ASTRONOMÍA-COLOMBIA: Estrellas, sueños y dudas

Esteban Felipe tiene seis años y quiere ser policía cuando crezca. O, mejor aún, astrónomo, dice, dudando, mientras juega con un cohete de plástico que adornó con cartulina de colores en uno de los talleres infantiles del XI festival de astrónomos autodidactas.

La plaza central de la colonial Villa de Leyva, en el centro-oriental departamento de Boyacá, fue escenario los días 8, 9 y 10 de este mes del encuentro más importante de aficionados de esta especialidad en América Latina.

Esta población de casas blancas, con ventanas y puertas verde oscuro, a 60 kilómetros al noroeste de la capital departamental, Tunja, y a unos 150 kilómetros de Bogotá, es uno de los sitios más secos del país, con mayor visibilidad hacia el firmamento y una temperatura promedio de 17 grados.

Su plaza central empedrada, la más grande del país, albergó tres planetarios portátiles, docenas de telescopios de 14 pulgadas y espejos reflectores para observación solar con una longitud de onda de H-alfa, "porque el sol está hecho de hidrógeno", explicó a los niños Eduardo Hernández, presidente de la Asociación de Astrónomos Autodidactas de Colombia.

"Uno de los objetivos es motivar a los más pequeños, porque la astronomía es una suma de ciencias. Quien se interesa por el firmamento aprende sobre muchos temas", dijo Hernández a IPS.

"Emociona también percibir la sensación de personas muy mayores que se acercan por primera vez a un telescopio y observan el espacio profundo", agregó Mauricio Castro, programador educativo de Maloka, el centro interactivo de ciencia y tecnología con sede en Bogotá, considerado el más grande de América del Sur.

En tres auditorios se realizaron charlas y conferencias simultáneas, con presencia de astrónomos destacados como Germán Puerta, director del Planetario de Bogotá, y Raúl Joya, creador en 2007 del primer satélite colombiano.

Expertos y aficionados insistieron en conocer el sentido de la llamada Fuerza Negra del Universo, que, aunque su nombre lo sugiere, no se trata de la encarnación de la maldad interestelar en una película de ciencia ficción.

"Es uno de los más importantes descubrimientos recientes en astronomía y data de unos cinco años atrás. Hasta entonces, la discusión se mantenía entre la expansión o la contracción del universo", afirmó Castro.

"Entonces se descubrió que la expansión se ha acelerado en razón de la llamada Fuerza Negra, que no sabemos con precisión en qué consiste, pero que aumenta cada vez más la distancia entre estrellas y galaxias hasta que en unos 100 millones de años el planeta Tierra quede solo y aislado", agregó.

A las dudas de los científicos se suman las preguntas de espectadores que dicen ver con frecuencia objetos voladores no identificados (ovnis) en el cielo boyacense. Según testimonios, la presencia de éstos se incrementó durante el último mes en regiones del occidente colombiano, en los departamentos de Antioquia, Cauca y Valle.

"Sería absurdo pensar que la vida está circunscrita a nuestro planeta", dijo Castro.

"Pero la ciencia exige pruebas. Los meteoritos se aceptaron sólo en el siglo XIX al lograrse su evidencia física. En el caso de los ovnis, no la tenemos, y podrían ser fenómenos físicos, tecnológicos, aeronaves dirigibles, no necesariamente una máquina extraterrestre", agregó.

"Lo mismo pasa con los monstruos en los lagos, o las sirenas. No hemos visto aún una escama de sirena para estudiar su ADN", argumentó.

Por su parte, Hernández, ingeniero químico, enfatizó la importancia de remontarse a los orígenes del ser humano, a quien define como "polvo de estrellas".

"Según las teorías físicas, el universo se inició con una explosión en la que aparecieron los elementos químicos como carbono, hidrógeno, oxígeno, nitrógeno, que formaron el sol.

El hidrógeno originó el helio y surgieron las estrellas que, en su etapa final, conocida como supernova, se encogen y se expanden varias veces hasta explotar para dar origen a nuevos elementos. Es nuestro origen cósmico", afirmó Hernández.

Considerada como la más antigua de las ciencias, la astronomía "amplía los horizontes culturales, la perspectiva del ser humano y acerca a la ciencia desde distintas ópticas, muy importantes en nuestros países para superar el subdesarrollo", señaló Castro.

Aunque esta ciencia no incluye las predicciones de futuro que hace la astrología y descarta la influencia de los astros en el temperamento de las personas.

"Alguien nacido en el sur de Bogotá (socio-económicamente deprimido), comparado con una persona nacida el mismo día y a la misma hora en el norte (sector de población adinerada) tienen destinos opuestos", dijo Hernández.

"Es la razón por la que cual las cartas astrales no sirven. Son un engaño", enfatizó.

Esta sería, tal vez, una razón por la que Esteban Felipe, nacido en Villa de Leyva y habitante de un sector pobre, estudiante de primer año, con su expresión alegre y despierta, no llegue a ser astrónomo y probablemente sea policía.

Pero el entusiasmo que quieren transmitir los aficionados que celebrarán en esta misma población de Villa de Leyva, en 2009, el Año Internacional de la Astronomía, al cumplirse 400 de las mejoras que Galileo Galilei introdujo en el telescopio, podrían influir en este niño para conducirlo por caminos aún desconocidos, con la guía de una buena estrella.

Compartir

Facebook
Twitter
LinkedIn

Este informe incluye imágenes de calidad que pueden ser bajadas e impresas. Copyright IPS, estas imágenes sólo pueden ser impresas junto con este informe