Opinión

Una  agricultora muestra el camino mientras un PEID lucha contra los efectos de la pandemia

Este es un artículo de opinión de Keni Lesa, quien trabaja en las comunicaciones de la Plataforma de Soluciones para los PEID, de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) en Samoa.

Este artículo forma parte de una cobertura especial de IPS sobre el Foro de Soluciones, un encuentro de alto nivel que realizarán los Pequeños Estados Insulares en Desarrollo (PEID), el 30 y el 31 de agosto.

La productora de vainilla orgánica Shelley Burich, en su granja de Vaoala, cerca de Apia, la capital de Samoa, desde donde vende en línea sus vainas y productos elaborados a muchos países, algunos muy lejanos. Foto: FAO

APIA – Una agricultora de Samoa está utilizando la innovación y la tecnología para superar las dificultades económicas, mientras esta nación insular del Pacífico busca formas de adaptarse a los desafíos derivados de la pandemia de covid-19.

Aunque Samoa, con una población de menos de 200 000 habitantes, sigue siendo uno de los escasos países del mundo sin un caso positivo de covid, su frontera se cerró en marzo de 2020 después de que el gobierno declarara el estado de emergencia, lo que supuso un golpe decisivo para la economía del país.

El turismo, considerado el pilar de la economía, lleva casi dos años paralizado por la ausencia de visitantes extranjeros. Los hoteles, restaurantes y empresas relacionadas con el turismo han tenido que cerrar sus puertas y buscar otros medios para llegar a fin de mes.

Pero no solo se ha visto afectado el círculo íntimo de la industria turística. Los agricultores y ganaderos nacionales, que habían confiado en la afluencia constante y frecuente de visitantes, se han visto de repente en la cuerda floja.

La autora, Keni Lesa

Entre ellos se encuentra Shelley Burich, propietaria de una finca dedicada al cultivo de vainilla orgánica, que se beneficiaba del sector turístico. La granja y el negocio de Burich, situados en las frescas alturas de Vaoala, con vistas a Apia, la capital de Samoa, estaban en auge antes de la pandemia.

“Antes de la covid dependía mucho de los turistas que venían a las islas”, dijo Burich.  Recibía gente que quería  visitar la granja de vainilla, y gran parte de mi negocio era el boca a boca. Así que cuando se cerraron las fronteras, eso se acabó”, añadió.

Al igual que otros agricultores, Burich necesitaba ser innovadora para sobrevivir. No se quedó de brazos cruzados. Los días de estudio sobre los medios sociales y la innovación dieron lugar a su nueva criatura, Long Distance Vanilla (vainilla a larga distancia).

“Hago mi propio abono y mantillo (capa de material orgánico sobre el suelo) para alimentar la vainilla, y de las vainas de vainilla exportamos nuestras vainas premium, que son las de grado uno y dos”, explica la granjera.  “Con las demás vainas hago productos de valor añadido, como jarabe de vainilla, extracto de vainilla y vainilla en polvo”, detalla.

Puede leer aquí la versión en inglés de este artículo.

El pensamiento innovador y la digitalización fueron fundamentales para transformar su suerte.

“Decidí dedicarme a tiempo completo al ámbito de las redes sociales. Creé una tienda en línea y tuve que buscar la manera de que mi negocio siguiera generando productos y sacándolos de Samoa. Ahora mis productos se venden en Irlanda, Japón, Canadá, Australia, Nueva Zelanda, Estados Unidos y en todas partes”, asegura Burich.

Aunque la covid es un desafío no deseado, Burich dice que la obligó a diversificarse.  Y ahora “estoy haciendo mucho más en la plataforma de los medios sociales. Aunque esté sentada aquí en Samoa, estoy creando una tienda en línea para los clientes de Canadá”, destaca.

Pero esta agricultora no ha terminado, tiene otros grandes planes en marcha.

“Mi sueño es utilizar (mi experiencia) como granja de formación, para que la gente se dedique más al cultivo y también para enseñarles a crear un negocio en línea”, afirma.

Esta agricultora de Samoa pronto compartirá su historia con el mundo en un intento de inspirar a otros que se encuentren en una situación similar.

Las innovaciones de Burich serán una de las soluciones que se expondrán en el Foro de Soluciones para los Pequeños Estados Insulares en Desarrollo (PEID), previsto para los días 30 y 31 de agosto de 2021. Compartirá el escenario con otros casos de éxito dentro de los PEID de todo el mundo.

El foro creará un espacio para que los líderes gubernamentales, los socios de desarrollo, los agricultores, los pescadores, los profesionales y los líderes del desarrollo comunitario, los empresarios, las mujeres y los jóvenes discutan, compartan, promuevan y alienten soluciones nacionales e importadas para responder a los retos que plantea la covid, y otros que existían antes de la pandemia.

El objetivo final es acelerar la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) relacionados con la agricultura, la alimentación y la nutrición en los PEID.

T: MF / ED: EG

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