TAILANDIA: Palos en la rueda de la fortuna de Thaksin

¿Seguirá con su larga racha de suerte el primer ministro de Tailandia, Thaksin Shinawatra? Esta es la duda generalizada después de que la Comisión Electoral anuló los comicios de de abril por irregularidades que se le imputan a su partido, Thai Rak Thai.

La capacidad de Thaksin de salir airoso de las crisis que han amenazado su carrera política desde que llegó al poder en enero de 2001 es uno de los signos distintivos de su gobierno.

El aluvión de denuncias legales contra el TRT (cuyo nombre significa "los tailandeses aman a los tailandeses") cuestionando los comicios del 2 de abril, posteriormente anulados, sugieren que se está secando su fuente de buena suerte.

El fallo de la Comisión Electoral indica que el TRT habría violado dos leyes electorales con, entre otras irregularidades, compra de votos durante la campaña.

Si los tribunales declaran culpable al TRT, la ley prevé la disolución del partido puede ser disuelto. Si también imputan responsabilidad al primer ministro en su carácter de líder partidario, puede prohibírsele formar uno nuevo hasta dentro de cinco años.
[related_articles]
Este último e inesperado giro de una saga política llena de incertidumbres se da tras una pausa de casi dos semanas, durante las cuales este país de Asia sudoriental celebró los 60 años de reinado del venerado monarca Bhumibol Adulyadej.

En ese periodo, los tailandeses hicieron a un lado sus diferencias para mostrarse unidos y alabar a un monarca al que asignan estatura de divinidad.

Pero esta semana, los diarios recordaron ya desde sus portadas que este país está en una caída libre política sin perspectivas de frenarse.

"Es muy entretenido estar en Tailandia en este momento, porque el país navega hacia aguas desconocidas. Si se disuelve el TRT ¿quién asumirá el gobierno provisional?", dijo a IPS David Streckfuss, investigador estadounidense especializado en política tailandesa.

Tampoco tiene precedentes en este país que los máximos tribunales sigan en funciones mientras investigan al principal partido político.

"De acuerdo con la Constitución aprobada en 1997, esta es la primera vez que un partido político importante es seriamente cuestionado por un tribunal", dijo en entrevista telefónica el politólogo de la Universidad Chulalongkorn de Bangkok, Thitinan Pongsudhirak.

"Antes, habían sido procesados integrantes de los partidos más importantes por sus responsabilidades personales" en varios asuntos, dijo a IPS, por su parte, el investigador tailandés Sunai Phasuk, de la organización de derechos humanos Human Rights Watch.

Pero "actividades condenables de instituciones políticas eran normalmente ignoradas sin tener en cuenta las consecuencias legales de sus acciones", sostuvo.

Varios analistas están de acuerdo en atribuir la presión sobre el TRT y su líder al compromiso del sistema judicial con los acontecimientos políticos del país, en una actitud de independencia sin precedentes.

"Los tribunales se han vuelto muy políticos. Se les encomendó hallar una solución política y parecen estar decididos a lograrlo", señaló Thitinan.

"Esto es democracia en acción, nunca antes vista. Los tribunales están desempeñando un papel en la limpieza interior. Esto puede llegar a ser considerado como el periodo más importante del avance democrático del país", coincidió Streckfuss.

El 8 de mayo, el Tribunal Constitucional dejó su huella al anular las controvertidas elecciones de abril en que el TRT se alzó con una cuestionada victoria, dado el boicot dispuesto por los principales partidos opositores y de un número nunca antes visto de sufragios de protesta, llamados no-voto.

El giro dado por el Poder Judicial, que borra sus antecedentes de evitar enfrentamientos políticos, se atribuye a un discurso pronunciado por el rey a fines de abril, en el cual instó a los tribunales a realizar su trabajo para terminar con el "enredo" que vivía el país.

Los crecientes cuestionamientos, que insinuaban el fin de Thaksin —un magnate de las telecomunicaciones que se pasó a la política— y del TRT difícilmente hubieran sido tenidos en cuenta hace un año, cuando el primer ministro disfrutaba de un poder inédito en el parlamento desde que Tailandia se convirtió en 1932 en una monarquía constitucional.

En las elecciones generales de febrero de 2005, el partido de Thaksin se alzó con 377 escaños de los 500 en disputa. Esa fue la segunda victoria del TRT, tras su triunfo aplastante en los comicios de 2001 que lo llevaron al poder por primera vez.

Los cinco años de estabilidad política que vivió el país fueron la excepción a la volatilidad política habitual en Tailandia.

En los últimos 60 años, este país tuvo 17 golpes de Estado, 15 constituciones y 21 primeros ministros. De hecho, Thaksin fue el primero en completar un periodo de cuatro años y luego ser reelegido en dos periodos consecutivos.

Pero las denuncias de la prensa y las protestas de la población por la presunta corrupción, el nepotismo y el abuso de poder del gobierno fueron minando la legitimidad de Thaksin.

El electorado de clase media y media alta, que tomó las calles entre febrero y abril de este año, le sugirió al primer ministro que era hora de partir.

La razón por la cual Thaksin se mantuvo a flote en sus cinco años de gobierno y ahora como primer ministro provisional es el gran apoyo de los pobres, la mayoría de los 64 millones de tailandeses, por sus políticas asistencialistas, que incluyen planes de suspensión de deuda hasta acceso barato a los servicios de salud.

"Tailandia, como democracia en lucha, aún debe desenredar la maraña política que ella misma tejió", decía el viernes un editorial del diario The Nation. "Le va a llevar un buen rato salirse de ese lodazal político."

Compartir

Facebook
Twitter
LinkedIn

Este informe incluye imágenes de calidad que pueden ser bajadas e impresas. Copyright IPS, estas imágenes sólo pueden ser impresas junto con este informe