Las ambiciones de Colombia en materia de hidrógeno verde se enfrentan a retos

El presidente de Colombia, Gustavo Petro, sosteniendo un teléfono celular, cuando visitó la planta de hidrógeno verde Coral, en construcción en Cartagena, en diciembre de 2025. Se espera que el proyecto genere 800 toneladas de hidrógeno al año y tenga costos de producción muy bajos. Imagen: Juan Cano / Presidencia de Colombia

BOGOTÁ – “El mundo habla de hidrógeno verde, y este no tiene ni carbón, ni petróleo, ni gas”, dijo en 2024 el presidente de Colombia, Gustavo Petro, en un discurso frente a directivos de la Empresa Colombiana de Petróleos, Ecopetrol.

“Tenemos un nuevo papel geopolítico en el mundo, es aquí donde podemos sacar energía limpia que necesitan allá, para descarbonizar, en el norte. ¿Por qué no lo hacemos?”, sentenció entonces Petro.

Mientras Petro impulsa las exportaciones de energía limpia, su país ya ha estado muy activo en el frente del hidrógeno. La producción en Colombia se multiplicó por 12 entre 2023 y 2024, impulsada en gran medida por Ecopetrol, que dijo a Dialogue Earth que produce 130 000 toneladas de hidrógeno al año.

Sin embargo, aunque el hidrógeno se suele considerar una alternativa más limpia que los combustibles fósiles, su carácter ecológico dista mucho de estar claro.

La promesa

El hidrógeno, que no emite dióxido de carbono al quemarse, puede producirse mediante diversos métodos, entre ellos el reformado con vapor y la electrólisis del agua. Este último método puede utilizar energía 100% renovable.

El gas se clasifica según su origen y los métodos utilizados para producirlo. Estas clasificaciones se están ampliando con el sector.

El Ministerio de Energía de Colombia incluye: hidrógeno negro, derivado del carbón bituminoso; marrón, del lignito; blanco, de entornos en los que se produce de forma natural; gris, del gas; azul, del gas pero con secuestro de carbono; y amarillo, de la electrólisis alimentada tanto por energías renovables como no renovables.

Aquí entra el hidrógeno verde, que consiste en separar la molécula de hidrógeno del agua, usando un proceso conocido como electrólisis que solo requiere energía de fuentes completamente sostenibles y renovables. Por eso es que este producto es prometedor para ayudar a la descarbonización de diferentes sectores.

Pero, aunque se produjeron 100 millones de toneladas de hidrógeno globalmente solo en 2024, menos de 1 % de esa cantidad viene de tecnologías de bajas emisiones.

Colombia planea ampliar aún más su propia producción de hidrógeno. Según su Hoja de Ruta del Hidrógeno, el gobierno tiene la intención de instalar entre 1 y 3 gigavatios de capacidad de electrólisis para producir hidrógeno verde para 2030. También afirma que Colombia habrá producido 50 000 toneladas de hidrógeno azul para finales de la década.

Según el Ministerio de Energía, hay más de 30 proyectos relacionados con el hidrógeno en diferentes etapas de desarrollo. Actualmente se están invirtiendo más de 40 000 millones de dólares, incluyendo planes de producción y extracción. Colombia incluso planea fomentar la transición de los vehículos públicos al uso de hidrógeno.

Gustavo Petro hablando tras un atril con un caso blanco en su cabeza
El presidente Gustavo Petro habla durante su visita a las instalaciones del proyecto Coral. Su gobierno tiene como objetivo instalar entre 1 y 3 gigavatios de capacidad de electrólisis para la producción de hidrógeno verde para 2030. Imagen: Juan Cano / Presidencia de Colombia

¿Dónde se produce?

El gobierno está apostando fuertemente por el proyecto Coral en Cartagena, en el norte de Colombia. Esta planta de hidrógeno verde utilizará electrólisis de membrana de intercambio protónico (PEM), que es más eficiente que la electrólisis convencional. Comenzará a operar este año y se convertirá, según Ecopetrol, en la mayor planta de hidrógeno verde PEM de América Latina.

Se prevé que el proyecto Coral genere 800 toneladas de hidrógeno al año y tenga unos costos de producción muy bajos, alcanzando 1,7 dólares por kg de hidrógeno en 2030.

Esto no tiene en cuenta los costos de transporte, pero el precio parece competitivo: en 2024, la Agencia Internacional de la Energía (IEA) estimó que el costo de la producción de hidrógeno a partir de electricidad renovable se reduciría a entre 2 y 9 dólares por kilogramo en 2030.

La otra iniciativa más llamativa del ecosistema del hidrógeno en Colombia es Protium, de la empresa colombiana Hevolución (derivada de Opex) en el departamento de Antioquia.

Diego Arboleda, director ejecutivo de la compañía, cuenta que este proyecto está generando 1000 kilos de hidrógeno verde diarios a partir de energía hidroeléctrica, que convierte en amoniaco y vende a diferentes industrias como la de fertilizantes, refrigerantes, químicos y como material para celdas de energía de montacargas y camiones.

Sin embargo, el potencial para la generación de energía eólica y solar es menor en ambas ubicaciones en comparación con otras partes del país. Como dice Arboleda, el suministro de energía en Antioquia para Protium le impide conseguir precios competitivos.

“Nosotros hoy estamos en un precio que está por encima de lo que cuesta el amoniaco gris, y que es el que nos obliga a nosotros a seguir buscando alternativas para disminuir el precio”, cuenta.

Turbina eólica en construcción
Una turbina eólica en construcción en La Guajira, en el norte de Colombia. Se cree que esta región del país tiene el mayor potencial para la producción de hidrógeno verde, ya que su clima es muy adecuado para la generación de energía solar y eólica, lo que reduce los costos de producción. Imagen: Nicolas Chorier / Amazing Aerial / Alamy

La promesa de La Guajira

Christoph Hank, investigador del Instituto Fraunhofer de Sistemas de Energía Solar y encargado del análisis de tecnologías de hidrógeno en Freiburg, Alemania, ha estudiado el potencial de diversas regiones del mundo para producir hidrógeno.

En 2024, identificó tres regiones en Colombia con alto potencial, debido a sus particularidades climáticas, para la producción de hidrógeno verde.

El departamento de La Guajira, un área desértica en la punta norte del país; la zona entre las ciudades de Cartagena y Barranquilla, los principales puertos en el Caribe de Colombia; y el departamento del Valle del Cauca, que alberga grandes proyectos de hidroeléctricas y el puerto más grande del país en el Pacífico.

Según su estudio, los costos de producción más competitivos podrían provenir del departamento de La Guajira. Esto se debe a que en la región se alojan los proyectos más grandes de energía eólica y solar en el país.

“La Guajira denota precios excepcionalmente bajos, incluso comparables con otros puntos favorables en la región, como Chile o Brasil”, dijo Hank a Dialogue Earth, y complementó que “para otras regiones de Colombia sería difícil llegar a precios tan bajos” con su infraestructura energética actual.

Este potencial de La Guajira está en directo contraste con sus necesidades, pues este es uno de los departamentos más pobres de Colombia. Además, el acceso al agua, clave para la producción de hidrógeno verde, se ha visto afectado gravemente por proyectos mineros en el pasado.

Acorde al Departamento Administrativo Nacional de Estadística, menos de 50 % de la población rural de La Guajira tiene servicios de agua potable.

“Entendemos que La Guajira, pese a su potencial técnico gracias a todos sus proyectos solares y eólicos, viene con retos a nivel social como integrar a las poblaciones locales y a las comunidades indígenas, la disponibilidad de agua, y demás”, expresó Hank.

Por su parte, la Hoja de Ruta del Hidrógeno de Colombia plantea que la promoción de proyectos de hidrógeno impulsará el desarrollo de tecnologías de desalinización que beneficiarán tanto a las comunidades locales como a la industria.

Los objetivos son aumentar la demanda nacional de hidrógeno, incrementar la capacidad de electrólisis y lograr un precio competitivo de 1,7 dólares por kilogramo. Una revisión de estos objetivos realizada por la Asociación Colombiana del Hidrógeno en mayo del año pasado concluyó que, si bien se habían logrado “avances significativos”, también había “margen de mejora”.

El Fondo de Energías No Convencionales y Gestión Eficiente de la Energía (Fenoge) lista dos proyectos de hidrógeno que se están desarrollando en La Guajira. Pero, de las dos compañías que menciona, la empresa colombiana Transportadora de Gas Internacional (TGI) dijo a Dialogue Earth que su proyecto piloto en la región fue suspendido sin dar mayor explicación, mientras que la empresa AES Colombia no ha respondido a nuestra solicitud de información.

El reto de exportar

En junio de 2025, el Ministerio de Minas reconoció que hay desafíos no solo en crear la infraestructura para la producción de hidrógeno verde, sino también la infraestructura para transportarlo. Esto implica un proceso de producción adicional y la adaptación de los contenedores para trenes, barcos o camiones.

Hevolución, por su parte, convierte el hidrógeno en amoniaco, lo cual es un producto en sí mismo para industrias como la agricultura, pero también una manera segura de moverlo en carro-tanques. Pero no es una forma que apele a los mercados internacionales.

“Los consumidores en Europa no importan amoniaco”, dice Arboleda.  Según él, algunos desafíos de crear esa cadena de suministro suponen certificaciones de calidad, o la inversión en vehículos especializados para transportar hidrógeno.

Acorde a la IEA, los principales mercados de hidrógeno a nivel global son China y Estados Unidos. Sin embargo, mira a China como un potencial aliado o inversionista, “por su capacidad de producir electrolizadores y componentes asociados a gran escala y a costos competitivos”, dijo Ecopetrol a Dialogue Earth.

Actualmente, China es el principal productor de hidrógeno del mundo, aunque solo 1 % de su producción en 2024 se obtuvo mediante electrólisis, lo que le confiere un potencial sostenible.

Por el momento, Ecopetrol quiere fomentar el consumo de productos basados en hidrógeno dentro de Colombia, en áreas como la movilidad de pasajeros y mercancías y los combustibles sostenibles para la aviación.

Según el informe del Instituto Fraunhofer, la producción de hidrógeno verde en Colombia también requiere una importante inversión de capital y una mejor capacitación del personal clave. Aun así, Colombia parece comprometida con el hidrógeno verde y su objetivo de convertirse en uno de los principales productores de América Latina para 2030.

Este artículo se publicó originalmente en Dialogue Earth.

RV: EG

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