La ONU desecha la ansiedad demográfica, en favor de la mujer

Vista de una congestionada calle de Mumbai, India. La ONU plantea que un mayor o menor crecimiento de la población no es ni el problema ni la solución para las crisis medioambientales y económicas que sacuden al mundo, las que deben encararse en cambio con políticas diferentes, como promover realmente la equidad de género. Foto: Shashank Hudkar/Unsplash

NACIONES UNIDAS – La ansiedad demográfica impulsa a los gobiernos a adoptar políticas encaminadas a aumentar, reducir o mantener las tasas de fecundidad, pero no son efectivas y en cambio pueden vulnerar los derechos de las mujeres, advirtió un nuevo informe del Fondo de Población de las Naciones Unidas (Unfpa).

La directora ejecutiva del Unfpa, Natalia Kanem, al presentar el informe este miércoles 19 afirmó que “el cuerpo de las mujeres no puede quedar supeditado a los objetivos demográficos. Perseguir objetivos de fecundidad e intentar influir en la toma de decisiones reproductivas de las mujeres jamás conducirá al éxito”.

“A lo largo de la historia, hemos podido constatar que dichas políticas son inútiles casi siempre y atentan contra los derechos de las mujeres. El camino más seguro a la paz y la prosperidad es invertir en la humanidad y en su potencial”, agregó.

El informe Estado de la Población Mundial 2023 se publica para mostrar las principales características de la demografía en la actualidad y las inquietudes que despierta el tamaño actual de la humanidad, una vez que el 15 de noviembre de 2022 la población del globo llegó a 8000 millones de personas.

Se destaca que las cifras de población cambian a gran velocidad; dos tercios de la humanidad residen en contextos de baja fecundidad, mientras la mitad del aumento de la población mundial previsto para 2050 corresponde a solo ocho países.

Ellos son Egipto, Etiopía, Filipinas, India, Nigeria, Pakistán, la República Democrática del Congo y Tanzania. Eso supone que en los próximos años cambiará radicalmente la clasificación de los países más poblados a nivel global.

“El cuerpo de las mujeres no puede quedar supeditado a los objetivos demográficos. Perseguir objetivos de fecundidad e intentar influir en la toma de decisiones reproductivas de las mujeres jamás conducirá al éxito”: Natalia Kanem.

El auge de la ansiedad demográfica alcanza a los ciudadanos del mundo, y una encuesta en ocho países concluyó que las personas que habían estado expuestas a noticias o conversaciones sobre la población mundial eran las más propensas a opinar que ésta es demasiado alta.

Pero el análisis insiste en que, aunque el planeta se enfrenta a graves problemas económicos y medioambientales, diseñar políticas para imponer un aumento o descenso demográfico no genera las consecuencias deseadas y, por el contrario, anula la capacidad de acción de la población.

Durante los últimos 20 años, algunos países lanzaron programas para motivar que las familias fueran más numerosas a cambio de incentivos financieros y recompensas para las mujeres y sus parejas, pero aun así su tasa de natalidad no ha superado los dos hijos por mujer.

En ese sentido, el documento insta a las autoridades a facultar a la población para que cumplan sus objetivos reproductivos personales, en lugar de instaurar medidas con la intención de influir en las decisiones de los hombres y mujeres.

El informe también señala que achacar la culpa del cambio climático a la fecundidad es erróneo, pues de 8000 millones de personas, en torno a 5500 millones no ganan lo suficiente, unos 10 dólares al día, como para incidir de forma notable en las emisiones de dióxido de carbono (CO2).

Ese gas es un gran causante del calentamiento que empuja el cambio climático, con las consecuencias desastrosas que ya se manifiestan en todo el globo.

El informe plantea que es posible forjar sociedades prósperas e inclusivas, independientemente del tamaño de la población, y para ello aboga por un cambio radical de mentalidad en lo que respecta a la percepción de los cambios poblacionales y las medidas en torno a ellos.

Además, destaca la importancia de defender los derechos humanos, reforzar el sistema de pensiones y el sistema sanitario, fomentar el envejecimiento saludable y activo, proteger los derechos de las personas migrantes y hacer lo posible por adaptarse al cambio climático y paliar sus efectos.

Según los autores del informe, la igualdad de género destaca como el mejor recurso para gestionar el cambio demográfico y crear sociedades resilientes.

Empoderar a la mujer para que tome decisiones sobre su cuerpo y su vida le permite desarrollar su potencial y prosperar, tanto ella como su familia, al igual que la sociedad. Las mujeres deben poder elegir si desean tener hijos y, si ese fuera el caso, cuántos y en qué momento de su vida.

En los 68 países que facilitaron datos sobre la materia, 24 % de las mujeres y niñas con pareja no puede negarse a mantener relaciones sexuales y 11 % no tiene la posibilidad de tomar decisiones sobre anticonceptivos en particular, lo que el informe considera “una proporción abrumadora”.

A nivel mundial, se calcula que unos 257 millones de mujeres tienen una necesidad insatisfecha de anticonceptivos seguros y fiables.

Otro estudio reciente de la ONU revelaba que impulsar la equidad de género en la   fuerza de trabajo era más útil para sustentar las economías de sociedades con poca fecundidad y en proceso de envejecimiento, en vez de fijar metas para que las mujeres tengan más descendencia.

A pesar de ello, los autores denuncian que, hoy en día, muchas personas siguen sin poder lograr sus metas reproductivas por culpa de los embarazos no planeados, la falta de acceso a anticonceptivos y a una atención obstétrica de calidad, la infertilidad y la inestabilidad económica, entre otros obstáculos importantes.

Algunas de las medidas que los gobiernos pueden tomar para favorecer a la familia incluyen implementar programas de licencia parental y deducciones fiscales por cada hijo, y fomentar la igualdad de género en los entornos laborales.

“La reproducción humana no es ni el problema ni la solución. Cuando adoptamos políticas que tienen como pilar fundamental la igualdad de género y los derechos, ganamos en fuerza y resiliencia y nos volvemos más capaces de lidiar con los problemas derivados de los cambios demográficos repentinos”, concluyó Kanem.

A-E/HM

 

Compartir

Facebook
Twitter
LinkedIn

Este informe incluye imágenes de calidad que pueden ser bajadas e impresas. Copyright IPS, estas imágenes sólo pueden ser impresas junto con este informe