EEUU-CHINA: Google provoca a Beijing

Usuarios chinos de Internet denuncian diversos grados de censura de Beijing en los resultados de sus búsquedas en Google desde que la compañía estadounidense decidió abandonar sus operaciones en China y mudarse a la región autónoma de Hong Kong.

La empresa anunció el lunes que redirigiría el tráfico del servicio de Google.cn a un sitio radicado en Hong Kong, con un estatus administrativo especial que le permite no restringit el uso de Internet.

"Los usuarios que visiten Google.cn serán redirigidos a Google.com.hk, donde ofrecemos una búsqueda sin censura en chino simplificado, especialmente diseñado para usuarios chinos y distribuidos a través de nuestros servidores en Hong Kong", reza el comunicado en el blog corporativo de la empresa.

"Los usuarios de Hong Kong podrán seguir revisando en Google.com.hk el servicio en chino tradicional sin censuras", añade.

La compañía denunció en enero que las cuentas de correo de numerosos periodistas, defensores de derechos humanos locales y de diplomáticos fueron violadas por piratas informáticos, tras lo cual decidió dejar de cooperar con las autoridades de China en la censura de los resultados de las búsquedas.
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También hubo rumores de que Google era víctima de un ciber-espionaje de mayores proporciones, con la aprobación tácita o con la activa asistencia de instituciones de investigación financiadas por el gobierno chino, lo que hizo que la empresa dejara de cooperar con Beijing.

Muchas personas esperaban que Google llegara a un acuerdo con las autoridades chinas, pero el anunció del lunes y la consiguiente censura de los resultados de sus buscadores, que tomaron estado público el martes, muestran el fracaso de las negociaciones.

Beijing emitió un comunicado al otro día del anuncio de Google.

"Esto es un completo error. Nos oponemos rotundamente a la politización de cuestiones comerciales y expresamos nuestro descontento e indignación con Google por su conducta y sus acusaciones poco razonables", reza un comunicado divulgado el martes por la Oficina de Internet del Departamento de Información del Consejo de Estado a la agencia de noticias estatal Xinhua.

El gobierno de Barack Obama se esfuerza por restar importancia al significado del anuncio de Google, cuando la Casa Blanca sufre presiones del Congreso legislativo para que asuma una posición más dura para que China aprecie su moneda.

"Escucharon al presidente en China y fue bastante claro sobre su política y la convicción de que un gobierno abierto y la capacidad de que la gente se comunique sin censuras es tremendamente importante", señaló el lunes el portavoz de la Casa Blanca, Robert Gibbs, en una conferencia de prensa.

"Puede ser que haya, como hay en otro asuntos, desacuerdos en una relación diplomática madura", prosiguió.

Especialistas de Estados Unidos en asuntos chinos están a la expectativa de las medidas que tomará Beijing, si amplia la censura o bloquea el acceso a los servidores de Google en Hong Kong desde el continente.

"Lo que se puede interpretar es que el gobierno chino estudia una respuesta", dijo a IPS Christina Larson, especialista e integrante de la New America Foundation. "La decisión de la empresa de redirigir a los usuarios a Google.com.hk y de dejar en manos del gobierno chino si bloquea el sitio, o no, pone le pelota en el terreno de Beijing. Es una forma de provocación", explicó Larson.

El anuncio de Google de enero de que dejaría de cooperar con Beijing en la censura contó con el respaldo de la secretaria de Estado (canciller) de Estados Unidos, Hillary Rodham Clinton, quien defendió la libertad en Internet.

"Quienes perturben el libre flujo de información en nuestra sociedad o en cualquier otra suponen una amenaza para nuestra economía, nuestro gobierno y nuestra sociedad civil", declaró entonces Clinton.

El diferendo por la libertad de Internet, que motivó declaraciones igual de duras de Beijing, fue un elemento más del tenso periodo que viven las relaciones sino-estadounidenses.

Obama autorizó en septiembre un gravamen de emergencia de 35 por ciento sobre las importaciones de neumáticos chinos para frenar la invasión de ese producto que, según los sindicatos de este país, costaron unos 7.000 puestos de trabajo.

Beijing condenó rápidamente la medida y amenazó con imponer sus propios gravámenes contra productos estadounidenses.

Hubo otro episodio conflictivo en febrero cuando China amenazó con imponer sanciones a las compañías estadounidenses que estaban por participar en un inminente acuerdo de venta de armas a Taiwán por unos 6.400 millones de dólares.

La crisis económica de 2008 impactó en la economía de ambos países. Beijing ha buscado que cada vez más recursos de su favorable balanza de pagos no se inviertan en divisas estadounidenses, sino en acciones y productos básicos.

Mientras, a Obama se le reclama que haga frente al creciente déficit comercial con China y ejerza más presión para conseguir una sustanciosa apreciación del yuan.

La decisión de Google de retirarse de China, fue una "decisión empresarial", declaró el martes el portavoz del Departamento de Estado, Philip J. Crowly. La cancillería no tuvo nada con ver con ello, añadió.

"Asuntos vinculados a la propiedad intelectual son un tema permanente de discusión y preocupación en lo que respecta a nuestras relaciones con China. Lo hemos repetido varias veces. En definitiva, las empresas evaluarán las oportunidades de inversión en ese país", apuntó.

"Valoramos la relación de Estados Unidos con China. El comercio entre ambos países aumentó de forma exponencial en los últimos 20 a 25 años", concluyó Crowley.

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