ENERGIA-ASIA: India quiere gas

La creciente demanda nacional de energía y la actitud más abierta del nuevo gobierno de India hacia sus vecinos podrían revivir el plan de importar gas natural desde Irán, por el oeste, y desde Birmania, por el este.

Ya hay señales positivas de cooperación de los vecinos inmediatos, Pakistán (rival tradicional de India) y Bangladesh, por cuyos territorios pasarían los gasoductos propuestos.

Aun mejor, hay una declarada voluntad política de fortalecer la cooperación en Asia meridional. Los gasoductos son un componente importante de esa cooperación, manifestó el canciller indio Natwar Singh.

”Estamos dispuestos a considerar el gasoducto Irán-India si Pakistán nos ofrece garantías internacionales de seguridad”, declaró el canciller al semanario India Today.

Pakistán, que ganaría 500 millones de dólares anuales en derechos de tránsito por los 707 kilómetros de su territorio que el gasoducto atravesaría, ha mostrado entusiasmo por participar en el proyecto.

Nueva Delhi y Teherán firmaron un primer memorando de entendimiento en 1993, pero desde entonces, las relaciones entre India y Pakistán, que mantienen una disputa de 55 años por el territorio de Cachemira, han sido más que tensas. Ambos países, armados de bombas nucleares, estuvieron al borde de una tercera guerra abierta en 2002.

Jaswant Singh, quien fuera canciller y luego ministro de Finanzas durante el gobierno de coalición encabezado por el hinduista Bharatiya Janata Party (BJP), derrotado en las elecciones de abril y mayo, propuso como alternativa construir un gasoducto submarino entre India e Irán.

Pero el pasado enero, India y Pakistán se comprometieron a un ”diálogo compuesto” concentrado en la mejora de las relaciones comerciales, y esto reabrió las perspectivas de construcción del gasoducto por tierra.

Mani Shankar Aiyar, uno de los líderes del gobernante Partido del Congreso, responsable de la firma del acuerdo de 1993 con Irán, ocupa ahora el Ministerio de Petróleo en el gabinete del primer ministro Manmohan Singh.

Aiyar, quien era un diplomático de carrera antes de dedicarse a la política, sirvió en la Alta Comisión India en Pakistán y promueve ardientemente la mejora de las relaciones bilaterales.

Los planes de India de importar gas desde Birmania, por el este, son todavía más complicados porque el gasoducto debería pasar por Bangladesh (también un potencial proveedor), cuyo gobierno no ha permitido hasta ahora el tránsito del gasoducto por su territorio.

Además, el gobierno bengalí no autorizó a la empresa estadounidense de energía Unocal para exportar gas desde sus yacimientos de Bibiyana, Bangladesh, a India, aunque se prevé que el proyecto generaría 3.500 millones de dólares en los próximos 20 años.

La respuesta de India bajo el gobierno del BJP fue proponer la construcción de un gasoducto submarino entre Birmania e India a través de la bahía de Bengala, sin pasar por Bangladesh.

El plan podría resultar en una red internacional de gasoductos que atendería diferentes necesidades de Irán, los países de Asia central, Bangladesh, Birmania e India.

India es el sexto consumidor mundial de energía. El consumo nacional de gas saltó de 0,6 billones de pies cúbicos en 1995 a 0,8 billones al año siguiente, y se preveía un crecimiento anual de 6,1 por ciento para 2002.

Gran parte de esta demanda se cubre con fuentes domésticas. Reliance Industries, una compañía petroquímica india, descubrió nuevos yacimientos costa afuera del meridional estado de Andhra Pradesh.

Reliance y Broken Hill Proprietary, de Australia, se cuentan entre los actores privados que impulsan el proyecto de gasoducto entre Irán e India.

Del lado del este, los principales promotores privados son la anglo-holandesa Shell y Unocal, que realizaron sustanciales inversiones en la prospección de yacimientos en Bangladesh.

Un estudio publicado en marzo de 2003 por Alexander's Oil and Gas Connections, especialista en la industria, afirmó que Shell realizó negociaciones con Unocal para distribuir gas desde Bangladesh hacia el septentrional estado indio de Uttar Pradesh, que también está en buena posición para recibir gas de Irán.

Pero aún no hay un compromiso firme. ”Si tuviéramos un excedente para exportar, India sería el destino natural debido a su proximidad”, fue lo máximo que el canciller bengalí Morshed Khan se atrevió a decir tras una reunión la semana pasada con el ministro de petróleo Aiyar.

En cuanto a permitir el tránsito de gas desde Birmania a India pasando por Bangladesh, Khan dijo que se consideraría el plan si fuera ”mutuamente beneficioso”. (

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