GINEBRA – Más de 20 expertos de las Naciones Unidas advirtieron que la guerra de Rusia contra Ucrania agrava la crisis de derechos humanos dentro de las fronteras rusas y en las zonas ucranianas bajo control ruso, en una declaración emitida al entrar ese conflicto en su quinto año este martes 24.
“Cuatro años después de que Rusia lanzara su invasión a gran escala de Ucrania el 24 de febrero de 2022, la estrategia de represión interna y agresión externa se ha disparado”, afirmaron los expertos, independientes y de grupos de trabajo, del Consejo de Derechos Humanos de las Nacicones Unidas en esta ciudad suiza. de Ginebra
La guerra “sigue siendo una fuente de inmenso sufrimiento, marcada por desapariciones forzadas de civiles ucranianos, tortura generalizada y sistemática de detenidos civiles y prisioneros de guerra (POW en inglés), asesinatos de civiles y ejecuciones sumarias de POW”, indica la declaración.
A ello se suman “continuos ataques a la infraestructura energética de Ucrania, y una drástica escalada de la represión para sofocar cualquier expresión contra la guerra dentro de Rusia”, añade el documento.
Las autoridades rusas “han convertido deliberadamente la legislación sobre seguridad nacional y seguridad pública en instrumentos para intensificar la represión”, aplicando arbitrariamente las leyes para silenciar la disidencia, aplastar a la oposición y eliminar cualquier desafío a la agenda bélica, según los expertos.
Su lista de ejemplos comienza con el escritor Boris Akunin, condenado en ausencia a 14 años de prisión en 2025 por justificación del terrorismo y quien “fue perseguido únicamente por su postura antibélica”.
“Otros han sufrido torturas severas, como Svetlana Savelyeva, detenida cerca de la frontera con Ucrania y torturada durante dos meses con palizas, estrangulamiento y descargas eléctricas para obligarla a confesar su traición”, según otro ejemplo.
El poeta Artyom Kamardin “cumple siete años de prisión por leer públicamente su poesía antibélica en Moscú en 2022, y fue violado en grupo por tres policías durante su arresto, mientras su novia era obligada a presenciarla. No se abrió ninguna investigación penal.
La represión digital se ha intensificado, con personas procesadas por búsquedas en línea o comunicaciones privadas percibidas como críticas a la guerra.
“Voces independientes de todos los ámbitos han sido encarceladas por denunciar la guerra. Más de 2000 presos políticos rusos, entre ellos defensores de derechos humanos, periodistas, abogados y activistas contra la guerra, siguen en grave peligro mientras continúan las muertes bajo custodia”, denuncian los expertos.
Afirman que la misma estrategia represiva rige el trato que Rusia da a los ucranianos, incluyendo torturas, a menudo con la participación directa de médicos y personal sanitario ruso.
“Miles de civiles ucranianos han sido víctimas de desaparición forzada desde 2014, especialmente después de 2022. Más de 1700 permanecen detenidos arbitrariamente e incomunicados en prisiones rusas, muchos de ellos en estado crítico y sin acceso a atención médica, alimentos ni agua”, se afirma en la declaración.
Según sus datos, “para febrero de 2026 se habían devuelto los cuerpos de 206 ucranianos que murieron bajo custodia rusa”.
Se afirma que “la tortura, que incluye violación y violencia sexual, es generalizada y sistemática durante los interrogatorios, traslados y detenciones de ciudadanos ucranianos”.
Citan a Natalia Vlasova, quien testificó que la habían desnudado, atado, torturado con descargas eléctricas, violado con una botella, violado en grupo por 15 hombres armados rusos y que le habían limado los dientes con una lima metálica.
Otros detenidos ucranianos describieron palizas con barras de metal, descargas eléctricas en los genitales y simulacros de ejecución.
Los expertos “destacamos el sufrimiento continuo de las familias de soldados y civiles ucranianos sometidos a desapariciones forzadas y ejecuciones sumarias. Es absolutamente prioritario esclarecer de inmediato la suerte y el paradero de todas las personas desaparecidas y liberar a las detenidas arbitrariamente”.
“Cualquier debate sobre la paz que margine a las víctimas, ignore la justicia o excluya a Ucrania de una participación significativa no es un camino hacia la paz, sino una abdicación de la responsabilidad hacia los más perjudicados por esta guerra”, concluye la declaración.
Firman los expertos de la ONU sobre la situación de los derechos humanos en la Federación Rusa y de quienes se ocupan de temas como la tortura y otros tratos crueles, las ejecuciones extrajudiciales, la lucha contra el terrorismo, la situación de los defensores de derechos humanos, la libertad de reunión pacífica, y las minorías.
También los grupos de trabajo sobre detenciones arbitrarias, sobre desapariciones forzadas, y sobre discriminación contra mujeres y niñas.
Según agencias de la ONU, la guerra en Ucrania ha causado la muerte de al menos 15 000 civiles, y otros 35 000 han recibido heridas en los combates y bombardeos.
En cuanto a los militares, el estadounidense Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales estima que los cuatro años de guerra pueden haber producido 1,8 millones de bajas entre muertos, heridos y desaparecidos entre ambos bandos.
Los muertos del lado ruso podrían ser 325 000 y del ucraniano 140 000, según ese instituto.
Las pérdidas económicas acumuladas en Ucrania, según una evaluación de la ONU, la Unión Europea y el Banco Mundial, superan los 660 000 millones de dólares.
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