AMBIENTE-PAKISTÁN: Los árboles también son víctimas del Talibán

Los bosques del noroeste de Pakistán se convirtieron en la última víctima del movimiento islamista Talibán, que desesperadamente busca recursos para financiar su campaña bélica.

Grandes extensiones de bosque en el noroeste de Pakistán han sido taladas. Crédito: Ashfaq Yusufzai/IPS
Grandes extensiones de bosque en el noroeste de Pakistán han sido taladas. Crédito: Ashfaq Yusufzai/IPS
El otrora bello paisaje de Swat, distrito administrativo en la provincia de Khyber Pakhtunkhwa, quedó diezmado luego de que los combatientes arrasaron el lugar en busca de madera.

"Casi todas las áreas forestadas han sido despojadas inexorablemente de árboles, pero Swat en particular ha sido la más castigada por las atrocidades del Talibán en los últimos dos años", dijo a IPS el secretario de la organización Sarhad Awami Forestry Ittehad (SAFI), Jamshaid Ali Khan.

SAFI fue fundada en 1997 para conservar, administrar y desarrollar los bosques pakistaníes, proveer de ingresos a los trabajadores locales, reducir la contaminación aérea y minimizar la erosión de los suelos en las inundaciones.

Pero sus actividades fueron severamente restringidas entre 2007 y 2009, cuando el Talibán tomó pleno control de Swat.
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A pesar de todos sus mejores esfuerzos, la organización no ha logrado detener la tala de árboles. Jamshaid lamentó la táctica del Talibán de apelar a los servicios de "la mafia de la madera" para comercializarla a precios insignificantes.

Rahim Gul, investigador en la Universidad de Peshawar, señaló que el Talibán apelaba frecuentemente a los recursos naturales cuando se quedaba sin fondos.

"El Talibán financia su movimiento (extrayendo madera) o imponiendo fuertes impuestos al transporte de mármol en las norteñas Áreas Tribales Federalmente Administradas", indicó, añadiendo que los métodos para la tala que usaban los islamistas estaban causando daños permanentes en el ambiente.

"A un árbol le toma 100 años madurar antes de que pueda ser cortado para que se use su madera en la construcción. El gobierno corta los árboles luego de una evaluación, y luego vuelve a plantar", explicó Jamshaid.

La mayoría de los árboles talados por el Talibán no habían aún alcanzado su plena madurez, añadió.

Citando una investigación realizada por el Instituto de Bosques de Pakistán, con sede en la noroccidental ciudad de Peshawar, Gul señaló que el Talibán también realiza secuestros extorsivos, cultiva adormidera (o amapola, materia prima del opio, la heroína y la morfina) y da refugio a criminales a cambio de dinero, todo para reunir fondos.

Los combatientes islamistas también extraen y venden piedras preciosas, incluyendo esmeraldas de gran calidad.

Sin embargo, la extracción de madera sigue siendo el método más empleado, y por lejos el más dañino.

Deforestación a gran escala

Mohammad Jawad, funcionario forestal de Khyber Pakhtunkhwa, explicó que, antes de que el Talibán lanzara su campaña en la región en 2005, la provincia contaba con 40 por ciento de los bosques del país.

Aunque no se han realizado nuevas investigaciones desde entonces, "se cree que el Talibán destruyó 80 por ciento de esos bosques", afirmó.

La División de Malakand, en el noroeste de Pakistán, antes famosa por sus vastas cantidades de pinos y cedros, entre otros árboles, ahora presenta un paisaje desértico.

"Menos bosques significa menos dinero para los más de 20.000 hogares en Swat y en los distritos adyacentes de la División Malakand, todos los cuales los consideran su principal fuente de sustento, pues les da ingresos por la venta de los árboles", añadió.

Ameer Muhammad Khan, de SAFI, dijo a IPS que las comunidades locales dependían de los bosques para obtener leña y construir sus casas, entre otras cosas.

"El gobierno tiene la responsabilidad de proteger esos bosques, pero no cuenta con la autoridad necesaria para detener al Talibán, que ha privado a 80.000 personas de regalías por la venta sostenible de los árboles", indicó.

Según SAFI, cada residente de las áreas ricas en bosques de Malakand recibía unos 100 dólares en regalías anuales antes de que el Talibán arrasara con los árboles, y ahora solo obtienen 10 dólares. La población maldice al movimiento islamista por haber arruinado sus ingresos.

El gobierno también ha sufrido pérdidas de más de 350 millones de dólares, según un informe de la Corporación de Desarrollo Forestal.

El ministro de Bosques de Khyber Pakhtunkhwa, Wajid Ali Khan, dijo a IPS que su cartera había lanzado un plan destinado a movilizar a las comunidades locales para que plantaran más árboles, con la esperanza de reponer las pérdidas causadas por el Talibán.

"También hemos iniciado consultas con legisladores, funcionarios públicos, comunidades locales y los medios para promover buenos hábitos de plantación en las áreas afectadas", indicó.

El programa busca además movilizar, organizar y fortalecer a los propietarios de bosques, a los titulares de derechos (quienes se benefician de las regalías por la venta de árboles propiedad del gobierno) y a los no propietarios, con el fin de influenciar reformas, añadió el ministro.

"Nos hemos embarcado en reformas en colaboración con los titulares de derechos para realizar planes de plantación y prevenir futuras talas. Se crearon más de 20 puestos de vigilancia en los bosques, administrados por las comunidades locales en colaboración con el gobierno", informó.

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