África busca estrategias para salir de la pandemia

África debe combinar estrategias de salida ante el bloqueo impuesto a su sociedad y su economía con medidas para tratar de contener la pandemia covid-19. Foto: Karin Schermbrucker/PNUD
África debe combinar estrategias de salida ante el bloqueo impuesto a su sociedad y su economía con medidas para tratar de contener la pandemia covid-19. Foto: Karin Schermbrucker/PNUD

Los países africanos comenzaron a aplicar estrategias de salida ante el bloqueo impuesto por la covid-19, guiándose por experiencias en otras regiones, según expuso este lunes 11 un informe de la Comisión Económica  para África (CEPA).

Un grupo de expertos de la agencia regional de las Naciones Unidas recomendó aplicar combinaciones de las siete estrategias estudiadas, desde mejorar las pruebas hasta la mitigación, de acuerdo con las particularidades de cada país y el avance de la curva de la pandemia en el continente.

Desde que el 18 de febrero se detectó el virus en la región, África pasó ya de 60 000 infectados, y los países más afectados son Sudáfrica, con 10 000 casos, Egipto con 9700, Marruecos con 6200, Argelia con 5900 y Ghana con 4700 casos.

De los 54 países de la región, 42 han implantado bloqueos parciales o nacionales de las actividades no esenciales, en su búsqueda de reducir la pandemia.

Junto con el impacto en la salud marcha el de la economía, y la CEPA estima que un bloqueo total de África durante un mes le costaría al continente 2,5 por ciento de su producto bruto anual, equivalente a unos 65 700 millones de dólares, sin contar el freno de las inversiones y la caída de los precios de sus exportaciones.

En su informe de mediados de abril, el Fondo Monetario Internacional indicó que la economía en África subsahariana, que había crecido 3,1 por ciento en 2019, decrecerá este año, -1,6 por ciento.

La CEPA destaca que los bloqueos acarrean caída en la demanda de productos y servicios, falta de flujo de caja, reducción de oportunidades, cierre de establecimientos, disminución de la producción y la productividad de quienes laboran desde sus casas, y dificultades para obtener suministros esenciales para posibilitar la producción.

Igualmente, la dificultad para acceder a los alimentos y los servicios de salud esenciales para la población.

Salir del bloqueo mediante la mitigación no es una opción para África, según los expertos, porque esa estrategia requiere adherencia al distanciamiento social y una fuerte capacidad de atención en salud, lo que no es el caso del continente.

Los bloqueos en muchas áreas no son factibles, no solo por su impacto económico sino en términos de salud: en África, 56 por ciento de la población urbana vive en barrios marginales, donde no es posible seguir las recomendaciones sobre lavado frecuente de manos, distanciamiento físico o evitar lugares concurridos.

Un estudio a 2000 residentes en barrios de Kenia bajo cuarentena mostró que 75 por ciento de sus habitantes abandonaron sus casas al menos tres veces cada 24 horas, en busca de satisfacer alguna necesidad, fundamentalmente la búsqueda de alimentos.

Además de la producción, la distribución de alimentos requiere más mano de obra en países africanos en comparación con otras regiones, y se calcula que en el continente hay 56 millones de niños que recibe alimentación mediante programas en sus escuelas.

Por ello el informe propone prestar más atención a la posibilidad de mejorar las pruebas a personas con síntomas de covid-19, hasta que se desarrollen medicamentos preventivos o curativos, y estudiar reaperturas de actividad que sean graduales y segmentadas.

Desafortunadamente, la capacidad de los países para evaluar la covid-19 está fuertemente relacionada con su nivel de ingresos, y varios países africanos se encuentran entre los más pobres del mundo, con muy bajas tasas de prueba por cada 1000 personas.

Mientras que Islandia muestra 150 pruebas por cada 1000 habitantes, Italia 37 o Chile 12, Sudáfrica tiene 4,3, Ghana 4,2, Botswana 3,8, Kenia y Namibia 0,5, y Angola,  Mozambique o Nigeria apenas 0,1 pruebas por cada millar de habitantes.

El informe de la CEPA concluye recomendando a los gobiernos africanos aprovechar la ventaja que da la experiencia en otras regiones y emplear ese “tiempo extra” en diseñar más mecanismos de prevención, tratamiento, y estrategias de salida en colaboración con los grupos y comunidades más vulnerables.

A-E/HM

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