ESTADOS UNIDOS: Veteranos de guerra apuestan a Obama

Walter Williams, de 33 años, estuvo entre las miles de personas que el 4 de este mes salieron a las calles de esta ciudad para celebrar la elección de Barack Obama como el presidente número 44 de Estados Unidos.

Williams, un veterano del ejército estadounidense que cumplió funciones en Iraq y Afganistán, inicialmente tuvo problemas para afrontar su regreso de la zona de guerra. Consumió drogas y durmió en su automóvil y en las casas de sus amigos antes de establecerse por sí mismo y conseguir un trabajo en la organización sin fines de lucro Swords to Plowshares ("De espadas a rejas de arado"), en San Francisco, donde ayuda a otros ex combatientes a encontrar empleo.

En la noche de las elecciones, Williams dijo a IPS que había renunciado a participar en el proceso electoral tras las mentiras que vio en la guerra, pero que se emocionó con la campaña de Obama luego de ver al presidente electo hablarles a los veteranos por el canal MTV.

"Él se preocupó lo suficiente para preguntar. No dio la espalda, como hace la mayoría de la gente. Realmente le importa el hombre común, y el hombre común es el que está allí, luchando", sostuvo Williams.

Quienes defienden a los veteranos también depositan grandes esperanzas en un gobierno de Obama. Observan que como senador copatrocinó la Ley de Dignidad para los Combatientes Heridos, diseñada para solucionar problemas con el sistema médico militar luego de que el periódico The Washington Post reveló en 2007 las deplorables condiciones existentes en el Centro Médico Militar Walter Reed.
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Obama también fue un firme partidario de fortalecer los beneficios educativos para los ex combatientes, a través de una Ley del Soldado más generosa, y ha votado para aumentar partidas al Departamento de Asuntos de los Veteranos, dado que a él recurren más de 350.000 ex uniformados en busca de tratamiento médico al regresar de Iraq y Afganistán.

En su discurso de aceptación de la nominación demócrata a la presidencia en agosto, Obama se refirió varias veces a la terrible situación que viven los veteranos de guerra. Criticó al gobierno de George W. Bus por dejar "a los veteranos dormir en las calles y a sus familias deslizarse hacia la pobreza".

"En los rostros de estos jóvenes veteranos que regresan de Iraq y Afganistán veo a mi abuelo, que se enroló luego de Pearl Harbor, marchó en el ejército de (George) Patton y fue recompensado por una nación agradecida con la oportunidad de ir a la facultad gracias a la Ley del Soldado", dijo Obama.

Paul Sullivan, director ejecutivo de la organización Veteranos por Sentido Común, señaló que la organización ya considera a Obama "pro-veterano".

"Creemos que tiene una disposición favorable en general hacia los veteranos de guerra. Nos complació verlo dar un perfil muy alto a los asuntos de los veteranos, y esperamos que continúe cuando esté en la Casa Blanca", agregó.

Donald Overton, director de la organización Veteranos de la Guerra Moderna, compartió con IPS un punto de vista similar.

"Tuve la oportunidad de reunirme con el equipo del presidente electo Obama en la Convención Nacional Demócrata. Él realmente parece tener su corazón en el lugar correcto. Se está comprometiendo con la comunidad de veteranos y está viendo de hacer cambios significativos, así que esperamos que su gobierno y su equipo de transición evalúen la situación, pongan a la gente correcta en los cargos y realmente generen un cambio dentro del sistema del Departamento de Asuntos de los Veteranos.

En su sitio web oficial (Change.gov), Obama promete aumentar la cantidad de proveedores de salud mental de ese Departamento, reformar el burocrático sistema gubernamental de demandas por discapacidad y aumentar la cantidad de Centros de Veteranos, donde los ex combatientes que regresan pueden hallar una comunidad mientras hacen la difícil transición de la guerra a la vida civil.

Si cumple esas promesas, hará una enorme diferencia en las vidas de cientos de miles de personas. Pero no será fácil, porque el actual presidente, George W. Bush, deja el Departamento de Asuntos de los Veteranos en una situación caótica.

Según ese Departamento, 18 veteranos cometen suicidio cada día, y 200.000, sin hogar, duermen en las calles cada noche.

Un estudio presentado en abril por la Corporación Rand concluyó que 300.000 veteranos de las guerras de Iraq y Afganistán actualmente sufren estrés post-traumático o depresiones importantes.

Otros 320.000 padecen daño cerebral traumático y daño cerebral físico. La mayoría no recibe ayuda del Pentágono ni del sistema del Departamento de Asuntos de los Veteranos que, según los críticos, están más preocupados por ocultar hechos desagradables que por brindar atención.

Las organizaciones defensoras de los ex combatientes presentaron demandas legales contra el gobierno de Bush por la falta de atención.

La queja de Veteranos por Sentido Común aspira a obligar al Departamento a que brinde tratamiento a aquellos que padecen estrés post-traumático.

Mientras, Veteranos de la Guerra Moderna presentó una demanda la semana pasada para forzar a esa oficina a conceder subvenciones por discapacidad a los que resultaron lesionados en forma permanente.

Ambas organizaciones impulsarán sus demandas aunque Obama asuma la presidencia.

* Aaron Glantz es corresponsal de IPS y autor del libro "The War Comes Home: Washington's Battle Against America's Veterans" ("La guerra llega a casa: La batalla de Washington contra los veteranos de guerra estadounidenses"), de inminente publicación.

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