DESARROLLO-UE: Replanteo de la ayuda humanitaria

La ayuda humanitaria que ofrece la Unión Europea (UE) no distingue entre las respuestas a una emergencia y los objetivos de largo plazo para promover el desarrollo, indica un estudio realizado por el parlamento del bloque.

En 2006, la UE otorgó más de 2.700 millones de dólares en concepto de ayuda humanitaria, lo que la convirtió en el mayor donante del mundo para el alivio de emergencias.

Aunque esos fondos brindaron auxilio a unos 100 millones de personas, el informe del Parlamento Europeo señala que las formas y propósitos de la asistencia humanitaria deberían ser delineados con mayor precisión.

Thierry Cornillet, un eurodiputado del Partido Liberal francés, autor del estudio, dijo que "los tiempos y la duración" de la ayuda requieren una definición clara.

El documento de Cornillet es la respuesta a un pedido de la Comisión Europea, órgano ejecutivo del bloque, que solicitó junio alcanzar un consenso entre los principales organismos de la UE acercan de los principios que deben guiar la ayuda humanitaria.
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Cornillet destacó que existe una "debilidad estructural" en la forma en que el bloque administra la ayuda. Señaló, por ejemplo, que no hay cooperación entre la oficina humanitaria de la Comisión y su comité ambiental.

Dado que el cambio climático está provocando un creciente número de desastres, el eurodiputado argumentó que se deben incrementar los fondos para reducción de riesgo de catástrofes en los programas de ayuda humanitaria y para el desarrollo.

La principal red europea de grupos de alivio de emergencias se hizo eco del llamado de Cornillet.

La no gubernamental Organizaciones Voluntarias de Cooperación en Emergencias (Voice, por su sigla en inglés), reclama que 10 por ciento de la ayuda humanitaria en el futuro se destine a la reducción del riesgo de desastres.

Este aspecto alcanzó notoriedad internacional luego del tsunami de 2004 que provocó un daño gigantesco en el sudeste de Asia. Existe amplio consenso en que la ausencia de un sistema de alerta temprana dejó indefensas a las comunidades del área.

Una estrategia para reducción de desastres, elaborada por la Organización de las Naciones Unidas, señala que se requieren 300.000 millones de dólares al año, hasta 2050, para abordar este problema.

La directora de Voice, Kathrin Schick, dijo que es fundamental que el financiamiento de la prevención de catástrofes no se realice a expensas de la ayuda humanitaria. "Esto no debe desviar dinero que se supone que es usado para salvar vidas", declaró a IPS.

Schick indicó que las iniciativas de reducción del riesgo deben integrarse a otras formas de ayuda, como los programas educativos. Los niños en países que pueden sufrir terremotos deben aprender cómo actuar en caso de que se produzca un temblor, dijo.

Un funcionario de la Comisión Europea reconoció que las actividades de ayuda humanitaria financiadas por la UE pueden ser perfeccionadas.

Esto se comprobó hace pocos días, cuando los donantes internacionales hallaron dificultades para proveer ayuda adecuada a las víctimas del terremoto que afectó al sur de Perú el 16 de agosto. El funcionario de la Comisión Europea señaló que hace falta mejorar la coordinación y tener una reserva de suministros para enfrentar más eficazmente los desastres.

También admitió que trabas burocráticas pueden ser un obstáculo para una fluida transición de la ayuda de emergencia al desarrollo a largo plazo.

La Comisión Europea dedicó un tiempo considerable al estudio de los lazos entre la asistencia humanitaria y para el desarrollo y encontró que diferentes procedimientos se aplican en cada caso.

"Nos encontramos en una situación en la que realizamos acciones humanitarias por períodos cada vez más prolongados, cuando puede argumentarse que este tipo de ayuda debe ser de corto plazo", dijo el funcionario.

El eurodiputado conservador británico Nirj Deva destacó que el trabajo de la Comisión fue "brillante" y que respondió velozmente cuando se produjeron desastres. Sin embargo, se quejó de la ausencia de una "interfase" efectiva entre el departamento de ayuda humanitaria y las secciones a cargo del desarrollo internacional.

Deva marcó una diferencia entre los desastres naturales y aquellos provocados por el hombre, como el conflicto en la occidental región sudanesa de Darfur, que ha tenido terribles consecuencias para los civiles.

"Una de las cosas más importantes que puede hacer la UE es asegurar que contemos con algún tipo de sanción para las violaciones a las leyes humanitarias internacionales. En los casos de genocidio, como en Sudán, las sanciones deben ser automáticas, así nadie se pone a reinventar la rueda cada vez que algo sucede", agregó Deva.

Pero el eurodiputado sueco Anders Wijkman dijo que existe una "distinción borrosa" entre catástrofes que pueden parecer de diferente carácter en su superficie.

"Muchos de los llamados desastres naturales son en buena medida provocados por el hombre. Quizás lo más inteligente sea prestarle más atención al cambio climático, a lo que éste puede provocar y al panorama que las organizaciones humanitarias afrontarán en la próxima década", afirmó Wijkman.

El ex presidente estadounidense Bill Clinton (1993-2001) utilizó la consigna "reconstruir mejor" como parte de su campaña humanitaria luego del tsunami que afectó el sudeste de Asia.

Pero la mayoría de las comunidades de las áreas afectadas por ese desastre son hoy tan vulnerables como lo eran antes de la tragedia, comentó Wijkman. "No fueron reconstruidas mejor", dijo.

El eurodiputado alemán por el Partido Verde, Frithjof Schmidt, declaró que la UE debe insistir en que la ayuda alimentaria se emplee sólo como una medida de emergencia. Comentó que la tendencia de Estados Unidos a ofrecer comida durante largos períodos ha tenido impacto negativo en las economías locales y los ingresos de los campesinos en los países pobres.

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