TAIWAN: Elecciones a la sombra del gigante

Cuando el pueblo de Taiwan se dirija a las urnas este sábado, todas las cuestiones de política interna quedarán eclipsadas por dos asuntos más preocupantes para la población: las relaciones con China, principal socio comercial y amenaza militar, y las consecuencias del atentado de este viernes contra el presidente Chen Shui-bian.

Atrás quedarán la recesión económica, el creciente desempleo, las disputas étnicas y otros asuntos nacionales. Lo importante para los 23 millones de votantes será si tomar el camino hacia la reunificación con China, que considera a esta isla una ôprovincia renegada”, o hacia la separación definitiva.

El clima preelectoral se volvió violento este viernes, cuando el presidente y candidato independentista Chen Shui-bian y su vicepresidenta Annette Lu fueron víctimas de un atentado.

Chen recibió un disparo en el estómago y Lu otro en la pierna. Ambos están hospitalizados pero fuera de peligro, declaró un portavoz gubernamental, mientras la Comisión Electoral confirmó que las elecciones se realizarán este sábado como estaba programado.

Los partidarios de Chen, que promovió la celebración de un referendo sobre las relaciones con Beijing junto con los comicios presidenciales, dieron por suspendida su campaña y pidieron a sus seguidores que evitaran ôenfrentamientos emocionales” con los rivales políticos.

Chen, del independentista Partido Progresista Democrático, se enfrentará en las urnas con Lien Chan, del nacionalista Kuomintang, más proclive a la reunificación con China continental.

En el referendo, los votantes se pronunciarán sobre si Taiwan debe fortalecer su defensa en caso de que Beijing se niegue a desmantelar unos 500 misiles que apuntan hacia la isla, y si el gobierno debe entablar conversaciones con China continental sobre un marco de ”paz y estabilidad” a través del estrecho de Taiwan.

Las autoridades comunistas chinas insisten en que antes de comenzar negociaciones formales, Taiwan debe aceptar que forma parte inseparable de China, pero el presidente taiwanés se niega a aceptar esta precondición.

El debate sobre la reunificación, desde hace décadas protagonista de la política de la isla, alcanzó su pico en esta campaña electoral.

Muchos taiwaneses sueñan con la independencia, alentados por el gobierno. ôTaiwan es mi país, no China”, declaró Chou I-jen, principal asesor de Chen.

ôAunque mi origen étnico es el mismo que el de los habitantes de China continental, somos diferentes. Si gana el presidente Chen, él hará todo lo posible para consolidar la identidad de los taiwaneses y la identidad de nuestro estado”, afirmó.

Pero otros aconsejan cautela. ôSupongamos que Beijing nos dé la luz verde para la independencia. ¿Cómo sería nuestro desarrollo futuro sin China? China es nuestro mercado más importante. Nuestra prosperidad depende de ella”, recordó Liang Kuang-chung, un funcionario público.

China es el país más poblado del mundo, con 1.300 millones de habitantes.

ôPara empezar, Beijing nunca nos dejaría libres, porque eso le implicaría la pérdida de otras provincias (con movimientos separatistas) como Tibet y Xinjiang, que a diferencia de Taiwan, están habitadas por minorías étnicas”, señaló Liang.

Taiwan se separó políticamente de Beijing tras la victoria en 1949 de las fuerzas comunistas en China continental y la huida de los líderes del Kuomintang hacia esta isla, donde establecieron un gobierno rival.

Taipei insiste en que 20 años de reformas democráticas transformaron a la isla en forma radical y crearon una nueva identidad en su población.

Por otra parte, China insiste en que Taiwan le pertenece, y amenazó con usar la fuerza si la isla se declara independiente o se niega a reunificarse. Beijing teme que una consulta popular sobre cualquier asunto relacionado con el estatuto territorial taiwanés siente un precedente peligroso para que la isla rechace algún día la eventual reunificación con el continente.

ôLas autoridades taiwanesas impulsaron un referendo que propende a la independencia de Taiwan bajo el pretexto de la democracia”, sostuvo el primer ministro chino Wen Jiabao en una conferencia de prensa tras el cierre de la sesión anual del parlamento, el pasado fin de semana.

ôNos oponemos firmemente a cualquier intento de cualquier parte para separar a Taiwan del resto de China por cualquier medio”, advirtió.

Las autoridades chinas evitaron manifestar una preferencia explícita por alguno de los candidatos presidenciales taiwaneses, pero no han hecho ningún secreto de su rechazo a Chen Shui-bian.

Mientras, el candidato del opositor Kuomintang, Lien Chan, dice que dejará de lado las disputas políticas con China para abocarse a la expansión de las relaciones comerciales bilaterales y fortalecer la economía. Lien prometió ôun viaje de paz” si gana las elecciones este sábado.

Pero su discurso no convence a las masas. Lee Chang-ting, partidario de Chen, explicó: ôMis padres vienen del sur, de Taichang. Todo el sur es de Chen. No queremos al Kuomintang. Desde que yo era niño, mi familia odiaba a los nacionalistas, porque no nos dejaban hablar nuestro idioma en las escuelas, y vivíamos con miedo a su ‘terror blanco'. Nunca los votaría”.

Sin embargo, Lien cuenta con el respaldo de la poderosa comunidad empresarial taiwanesa, que ha invertido millones de dólares en China continental. El candidato opositor prometió negociar vínculos de transporte directo con China y establecer una zona de libre comercio que abarcaría Taiwan, Hong Kong y Macao. Y, por qué no, China continental. (

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