BIRMANIA: Malasia dispara contra la dictadura

Si la irritación de Malasia con Birmania preanuncia lo que sucederá esta semana en la reunión de cancilleres de Asia sudoriental, la dictadura que encabeza el general Than Shwe debería aprontarse para una balacera verbal sin precedentes.

La reunión ministerial la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (Asean) estará dominada por el enfrentamiento entre el gobierno malasio del primer ministro Abdullah Ahmed Badawi y la junta militar birmana.

El conflicto se reflejó en el duro lenguaje empleado por el canciller malasio Syed Hamid Albar antes de la reunión anual que este año se realiza en Kuala Lumpur.

La Asean está integrada por Birmania, Brunei, Camboya, Filipinas, Indonesia, Laos, Malasia, Singapur, Tailandia y Vietnam.

Syed Hamid Albar manifestó ante un grupo de parlamentarios de la Asean la frustración de las naciones más influyentes del bloque, como Malasia, respecto de la renuencia de Rangún a realizar una reforma política y de su desprecio hacia las gestiones de sus vecinos.

"Hay un sentimiento generalizado entre los miembros de la Asean de que el beneficio máximo que se podría obtener mediante la cooperación con algunos de sus socios está quedando de rehén por la situación en Myanmar", declaró Syed Hamid, quien nombró a con la denominación que le dio al país la junta militar.

"La Asean llegó a un punto en el que no es posible defender a un miembro que no hace ningún intento ayudarse a sí mismo", añadió el ministro malasio.

La tradición de la Asean indica que el país anfitrión a menudo marca el tono de la reunión y cuáles deben ser los asuntos urgentes antes de su apertura.

La reunión de ministros de Relaciones Exteriores, seguida por el Foro Regional de la Asean, que reúne a socios como Estados Unidos y la Unión Europea, se celebrará desde este martes hasta el viernes.

La secretaria de Estado (canciller) de Estados Unidos, Condoleezza Rice, aprovechará el Foro Regional para condenar a la junta.

"Asean está perdiendo el respeto por la intransigencia del régimen birmano", dijo a IPS Saan Aung, representante del Gobierno de Coalición Nacional de la Unión de Birmania, elegido en las elecciones de 1990, que fueron anuladas por la dictadura.

El bloque "tomó conciencia del alto costo para la región del rechazo de Birmania a realizar reformas y no puede continuar como antes".

El lenguaje crítico respecto de Birmania, que sufre una dictadura desde el golpe de Estado de 1962, muestra el viraje del bloque en su 40 aniversario, que se cumple el año que viene.

El hecho marca un cambio respecto de las razones por ciertas características que antes se endilgaban al bloque regional: rehuir la controversia política y negarse a perjudicar a un miembro al amparo del principio de no intervención.

Los primeros signos de ese viraje aparecieron en 2005, cuando la Asean presionó a Rangún para que dejara pasar su turno de ocupar la presidencia del bloque a fines de ese año.

Birmania ha realizado pocos esfuerzos para cumplir con las promesas de reforma política, que incluyen la redacción de un borrador de constitución y la liberación de la activista prodemocrática Aung San Suu Kyi, en arresto domiciliario.

También se menciona el desdén con que Rangún trató a varios funcionarios de países que integran la Asean, como el mismo Syed Hamid cuando visitó ese país en marzo.

Para algunos analistas, la lista creciente de medidas opresivas establecidas por Rangún ha provocado la regresión política de Birmania desde que fuera admitida en 1997 en la Asean.

"La junta debe ser reprendida por su decadencia. Lo que necesitamos ahora es el consenso de los ministros de Relaciones Exteriores para condenar a Birmania", dijo por teléfono desde Kuala Lumpur la legisladora malasia Teresa Kok, del opositor Partido de Acción Democrática.

Observadores en la región ven con buenos ojos que sea Malasia la que esté señalando y avergonzando a Birmania, dado el rol que Kuala Lumpur desempeñó en los últimos nueve años para proteger a la junta militar de ese país en tanto que miembro de la Asean.

El círculo diplomático para proteger a Rangún de las críticas externas fue parte de la política "de compromiso constructivo" de la Asean. El anterior primer ministro de Malasia, Mahathir Mohamad, fue quien allanó el terreno para la integración de Birmania al bloque.

Los vínculos consolidados en 1997 comenzaron a desgastarse a mediados de 2003, enseguida después de que Aung San Suu Kyi, y sus seguidores, fueran atacados por matones relacionados a la junta y la obligaron a pasar otro periodo en arresto domiciliario.

La condena internacional subsiguiente, junto a las críticas contra la Asean por su incapacidad de promover los cambios en Birmania, llevaron a Mahathir a fustigara a los generales. En julio de ese año, describió a Birmania como una vergüenza para la Asean y dijo que podría ser expulsada del bloque.

"Malasia tiene la obligación moral de cambiar las cosas porque fue responsable de traer a Birmania a la Asean", dijo a IPS Debbie Stothard de la Red Alternativa de la Asean sobre Birmania, organización dedicada a la defensa de los derechos humanos en la región.

"El lenguaje actual empleado por Malasia insinúa que la Asean finalmente quiere crecer y presionar a miembros como Birmania", señaló.

La prueba política a la que se enfrenta la Asean a causa de Birmania también es una muestra de lo que se le avecina al bloque, que en diciembre pasado aprobó un borrador de estatutos. (FIN/IPS/traen-vf-mj/mmm/rdr/ap ip hd/06)

Compartir

Facebook
Twitter
LinkedIn

Este informe incluye imágenes de calidad que pueden ser bajadas e impresas. Copyright IPS, estas imágenes sólo pueden ser impresas junto con este informe