PETRÓLEO: Reclamo de pobres, acuerdo entre ricos

El décimo noveno Congreso Mundial del Petróleo finalizó este jueves en la capital española, escuchando los planteos a favor de los pobres de todo el mundo y con acuerdos, con sutiles diferencias, entre los grandes del sector.

La industria mundial de crudo y derivados es el sector que más riqueza distribuye entre los accionistas de sus empresas, pero sin que esa actividad tenga impactos positivos de fuste sobre la vida de millones y millones de personas que, "en rigor de verdad son los verdaderos dueños de esos recursos naturales", dijo a IPS Isabel Tamarit, responsable del sector privado en la organización no gubernamental Interpón Oxfam.

Las soluciones, añadió, están a la vista "pero hay que tener voluntad política de los gobiernos y de los empresarios para implementarlas". La solución, concluyó, se lograría con políticas y contratos de explotación más justos y "una clara transparencia en la gestión de los hidrocarburos en sus diferentes etapas, tanto por los gobiernos como por las empresas".

Sobre el mismo tema, Oxfam presentó un documento, según el cual con los beneficios obtenidos en un solo lote petrolero en Bolivia, de aproximadamente 65 millones de dólares al año, se podría financiar la atención de la salud de más de un 1,1 millones de personas y la educación de más de 860.000. Peor eso no se hace.

En el Congreso, inaugurado el martes, el optimismo desbordó los vasos, tanto acerca del mantenimiento de los altos precios como de la dependencia del petróleo de las economías de los países.

Linda Cook, directora ejecutiva de una de las más grandes empresas, Shell, y Abdullah Salatt, consejero del ministro de Energía e Industria de Qatar, uno de los mayores productores, afirmaron en la reunión plenaria que la creciente demanda del gas natural le dará mayor protagonismo a corto plazo.

Eso se debe, afirmó Cook, al aumento de la población mundial y al crecimiento económico global.

Mohammad Meziane, presidente de la empresa estatal argelina Sonatrach, fue más allá al explicar que la planificación energética de Europa indica que 80 por ciento de la misma se basará en los combustibles fósiles y que gran parte de éstos serán de gas natural.

Salatt fue concluyente al considerar que "todos los elementos fundamentales para que se produzca una globalización del gas natural se están dando a un ritmo muy rápido".

El presidente de la Nacional Offshore Oil Corporation, Cheng Fu, puso de relieve que el gran aumento de la demanda en el sector se debe mayoritariamente al desarrollo de países del Sur, "que están en un proceso de industrialización y ello implica un mayor consumo de energía y recursos".

Ello lleva a que se impulse una mayor producción, lo cual implica el desarrollo de nuevas tecnologías "para aumentar nuestro suministro, aunque nos sea más fácil buscar zonas donde la extracción es más accesible técnica y económicamente", afirmó Christophe De Margeri, presidente de la multinacional petrolífera Total, considerada la cuarta a nivel mundial.

En cuanto a las demandas de las organizaciones no gubernamentales, varios representantes de empresas petroleras plantearon la necesidad y su compromiso de aumentar acciones para la protección del ambiente.

"Podemos y queremos trabajar con las organizaciones no gubernamentales", pues gracias a la participación de algunas de ellas, sus compañías han identificado y solucionado problemas originados por la industria del petróleo, indicó Brian Doll, ejecutivo de la firma estadounidense Global Environment & Health Advisor ExxonMobil.

Un ejemplo positivo, añadió, es una programa de cooperación realizado por su empresa junto con grupos defensores del ambiente, al desarrollar el programa Libre de Plomo (Lead Free), que desde comienzos de este siglo lograron que más de 200 millones de personas en el mundo puedan respirar mejor gracias a la puesta en vigor de leyes que prohíben el uso de gasolina con plomo.

Beatriz Espinosa, responsable de Salud, Seguridad y Medio Ambiente de Petrobrás, puso de manifiesto que esa empresa brasileña recibe premios desde 1998 por los métodos que desarrolló para que se defiendan la salud, la seguridad y el ambiente, convirtiendo esos temas en "un asunto crucial para las 68.000 personas que forman la compañía".

Pero, desde la fundación noruega DNV, su representante, Elizabeth Harstad, destacó que se siguen produciendo grandes accidentes en la industria de petróleo, con explosiones y derrames masivos de crudo.

Aunque la industria, entre otras cosas aplicando programas desarrollados por DNV, ha hecho correcciones, Harstad subrayó que "todavía hace falta que haya capacitación y liderazgo de quienes lideran las grandes multinacionales del petróleo para evitar derrames de crudo, escape de gases tóxicos y explosiones de tanques de almacenamiento".

El presidente del Consejo Mundial del Petróleo, Randall Gossen, considera que existe una relación estrecha entre las decisiones de las empresas, el cumplimiento de la ley y su responsabilidad hacia el ambiente, con las comunidades. Para tener éxito, explicó, "la tecnología no es el único instrumento, pues se requiere además la licencia social para operar".

Todo ello lo escuchan las organizaciones no gubernamentales, pero mantienen sus críticas.

Entre las de Intermon se destacan los cuestionamientos que hacen a los contratos demasiado largos, que logran las empresas en los países del Sur, a la renuncia de los estados que las otorgan a subir los impuestos cuando aumenten los beneficios empresariales por el alza del precio del petróleo, exoneración de responsabilidad sociales o ambientales (salvo excepciones) y la venta a precios internacionales dentro de los países del Sur empobrecido.

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