Mauricio desprevenido ante el cambio climático

Las inundaciones devastaron la capital de Mauricio el 30 de marzo. Crédito: Naseem Ackbarally/IPS.
Las inundaciones devastaron la capital de Mauricio el 30 de marzo. Crédito: Naseem Ackbarally/IPS.

Mauricio puede ser uno de los países mejor preparados para los ciclones, pero las últimas lluvias e inundaciones reiteradas y acentuadas por el cambio climático han puesto en duda esa capacidad de afrontar desastres con prontitud.

El ecologista Keshwar Beeharry-Panray dijo a IPS que no es de extrañar que la isla sea afectada por más inundaciones, deslizamientos de tierras y ciclones en los próximos años, por culpa del cambio climático.

Beeharry-Panray, director de la no gubernamental Organización para la Protección y la Conservación del Ambiente, señaló que la población todavía no comprende los efectos que esto tendrá sobre el país, y que incluso el gobierno todavía no empezó a prepararse para precipitaciones más intensas en este estado insular del océano Índico.

"Si no estamos preparados, no tendremos suficiente tiempo para correr en busca de seguridad", dijo.

Las inundaciones devastaron el 30 de marzo la capital, Port-Louis. Hubo 11 muertos, 100 heridos y miles de dólares en daños a edificios, carreteras, vehículos, comercios y casas. Los servicios de emergencia están sobrecargados y son incapaces de brindar una respuesta efectiva a los desastres.
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El ingeniero ambiental Vassen Kauppaymuthoo, asesor privado sobre cuestiones ambientales, coincidió con Beeharry-Panray.

"La gente sabe qué hacer, qué precauciones tomar cuando un ciclón se acerca a la isla. El tiempo se deteriora y se emiten alertas meteorológicas. Pero (Mauricio) carece de la misma preparación para las inundaciones y otras calamidades naturales", dijo Kauppaymuthoo a IPS.

Según el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, la isla es vulnerable a "considerables pérdidas económicas, tensiones humanitarias y degradación ambiental a consecuencia de los impactos del cambio climático".

"Entre los impactos directos de este fenómeno que probablemente afectarán de modo adverso a Mauricio figuran un aumento en la frecuencia de los episodios de lluvias intensas, aumento del nivel del mar de entre 18 y 59 centímetros para 2100 y un aumento en la intensidad de los ciclones tropicales", añade.

Durante las inundaciones del 30 de marzo, en menos de dos horas cayeron 156 milímetros de lluvias en la capital, mientras que en otras partes de la isla apenas se registraron precipitaciones aisladas. Torrentes de agua bajaron de las montañas que rodean Port-Louis y fluyeron por el centro de la ciudad, arrasando todo a su paso.

Feroz Banjal, de 61 años, regresaba a su casa cuando el autobús en el que viajaba fue llevado por la corriente.

Desde el vehiculo vio que eran arrastradas algunas personas. Salió a tratar de ayudarlos, pero el agua lo llevó también a él, trasladándolo unos 500 metros antes de que lo salvara un taxista ubicado en una elevación.

"A 30 años o más de haber viajado a la capital, nunca ví tanta agua en las calles", dijo Banjal a IPS.

El cambio climático es una realidad para Mauricio. Un funcionario de los Servicios Meteorológicos dijo que, a raíz del cambio climático, el patrón de lluvias de la isla cambió en los últimos tiempos.

"Durante los últimos dos años, la isla sufrió una sequía severa, hasta comienzos de 2013, cuando empezó a llover un poco. En febrero y marzo llovió mucho", dijo a IPS a condición de preservar su identidad.

Para Nathalie Pompom, que vive cerca de Canal Dayot, un río que transporta las lluvias de la montaña hacia el mar, las fuertes precipitaciones fueron toda una conmoción.

"Hace 18 años que vivo aquí, y nunca había visto tanta agua entrar a mi casa. Lo perdimos todo. Tememos por nuestro futuro", dijo a IPS.

Kauppaymuthoo señaló que las inundaciones del 13 de febrero también devastaron la isla, y que era inaceptable que, menos de dos meses después, los habitantes de Mauricio no hubieran estado preparados para las inundaciones del 30 de marzo.

"Nos advirtieron que iba a haber más, pero esta alerta cayó en oídos sordos. Mauricio necesita un plan de manejo para las calamidades naturales. Debería crearse una unidad que esté alerta 24 horas al día, y que pueda tomar decisiones rápidamente para salvar vidas y prevenir daños materiales. Con el paso del tiempo, las catástrofes naturales irán en aumento a causa del cambio climático", dijo Kauppaymuthoo.

Mientras carreteras de concreto y asfalto florecen por todas partes para aliviar la congestión del tráfico, y a medida que progresa la construcción, los espacios verdes se reducen a gran velocidad. En la capital hay muy pocos árboles, y menos de dos por ciento de la cubierta forestal de la isla que puede mitigar los efectos de las lluvias torrenciales, dijo Kauppaymuthoo.

El país tampoco posee drenajes bien mantenidos que lleven el agua de lluvia al mar; están bloqueados por los desechos de la construcción.

La construcción de una carretera de circunvalación en las laderas de una montaña que mira a Port-Louis también puede ser parte del problema.

"Alterar el curso natural del agua, modificar la estructura de los drenajes naturales que existieron durante millones de años para trazar rutas en ellos plantea una amenaza real al ambiente", dijo Kauppaymuthoo.

Pero el ministro de Infraestructura Pública, Anil Bachoo, presionado por los ciudadanos y los medios de comunicación, que lo acusaron de irresponsabilidad por la construcción vial, dijo que las inundaciones fueron imprevistas.

"Lo que ocurrió en Port-Louis estuvo totalmente más allá del control humano. Por supuesto que estamos tristes porque esta catástrofe natural causó tantos daños a nuestra isla. Jamás habíamos soñado con recibir 150 milímetros de lluvias de una sola vez en una región pequeña como la de Port-Louis", dijo el 4 de este mes a los medios.

Pero Karim Jaufeerally, del Instituto de Estudios Ambientales y Legales, cree que la pérdida de vidas en las últimas inundaciones se debe a la negligencia del gobierno y de las autoridades locales.

"Aunque Mauricio hubiera estado preparado contra las calamidades naturales, habría habido el mismo problema en la capital, porque los drenajes no funcionaron adecuadamente. La magnitud de las inundaciones habría sido menor si los drenajes hubieran estado limpios", dijo a IPS.

Mientras, Jaufeerally planteó: "Es fácil hablar de estar preparados para la próxima vez, pero ¿qué hay de la última vez?".

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