GRIPE AVIAR: En busca de la vacuna pre-pandémica

Más de diecisiete países desarrollan a marchas forzadas experimentos para prevenir la influenza aviar, que hasta ahora ha matado a 120 personas. La fabricación rápida de vacunas efectivas y baratas no impedirá una pandemia, pero sí podría reducir su impacto.

En unos 28 experimentos clínicos diferentes, se están probando varias formas del virus H5N1 de la gripe aviar para crear vacunas pre-pandémicas, que podrían ayudar en estos momentos cuando aún no ha tenido lugar la temida mutación hacia una cepa de fácil transmisión en humanos.

"Un virus desconocido (mutado) podría aparecer en cualquier momento, y algunos de estos esfuerzos (contra la gripe del pollo) ayudarán", dijo a Tierramérica John Treanor, experto en virus de la Escuela de Medicina de la Universidad de Rochester.

Nuevas cepas del H5N1 se volvieron altamente infecciosas en los últimos meses entre aves domésticas y salvajes, pero no en humanos. Sin embargo, aproximadamente 120 personas murieron a causa de ese virus desde 2003.

El H5N1 evoluciona rápidamente, haciendo muy difícil predecir si habrá o no una pandemia, señaló Treanor.

Pero si la hay, los modelos informáticos sugieren que en tres meses un virus pandémico podría llegar a todos los continentes, y en 69 meses a todos los países. Podría matar a tanta gente como la pandemia de gripe española de 1918 y 1919, donde fallecieron más de 50 millones de personas, explicó.

Una vez identificado el virus mutado, el desarrollo de una vacuna eficaz podría tomar unos seis meses. Las vacunas requieren que parte de la cepa del virus real sea inyectado en nuestros cuerpos para permitirle al sistema inmunológico construir una defensa contra el virus en pleno funcionamiento.

"La producción no puede comenzar antes que surja una cepa pandémica de la gripe aviar", explicó a Tierramérica Klaus Stöhr, director del programa global contra la gripe de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Por eso los esfuerzos de crear vacunas pre-pandémicas no se pueden soslayar. Hace dos semanas se registró un esperanzador anuncio: la evidencia de que hurones inmunizados con una vacuna basada en una variante del H5N1 aislada en Hong Kong en 2003 los protegía contra una cepa más nueva.

"Las vacunas pre-pandémicas pueden estimular una mejor respuesta inmunológica de lo que se creía, y ameritan ser almacenadas como vacunas pandémicas iniciales", dijeron los investigadores encargados del experimento con hurones del Hospital St. Jude de Investigaciones Infantiles, en Memphis, y la Universidad de Tennessee.

Pruebas de otras vacunas contra el H5N1 en humanos están en curso en otras partes, incluyendo tres experimentos en fase final llevados a cabo actualmente por GlaxoSmithKline, con 5.000 personas de Francia, Alemania, Holanda, Rusia, España y Suecia.

Este año, la farmacéutica australiana CSL Limited también está estudiando la seguridad y efectividad de su nueva vacuna en humanos.

Y el laboratorio francés Sanofi Pasteur informó en mayo que su vacuna producía una buena respuesta inmunológica en dos tercios de los voluntarios y que se necesita más investigación. Entre los desafíos está reducir la cantidad de inoculaciones necesarias para conferir inmunidad, a fin de que el fármaco esté disponible para más personas.

La manufactura mundial de vacunas estuvo en declive durante varios años, sobre todo porque era poco redituable suministrarlas para enfermedades infantiles comunes.

En cambio, las farmacéuticas se centraron en medicaciones para poblaciones envejecidas de países en desarrollo. Incluso vacunas para la gripe estacional fueron escasas en Estados Unidos por la baja capacidad de manufactura.

Actualmente, el resultado combinado de los fabricantes mundiales de la vacuna contra la gripe es de alrededor de 900 millones de dosis de 15 miligramos de antígeno.

La vacuna de Sanofi Pasteur contra el H5N1 requiere dos dosis de 30 miligramos, e incluso si fuera totalmente efectiva sólo 225 millones podrían, teóricamente, ser protegidos.

Para contrarrestar esta escasez, varios países y empresas están haciendo nuevas inversiones. En mayo, el gobierno de Estados Unidos otorgó cinco contratos por más de 1.000 millones de dólares para desarrollar tecnologías basadas en células con el fin de elaborar vacunas contra la gripe.

Tradicionalmente, las vacunas se hacen inyectando el virus en huevos de pollo, dentro de cuyos embriones se replican. El método es lento, requiere espacio y uno o dos huevos por dosis, lo que constituye un problema si la influenza aviar diezma a las poblaciones avícolas.

Producir vacunas contra la gripe en cultivos de células, como se hizo con la poliomielitis, la hepatitis A y la varicela, será más rápido y flexible. Y los gigantes farmacéuticos aprovechan esta nueva oportunidad, comprando y construyendo instalaciones para manufacturarlas.

Pero pocas de estas fábricas están fuera del mundo desarrollado.

Brasil anunció el mes pasado que invertirá 13,6 millones de dólares para edificar una nueva planta dedicada a la elaboración de vacunas contra la gripe común. Su apertura está prevista para 2007 y será "de clase mundial, la primera en un país en desarrollo", dijo Jarbas Barbosa da Silva Jr., subsecretario de controles sanitarios del Ministerio de Salud de Brasil.

Además, este mes una "unidad piloto" comenzará a producir una vacuna contra la influenza aviar basada en el H5N1, informó Da Silva en una declaración escrita.

Incluso si la temida pandemia de gripe del pollo no se materializa, los miles de millones de dólares invertidos en investigaciones y manufactura no serán gastados en vano, aseguró Treanor.

* El autor es colaborador de Tierramérica. Publicado originalmente el 24 de junio por la red latinoamericana de diarios de Tierramérica. (

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