POLÍTICA-EEUU: Nuevo Siglo Estadounidense duró nueve años

La organización que brindó cimiento ideológico al gobierno conservador de George W. Bush, el Proyecto para el Nuevo Siglo Estadounidense (PNAC), está en vías de disolverse.

El PNAC, que tanto promovió la invasión a Iraq, los intereses de Israel y la "guerra global contra el terrorismo", carece desde fines de año pasado hasta de un empleado que conteste su número telefónico.

A falta de un anuncio oficial, un informe del diario The Washington Post parece el obituario del PNAC, que se define como "institución educativa sin fines de lucro".

El periódico consultó a una fuente no identificada quien informó que la organización se "dirige hacia un cierre" con el sentimiento de "objetivo cumplido". El Proyecto estuvo inactivo desde enero de 2005.

Entre las 27 personalidades que fundaron hace nueve años el PNAC figuraban el hoy vicepresidente Dick Cheney y el secretario (ministro) de Defensa, Donald Rumsfeld, además de al menos media docena de los halcones más poderosos del primer gobierno de George W. Bush.
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La última de declaración del Proyecto exigía un aumento de la dimensión del ejército y la marina de Estados Unidos para hacer frente a las crecientes demandas de la "Pax Americana" (el predominio y control unilateral de Estados Unidos en el mundo) que tanto había promovido.

Poco después de la invasión a Iraq en marzo de 2003 comenzó la crisis de esta plataforma en que se apoyaba la coalición tripartita que impulsó la operación, integrada por nacionalistas agresivos como Cheney, la Derecha Cristiana y neoconservadores preocupados por la seguridad de Israel.

Fue entonces que el liderazgo predominantemente neoconservador del grupo comenzó a atacar a Rumsfeld, en particular, por no desplegar suficientes tropas para pacificar Iraq ni lanzar un verdadero ejercicio de construcción nacional, como ocurrió en Alemania y Japón tras la Segunda Guerra Mundial (1939-1945).

Entre los críticos estaban el editor de la revista Weekly Standard William Kristol, el director del PNAC Gary Schmitt, y el analista Robert Kagan, del Fondo Carnegie para la Paz Internacional.

Esa fue la primera de varias escisiones políticas que debilitaron a los halcones, forzaron a los neoconservadores del grupo a incluir a intervencionistas liberales —con los que patrocinó una serie de declaraciones conjuntas que alababan las virtudes de la construcción nacional y de un ejército mayor— o exigieron una posición más dura hacia Rusia y China.

A esto se sumó el empantanamiento cada vez más profundo de las fuerzas estadounidenses en Iraq.

El PNAC fue lanzado por Kristol y Kagan en 1997, poco después de publicar en la revista Foreign Affairs el artículo "Hacia una política exterior neo-reaganista", en el que llamaron a Washington a ejercer una "benevolente hegemonía global", a ser mantenida "todo lo lejos en el futuro que sea posible".

El artículo criticaba al entonces presidente Bill Clinton (1993-2001), del hoy opositor Partido Demócrata, pero aun más al Congreso legislativo, dominado por el conservador Partido Republicano.

El Congreso, según Kristol y Kagan, se había vuelto cada vez más aislacionista, en particular tras la precipitada retirada estadounidense de Somalia en 1994 y la fuerte oposición republicana a la intervención en los Balcanes contra el entonces presidente serbio Slobodan Milosevic (1989-2000).

Fue guiados por este espíritu que ambos crearon el PNAC, cuya carta fundacional fue firmada por importantes neoconservadores.

Además de los ya mencionados, fundaron el PNAC otros entonces futuros funcionarios como Lewis "Scooter" Libby (jefe de personal de Cheney), Paul Wolfowitz (subsecretario de Defensa y actual presidente del Banco Mundial) y Elliott Abrams (asesor de Bush para asuntos de Medio Oriente).

También firmaron el documento el futuro embajador en Afganistán e Iraq, Zalmay Khalilzad; el entonces futuro jefe de asesores civiles del Pentágono, Richard Perle, y el gobernador de Florida, Jeb Bush, hermano del presidente.

La carta fundacional y estudios posteriores publicados por el PNAC —"Reconstruyendo las defensas de Estados Unidos" y "Peligros actuales", ambos de 2000 — se basaron en buena medida en el boceto de la "Guía de Planeamiento de Defensa", producida en 1992, mientras Cheney se desempeñaba como secretario de Defensa, durante el gobierno del presidente George Bush (1989-1993), padre del actual mandatario.

Ese documento, que fue elaborado por Wolfowitz, entonces subsecretario de Defensa, Libby, Khalilzad y el actual asesor de seguridad nacional J.D. Crouch, con la asistencia de Perle y otros expertos de similar ideología, llamaba al "benevolente dominio de una potencia" —es decir, Estados Unidos— para reemplazar el "internacionalismo colectivo" y para que Washington se asegurara de esa dominación, particularmente en Eurasia.

El objetivo era impedir el surgimiento, de ser necesario mediante el enfrentamiento, de cualquier posible rival regional o global.

El rol del PNAC era mantener y propagar estas ideas a través de informes, cartas periódicas y declaraciones firmadas por derechistas prestigiosos, y un constante flujo de ensayos y otros textos de opinión que resonaban dentro de una "cámara de ecos" neoconservadora.

En la "cámara" participaban Weekly Standard, la cadena televisiva Fox News, el diario The Washington Times y las páginas editoriales de The Wall Street Journal.

En este sentido, el PNAC era más una "organización dirigida por carta", que actuaba menos como una organización de expertos y más como un mecanismo para generar consenso entre diferentes fuerzas políticas —en su caso, halcones republicanos— y luego sacándolos a la luz pública.

El hecho de que varios de su media docena de miembros ocuparan puestos en el mucho mayor American Enterprise Institute, ubicado apenas cinco pisos más arriba de las oficinas del PNAC, ayuda a ilustrar la naturaleza incestuosa de una red mucho más grande.

No obstante, el PNAC fue el primero en exigir públicamente a Washington en 1998 un "cambio de régimen" en Iraq por medios militares, en conjunto con el Congreso Nacional Iraquí, la organización de iraquíes exiliados dirigida por Ahmad Chalabi.

Luego, en el periodo previo a la invasión de 2003, Chalabi jugaría un rol clave en la campaña de propaganda contra el entonces presidente iraquí Saddam Hussein (1979-2003).

Pero tal vez la misiva más notoria fue enviada a Bush el 20 de septiembre de 2001, nueve días después de los ataques del 11 de septiembre sobre Nueva York y Washington.

Allí, además de reclamar el derrocamiento del régimen fundamentalista de Talibán (1996-2001) en Afganistán y la guerra contra la red terrorista Al Qaeda, del saudita Osama bin Laden, la carta llamó a librar una "guerra contra el terrorismo" más amplia y ambiciosa.

La misma incluiría aislar a la Autoridad Nacional Palestina bajo el gobierno de Yasser Arafat, dominar al partido libanés chiita Hezbollah, amenazar a Siria e Irán y, lo más importante, derrocar a Saddam Hussein, hubiera tenido o no relación con los ataques o con Al Qaeda.

"Puede ser que el gobierno iraquí brindara asistencia, de alguna forma, al reciente ataque sobre Estados Unidos", dijo.

"Pero incluso si la evidencia no vincula directamente a Iraq con el ataque, cualquier estrategia que aspire a la erradicación del terrorismo y sus patrocinadores debe incluir un esfuerzo determinado por sacar a Saddam Hussein del poder. No acometer ese esfuerzo constituirá una rendición temprana y tal vez decisiva en la guerra contra el terrorismo internacional", agregó.

La carta fue firmada por 38 miembros de la "cámara del eco" de Washington, predominantemente neoconservadora, muchos de los cuales surgirían, junto con Woolsey, como los campeones más ubicuos de la guerra con Iraq fuera del gobierno.

Siete meses después, el PNAC emitió otra carta firmada por muchas de las mismas personas, urgiendo a Bush a acelerar los preparativos para una guerra con Iraq, romper todos los vínculos con la Autoridad Nacional Palestina de Arafat y dar pleno respaldo a los esfuerzos por aplastar la intifada (levantamiento palestino) dirigidos por el primer ministro israelí Ariel Sharon.

"La lucha de Israel contra el terrorismo es nuestra lucha. La victoria de Israel es una parte importante de nuestra victoria", señaló la misiva. "Por razones tanto morales como estratégicas, necesitamos apoyar a Israel en su lucha contra el terrorismo." Bush aceptó la sugerencia dos meses después..

El periodo que se extendió entre el 20 de septiembre de 2001 y la previa de la guerra en Iraq, a comienzos de 2003, imprimió el sello distintivo de la existencia del PNAC.

Desde entonces, las cosas generalmente fueron cuesta abajo, como los halcones a los que representaban.

Esto incluyó el hecho de que los dominantes neoconservadores del grupo fueron presa de desacuerdos internos: sobre el mandato de Rumsfeld en Iraq y el Pentágono, sobre la sabiduría de la "transformación" democrática en el Medio Oriente árabe, sobre el plan de retirada de Gaza de Sharon, sobre China, e incluso sobre los más recientes pasos del gobierno en torno a Irán.

Todo esto hizo mucho más difícil forjar un consenso —y redactar las cartas— en estas áreas.

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