SRI LANKA: Nuevo parlamento, nuevas esperanzas, nuevos temores

La concurrencia a las urnas este mes en Sri Lanka fue de las más bajas de su historia, pero suficiente para asegurarle un triunfo arrollador a la coalición del presidente Mahinda Rajapaksa. La Unión Europea (UE) llamó este martes a investigar incidentes en la votación.

Centro de votación en la norteña localidad de Vavuniya. Crédito: Anupema Ganegoda/IPS
Centro de votación en la norteña localidad de Vavuniya. Crédito: Anupema Ganegoda/IPS
De los 14 millones de electores, sólo 59 por ciento acudieron efectivamente a sufragar el jueves pasado para elegir a los 225 miembros del parlamento.

La coalición gobernante Alianza para la Libertad del Pueblo Unido (UPFA) fue la clara ganadora. Ya tiene 117 asientos en la asamblea legislativa.

La principal fuerza opositora, el Partido Nacional Unido, se aseguró 46 bancas, mientras que la Alianza Nacional Democrática, que respaldaba la candidatura del ex comandante del ejército Sarath Fonseka, se quedó con cinco, y la Alianza Nacional Tamil, principal partido que representa a ese minoría étnica, con 12. El resto de los asientos aún no han sido confirmados.

Fonseka, quien se presentó como candidato al parlamento a pesar de encontrarse bajo custodia militar acusado de corrupción, ganó en el distrito de Colombo.
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"Nos humillamos ante los repetidos mandatos que nos da el pueblo y prometemos responder, en plena medida, a la confianza que han depositado en nosotros", dijo Rajapaksa en un mensaje apenas se confirmó la mayoría en la asamblea legislativa.

Simpatizantes de la coalición gobernante dijeron que el Poder Ejecutivo y el Poder Legislativo ahora tenían la posibilidad de trabajar juntos sin socavarse mutuamente.

"Nunca hubo una tan grande victoria. El pueblo ha hablado", afirmó Dulles Alahaperuma, uno de los líderes del UPFA, en conferencia de prensa dos días después de las elecciones. "La comunidad internacional debería respetar el veredicto y apoyar las políticas del gobierno", sostuvo.

La administración de Rajapaksa se ha parado firme contra lo que considera interferencia internacional en los asuntos internos srilaanqueses. Se enfrentó a la Organización de las Naciones Unidas (ONU), a Estados Unidos, a la UE y a Gran Bretaña cuando cuestionaron el accionar de sus Fuerzas Armadas en la ofensiva final contra los separatistas tamiles en el norte del país.

El último roce se produjo cuando el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, propuso formar un comité especial sobre Sri Lanka.

El gobierno sostuvo que la abrumadora victoria fue una clara señal de apoyo popular a sus políticas, y anunció que buscaría cooperación de los partidos opositores para avanzar en sus planes de desarrollo, tema central de su campaña.

"La gente ha dado su veredicto. Ahora es tiempo de pensar claramente y de planificar un mejor futuro para el pueblo", dijo Basil Rajapaksa, hermano del mandatario, quien recibió más de 425.000 votos.

El gobierno ahora tendrá que aprovechar el fin de la guerra civil y acelerar las obras de reconstrucción en las áreas más afectadas. Rajapaksa ha insinuado que discutiría con la minoría tamil vías para atender sus necesidades.

Observadores concluyeron que los resultados de los comicios eran confiables. "El día de la votación transcurrió en general de manera tranquila, con la excepción de unos pocos incidentes significativos", señaló en su informe la organización srilaanquesa Acción Popular por Elecciones Libres y Justas (PAFFREL, por sus siglas en inglés).

"Concluimos que, a pesar de esto, el resultado general refleja la voluntad del electorado", indicó por su parte el Centro para la Supervisión de Violencia Electoral.

No obstante, ambos grupos registraron casos de manipulación de resultados y de intimidación a votantes. "Deseamos dejar constancia de nuestra profunda preocupación por los incidentes en los cuales observadores fueron desalojados de los centros de sufragio, a veces a la fuerza. Además, hubo casos de obstrucción de ingreso a votantes e intentos de fraguar resultados", señaló el Centro.

La alta representante para la Política Exterior y la Seguridad Común de la UE, Catherine Ashton, exhortó este martes a Sri Lanka a investigar estas irregularidades "de manera apropiada".

El Comisionado de Elecciones todavía no ha anunciado a qué fuerza política pertenecen el resto de las bancas del parlamento. Los resultados no están claros en los lugares donde se reportaron los más graves incidentes.

Observadores también expresaron preocupación por la baja asistencia a las urnas, de 59 por ciento, una drástica caída respecto del más de 70 por ciento registrado en las elecciones presidenciales de enero.

En los comicios generales de 2004, más de 74 por ciento de los srilaanqueses habilitados habían concurrido a votar.

PAFFREL incluso estimó que el porcentaje de votantes en las elecciones de este mes podría descender a 54 por ciento con los resultados finales.

Keerthi Thenakoon, jefe del Centro para Elecciones Libres y Justas (CAFFE), opinó que el electorado mostró cierta apatía en esta ocasión. "Las presidenciales fueron mucho más intensas. Había más interés de parte de los votantes", sostuvo.

En las elecciones presidenciales de enero, Rajapaksa fue desafiado por la candidatura de Fonseka. Los dos se adjudicaban el crédito de haber vencido a los separatistas Tigres para la Liberación de la Patria Tamil. La guerra terminó en mayo de 2009.

Entonces, Rajapaksa obtuvo 57 por ciento de los votos, mientras que Fonseka se quedó con 40 por ciento.

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