Aumenta la pérdida de biodiversidad y se requiere extremar medidas para frenarla

Un panda rojo, catalogado como especie en peligro de extinción, en un santuario de animales en el estado indio de Bengala Occidental. Ante la aceleración de la pérdida de biodiversidad, se urge a los países a tomar medidas más contundentes para protegerla. Imagen: Stella Paul / IPS

ROMA / DELHI – Los gobiernos congregados en una reunión en Roma  reconocieron que los esfuerzos mundiales para proteger la naturaleza aún no avanzan lo suficientemente rápido, a pesar de que la pérdida de biodiversidad sigue afectando a los ecosistemas, los medios de vida y las economías de todo el mundo.

La advertencia se produjo al concluir el jueves 19 la sexta reunión del Órgano Subsidiario de Ejecución (OSE-6) del Convenio sobre la Diversidad Biológica (CDB), tras cuatro días de negociaciones centradas en cómo los países están poniendo en práctica los compromisos mundiales en materia de biodiversidad.

Celebrada en la sede de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), la reunión es el primer punto de control importante en un año de intensas conversaciones que conducirán a la Conferencia de las Naciones Unidas sobre la Diversidad Biológica (COP17), que se celebrará en octubre en Ereván, la capital de  Armenia.

Allí, los gobiernos de los 195 países partes del CDB realizarán a cabo la primera revisión mundial de los progresos realizados dentro del Marco Mundial de Kunming-Montreal sobre Diversidad Biológica.

De las promesas a la práctica

El centro de los debates en Roma fue el reto de convertir las promesas globales en acciones sobre el terreno.

El Marco Mundial de Biodiversidad de Kunming-Montreal, adoptado en 2022, establece 23 objetivos que deben alcanzarse para 2030, entre los que se incluyen la protección y restauración de los ecosistemas, la reducción de la contaminación, la eliminación de las subvenciones perjudiciales y la garantía de un reparto equitativo de los beneficios derivados de los recursos genéticos.

Aunque la mayoría de los gobiernos de los 195 países partes del CDB han respaldado formalmente el marco, la OSE-6 reveló que su aplicación sigue siendo desigual.

Los negociadores trabajaron en recomendaciones sobre la financiación de la biodiversidad, la planificación nacional, la igualdad de género, el desarrollo de capacidades, la cooperación internacional y el acceso y la distribución de beneficios. Muchas de ellas se adoptaron sin corchetes, lo que sugiere un amplio consenso.

«Ha sido una semana larga para todos», dijo la brasileña Clarissa Souza Della Nina, presidenta de la reunión, al terminar la alargada sesión plenaria final, que concluyó la noche del jueves 19.

Señaló que convertir las ambiciones globales en acciones reales sobre el terreno requiere sistemas e instituciones sólidos, y que no es un proceso fácil.

«La conclusión de la OSE-6 marca un hito importante en un año muy exigente», dijo Souza Della Nina, destacando los esfuerzos realizados por los países para trabajar juntos y encontrar puntos en común.

Pero detrás del lenguaje consensuado, los debates volvieron repetidamente a la misma preocupación: la ambición global aún no se corresponde con la acción nacional.

La presidenta del OSE y del encuentro, la brasileña Clarissa Souza Della Nina, el secretario Asad Naqvi y la secretaria ejecutiva del CDB, Astrid Schomaker, celebran la aprobación del primer documento final del encuentro. Imagen: Mike Muzurakis / IISD-ENB

Los planes nacionales muestran avances dispares

Una aportación clave a la reunión de Roma fue el análisis realizado por la Secretaría Ejecutiva del CDB de las estrategias y objetivos nacionales en materia de biodiversidad presentados hasta la fecha. Estos planes nacionales son la principal forma en que los países traducen el marco global en políticas nacionales.

El análisis abarcó 51 Estrategias y Planes de Acción Nacionales sobre Biodiversidad (EPANB) y 130 conjuntos de objetivos nacionales. Se constató que, si bien se están logrando avances, muchos planes no alcanzan la escala de cambio necesaria.

Alrededor de 75 % de las Partes del Convenio han presentado objetivos nacionales, pero son menos las que han actualizado sus estrategias nacionales completas. Incluso entre los planes presentados, varios objetivos mundiales solo se abordan de forma parcial.

Los aspectos sociales y económicos de la pérdida de biodiversidad —incluidos los vínculos con los medios de vida, la equidad y el desarrollo— tienden a recibir menos atención que las medidas de conservación.

«Estos resultados muestran claramente dónde nos encontramos», afirmó Astrid Schomaker, secretaria ejecutiva del CDB. «También muestran que los países aún tienen la oportunidad de aumentar su ambición y acelerar las medidas antes de la revisión mundial», añadió.

La primera revisión mundial de los progresos realizados sobre el Marco Mundial tendrá lugar en la COP17. Una fuente importante de información para esa revisión serán los séptimos informes nacionales, que los países deben presentar antes del 28 de febrero de 2026, aunque se duda que haya un aporte mayoritario de los países partes del CDB.

Al término de la SBI-6, la sigla en inglés por la que también se conoció el encuentro, la Unión Europea (UE), Lesoto, Uganda y Suiza habían presentado sus informes. La UE participa en el CDB como la 196 parte del CDB.

Otros países afirmaron que estaban a punto de terminarlos, mientras que otros citaron dificultades relacionadas con la escasez de personal, retos técnicos o retrasos en el acceso a los fondos.

Los delegados subrayaron que la presentación de informes puntuales es esencial, no solo por motivos de transparencia, sino también para garantizar que la revisión global refleje las realidades a las que se enfrentan los países en diferentes niveles de desarrollo.

El género y la inclusión se quedan atrás

Otra cuestión que llamó la atención en Roma fue la limitada integración de la igualdad de género en las medidas de biodiversidad. En el marco mundial, los países se han comprometido a garantizar la participación plena y significativa de las mujeres y las niñas, incluidas las de los pueblos indígenas y las comunidades locales.

Sin embargo, el análisis de la Secretaría mostró que solo alrededor de 40 % de los objetivos nacionales se refieren a cuestiones relacionadas con el género, y solo alrededor de 20 % abordan los derechos de las mujeres a la tierra y los recursos naturales.

Son aún menos los países que informaron de la participación de organizaciones de mujeres en la preparación de los planes nacionales de biodiversidad.

Para muchos participantes, esta brecha fue un recordatorio de que la pérdida de biodiversidad no es solo una cuestión medioambiental, sino también social.

«Si no abordamos la desigualdad, no lograremos proteger la naturaleza», afirmó Gillian Guthrie, delegada de Jamaica, durante los debates, instando a los gobiernos que aún están actualizando sus planes a adoptar un enfoque más inclusivo.

El dinero y la capacidad siguen siendo obstáculos importantes

La financiación de las medidas de biodiversidad fue otro tema recurrente.

Aunque las negociaciones más detalladas sobre la financiación de la biodiversidad están previstas para finales de este año, las conversaciones en Roma se basaron en nuevos estudios sobre las necesidades de financiación, la relación entre la deuda y el gasto en biodiversidad, y las oportunidades para armonizar mejor la financiación de la biodiversidad y el clima.

Los países en desarrollo señalaron repetidamente los recursos financieros limitados, la falta de acceso a la tecnología y las restricciones institucionales como obstáculos para la aplicación. Estos retos se reflejaron en la propia reunión, en la que varias delegaciones estaban formadas por un solo representante que se esforzaba por seguir múltiples vías de negociación.

La Secretaría del CDB agradeció a los países donantes que contribuyeron a un fondo fiduciario especial para apoyar la participación y pidió a otros que hicieran lo mismo. Sin un apoyo más amplio, advirtieron los delegados, la toma de decisiones a nivel mundial en materia de biodiversidad corre el riesgo de dejar algunas voces sin escuchar.

Un año decisivo por delante

Las recomendaciones adoptadas en el OSE-6 se remitirán ahora a la COP17, donde los gobiernos evaluarán si las medidas colectivas adoptadas hasta ahora son suficientes para cumplir los objetivos de biodiversidad fijados para 2030.

Para muchos participantes, la reunión de Roma sirvió tanto como informe de progreso como de advertencia.

Si bien la cooperación está mejorando y más países se están comprometiendo con el marco global, la pérdida de biodiversidad sigue afectando a los sistemas alimentarios, la salud y la estabilidad económica, especialmente en el Sur global.

Cuando los delegados abandonaron Roma, el mensaje era claro: los próximos meses serán críticos. En Ereván se pondrá a prueba si el mundo es capaz de pasar de los compromisos a la acción significativa, y muchos advirtieron de que lo que está en juego no podría ser más importante.

A continuación se presentan algunos de los aspectos más destacados de la reunión de cuatro días en la capital italiana:

* La sexta reunión del Órgano Subsidiario de Ejecución del Convenio sobre la Diversidad Biológica inició la primera revisión mundial de las medidas que están adoptando los países para proteger la naturaleza.

* Un análisis oficial de los planes nacionales de biodiversidad mostró avances, pero también reveló grandes diferencias entre los objetivos globales y lo que muchos países se han comprometido a hacer a nivel nacional.

* Alrededor de tres cuartas partes de los países han presentado objetivos nacionales de biodiversidad, pero son muchos menos los que han actualizado sus estrategias nacionales completas o han abordado los aspectos sociales y económicos de la pérdida de biodiversidad.

* La igualdad de género y la participación de las mujeres, los pueblos indígenas y las comunidades locales siguen siendo débiles en muchos planes nacionales, a pesar de ser fundamentales para el acuerdo mundial sobre la biodiversidad.

* Los países en desarrollo destacaron los retos actuales relacionados con la financiación limitada, la falta de capacidad técnica y la dificultad para acceder a los recursos necesarios para aplicar las medidas en materia de biodiversidad.

* Los resultados de Roma determinarán la forma en que se mide y se revisa el progreso mundial en materia de biodiversidad, marcando la pauta para la rendición de cuentas y la acción en el período previo a 2030.

T: MF / ED: EG

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