La ONU retoma su normalidad tras dos años de parón por la pandemia

Los pasillos de la sede de la ONU en Nueva York dejarán de estar vacíos en breves días, cuando las actividades del organismo volverán a la plena normalidad. Foto: ONU

NACIONES UNIDAS –  Después de varias parálisis por la pandemia de covid-19, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) planea volver a la normalidad a partir de este lunes 14, en un proceso que culminará a comienzos de abril.

Una circular del secretario general, António Guterres, del viernes 11 de marzo, determina que «sobre la base de las nuevas directrices, ahora estamos en condiciones de instituir los cambios asociados en nuestro lugar de trabajo, volviendo a la plena capacidad operativa sin dejar de dar prioridad a la salud y la seguridad del personal, y equilibrar las necesidades operativas de la Organización».

Guiado por el Equipo Superior de Políticas de Emergencia y el Comité de Seguridad y Salud en el Trabajo de Nueva York, Guterres ha decidido realizar los siguientes cambios:

A partir del lunes 14 de marzo: el uso de mascarillas será voluntario en todo el edificio de la ONU y las Organizaciones de la Sociedad Civil (OSC), a las que en su mayoría se les negaba la entrada desde marzo de 2020, cuando comenzó el cierre por la pandemia, tendrán ahora acceso a las instalaciones de la ONU.

Mientras que a los diplomáticos siempre se les permitió la entrada a la ONU durante la clausura de la sede -ya que son propietarios del edificio-, a todas las OSC se les prohibió la entrada, al igual que la renovación de los pases que facilitan el ingreso.

Las crecientes protestas del año pasado sobre esa discriminación procedieron de varias oenegés, la mayoría de las cuales son asociadas a la ONU y prestan asistencia humanitaria en países en conflicto, como Afganistán, Yemen, Siria, Libia, Sudán y Etiopía.

“Las OSC están encantadas con la reanudación de su acceso al edificio de la ONU», dijo un antiguo funcionario de alto nivel de la ONU que interactúa regularmente con las oenegés.

Hasta ahora, la mayoría de las reuniones y sesiones informativas se describían como «híbridas», en parte en persona, pero sobre todo por videoconferencia.

A partir del lunes 28 de marzo, las reuniones intergubernamentales también se reanudarán de forma “normal”, y el lunes 4 de abril la sede de la ONU entrará en la fase de “normalidad”.

Las decisiones relativas a la apertura de los edificios a los visitantes, al público en general, incluidas las visitas guiadas de las Naciones Unidas, a los corresponsales no residentes, y a la celebración de actos paralelos/recepciones se tomarán en abril, según la circular dirigida a más de 3000 funcionarios de la ONU en la sede central de Nueva York.

La decisión de la ONU de entrar en «pleno funcionamiento» se produce tras las críticas de los Estados miembros sobre la falta de personal de la ONU para atender algunas de las reuniones.

El embajador de Guinea, Boubacar Diallo, presidente saliente del Grupo de los 77 (G77) más China, la mayor coalición de países en desarrollo de la ONU, advirtió a finales del año que el Grupo seguía estando decepcionado porque, por motivos de seguridad, la Comisión Administrativa y Presupuestaria no disponía de servicios de interpretación (en los seis idiomas oficiales de la ONU) durante las consultas informales.

“Esperamos que llegue el día en que se restablezca plenamente el multilingüismo y podamos disfrutar de los servicios de interpretación como estamos haciendo hoy aquí. Estamos comprometidos con el examen exhaustivo de los puntos del orden del día asignados al Comité y, en este sentido, observamos con decepción que varios informes siguen pendientes», añadió.

Los casilleros vacíos en el tercer piso de la ONU, que aloja a varias organizaciones de noticias. Crédito: IPS

Esta situación pandémica, señaló, compromete significativamente el trabajo de la Comisión. Con una resolución adoptada por consenso, que incluye a los 134 miembros del G77, dijo, «no es posible hacer la vista gorda a una resolución de la Asamblea General y hacer oídos sordos a la mayoría de dos tercios de los Miembros Generales».

La ONU sigue prohibiendo la entrada a decenas de jubilados de la ONU que viven en el área de los tres estados vecinos: Nueva York, Nueva Jersey y Connecticut.

Uno de ellos, que se jubiló después de casi 22 años de trabajo en la Secretaría, dijo a IPS que los agentes de seguridad de la ONU le prohibieron la entrada al edificio en febrero y le dijeron que su pase de jubilado de la ONU no era válido.

“Me trataron como si fuera un riesgo para la seguridad, después de todos estos años de servicio a la ONU», se quejó.

Sobre la situación de los funcionarios de la ONU en Ginebra, que alberga uno de los mayores conglomerados de agencias de la ONU, Ian Richards, expresidente del Comité Coordinador de Sindicatos y Asociaciones del Personal Internacional (CCISUA, en inglés), dijo a IPS que, por ahora, se siguen exigiendo mascarillas en los espacios públicos.

“Muchas reuniones han vuelto a la normalidad. El aparcamiento se está llenando. Estamos empezando a ver un patrón más asentado de colegas que alternan entre la oficina y el hogar», añadió.

“En Ginebra, dijo, los jubilados pueden entrar desde el año pasado. No hay razón para mantenerlos alejados», dijo Richards, economista de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (Unctad).

En su circular, Guterres afirmó que «tras dos largos años de lucha contra la pandemia de COVID-19, tenemos noticias alentadoras que comunicar».  El número de casos de covid, las hospitalizaciones y las tasas de transmisión han mejorado significativamente en la ciudad de Nueva York y en el área de los tres estados.

Puede leer aquí la versión en inglés de este artículo.

“Los casos entre el personal del Cuartel General de las Naciones Unidas también han disminuido considerablemente y han estado en niveles muy bajos durante algún tiempo.  Como saben, las autoridades estaduales y municipales de Nueva York han levantado o revisado sus medidas de mitigación de la pandemia”, dijo.

Añadió que “desde el principio, nuestro enfoque sobre las medidas de salud y seguridad, así como nuestra transición de la Fase Cero a la fase «nueva normalidad», se ha guiado estrechamente por el asesoramiento y la orientación de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, en inglés) de los Estados Unidos, y de las autoridades sanitarias locales de la ciudad y el estado de Nueva York», dijo Guterres.

Los CDC han introducido una nueva herramienta de «nivel comunitario» para ayudar a formular medidas de prevención basadas en los datos más recientes.  Los niveles, “que se determinan por las tasas de hospitalización y de positividad de las pruebas”, se caracterizan por ser bajos, medios o altos.

Nueva York se encuentra actualmente en el nivel de contagios bajo, por lo que los CDC recomiendan lo siguiente:

En cuanto al uso de mascarillas indica que la gente puede optar por enmascararse en cualquier momento.  Las personas con síntomas, una prueba positiva o la exposición a alguien con covid deben usar un tapabocas.

Sobre la vacuna contra la covid: “Mantenerse al día, lo que significa que una persona ha recibido todas las vacunas recomendadas contra la covid-19, incluyendo cualquier dosis de refuerzo cuando sea elegible”.

Mientras tanto, las autoridades de la ciudad de Nueva York han decidido poner fin a los requisitos de vacunación contra la covid para ingresar a restaurantes, gimnasios y otros lugares cerrados de ocio y cultura.

Sin embargo, la ciudad seguirá exigiendo el uso de mascarillas en el transporte público, así como en los centros sanitarios, los centros penitenciarios, los centros de acogida para personas sin hogar, las escuelas/guarderías para niños de 2 a 5 años y los teatros de Broadway. Las empresas pueden optar por exigir tapabocas, mientras que la obligación de mascarillas en  el interior de las escuelas también se ha suspendido en los tres estados.

“Basándonos en las nuevas directrices, ahora podemos introducir los cambios correspondientes en nuestro lugar de trabajo, volviendo a la plena capacidad operativa y dando prioridad a la salud y la seguridad del personal, y equilibrando las necesidades operativas de la Organización», añade la circular.

Guterres agradeció a los funcionarios su resistencia, dedicación y extraordinario esfuerzo durante este largo y difícil período, comenzado en marzo de 2020, hace exactamente dos años.

“Hemos aprendido muchas lecciones juntos, incluyendo cómo trabajar eficazmente de forma innovadora.  Aprovechemos esas lecciones para llevar a cabo nuestra misión esencial de promover la paz, el desarrollo sostenible y los derechos humanos para todos», añadió.

T: MF / ED: EG

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