza y mutilación de un número sin precedentes de civiles por parte de las fuerzas israelíes durante el período analizado.

También documenta la propagación de la hambruna y la destrucción de la infraestructura civil remanente, lo que impone a los palestinos “condiciones de vida cada vez más incompatibles con su existencia continuada en Gaza como grupo”.

El informe señala específicamente la muerte de al menos 463 palestinos, incluidos 157 niños, por inanición en la Franja. Esta situación de hambruna y malnutrición, subraya, “fue un resultado directo de acciones tomadas por el Gobierno israelí”, como el bloqueo de la entrada y distribución de ayuda humanitaria en Gaza.

El documento recuerda que el uso del hambre contra la población civil como método de guerra constituye un crimen de guerra. Además, advierte que dicha conducta “puede constituir también crímenes de lesa humanidad si se comete como parte de un ataque sistemático o generalizado contra una población civil”.

Añade que, “si se lleva a cabo con la intención de destruir total o parcialmente a un grupo nacional, étnico, racial o religioso, puede constituir también genocidio”.

El informe también señala que los patrones de ataques letales en Gaza “plantean serias preocupaciones” sobre si las fuerzas israelíes atacaron intencionalmente a civiles y objetos civiles, y si lanzaron ataques “a sabiendas de que el daño civil sería excesivo en relación con la ventaja militar anticipada”.

Tales actos constituirían crímenes de guerra, subraya el documento.

En la Cisjordania ocupada, incluida Jerusalén Este, el informe detalla el uso sistemático de la fuerza ilegal por parte de las fuerzas de seguridad israelíes, la detención arbitraria generalizada y la tortura y otros malos tratos a palestinos bajo custodia, así como la extensa demolición ilegal de viviendas palestinas.

Estas acciones, según el informe, son “utilizadas para discriminar, oprimir, controlar y dominar sistemáticamente al pueblo palestino”.

El informe también registra la muerte de 79 palestinos bajo custodia israelí durante el período analizado y destaca que los detenidos procedentes de Gaza siguieron siendo particularmente vulnerables a la tortura y otros malos tratos.

El documento registra “clima generalizado de impunidad” por las violaciones graves de derechos humanos y del derecho internacional humanitario cometidas por las autoridades de Israel, y subraya que el sistema judicial israelí no ha dado pasos significativos para exigir responsabilidades por tales violaciones.

El alto comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, sostuvo al respecto que “la impunidad no es abstracta: mata. La rendición de cuentas es indispensable, y requisito previo para una paz justa y duradera en Palestina e Israel”.

A-E/HM

 

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