ECONOMIA-IRAQ: EEUU a la caza del tesoro de Saddam

Estados Unidos trata de congelar cuentas bancarias de familiares del depuesto presidente iraquí Saddam Hussein y de otros allegados a su régimen, tras haber requisado 3.600 millones de dólares en el último año.

El Departamento del Tesoro (ministerio de hacienda) de Estados Unidos urgió el jueves a otros países a transferir ese dinero al Fondo para el Desarrollo de Iraq (DFI).

Ese organismo fue facultado en mayo por el Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) a custodiar las ganancias por las ventas de petróleo iraquí y otros fondos para destinarlos a la reconstrucción del país árabe.

Washington teme que los fondos pertenecientes a allegados a Saddam Hussein y su régimen sean utilizados por la insurgencia iraquí, que asesta golpes cada vez más letales contra las fuerzas de la ocupación y contra la población civil.

Buena parte de los fondos requisados son vertidos a empresas a las que se asignó contratos para la reconstrucción de Iraq. Organizaciones que fiscalizan la ocupación advierten que Washington no tiene derecho a disponer de ese dinero a su antojo.
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Ese dinero, sostuvieron, debe guardarse hasta que un gobierno iraquí legítimo esté en el poder. ”Hubo un cambio de régimen ilegal en Iraq”, dijo el activista Rahul Mahajan, del grupo Unidos por Paz y Justicia.

”Hasta que el pueblo iraquí tenga la posibilidad de constituir su propio gobierno legítimo, esos fondos deben guardarse. Debe llamarse a alguna pesquisa sobre lo que hicieron anteriores jefes de Estado y familias” en Iraq, agregó Mahajan.

”Aunque se establezca que se trata, de hecho, de una ocupación legal, eso no le daría derecho a disponer de los fondos iraquíes, ni siquiera de los de la familia de Saddam Hussein y tampoco los requisados antes”, sostuvo.

El anuncio del jueves designó 191 personas y entidades cuyos recursos económicos deben ser congelados con miras a la requisa.

La lista incluye a 16 familiares de altos funcionarios del gobierno de Saddam Hussein, incluida su primera esposa, Sajida Khairallah Tilfa, y sus tres hijas, Raghad, Rana y Hala, su segunda esposa Samira Shahbandar y su hijo menor, Alí Hussein.

Washington también planifica requisar bienes de los familiares del ex vicepresidente Alí Izzat el-Duri y sus cuatro esposas.

También aparecen en la lista entes públicos como la Empresa Estatal Automovilística, la Empresa Central Petrolera, Buques Petroleros Iraquíes, el Directorio General de Contratos y Compras y la Organización Estatal de Mercadeo de Petróleo.

Antes de la invasión a Iraq lanzada el 20 de marzo de 2003, el presidente estadounidense George W. Bush ordenó a su gobierno identificar, congelar y requisar bienes iraquíes en todo el mundo.

”Esta misión continúa siendo una alta prioridad del Departamento del Tesoro”, dijo el subsecretario asistente del Tesoro, Juan Zárate, a cargo de la lucha contra el financiamiento del terrorismo y contra los delitos financieros en ese organismo gubernamental estadounidense.

Las requisas fueron objeto de grandes cuestionamientos por parte de organizaciones humanitarias, que acusaron a la Autoridad Provisional de la Coalición de no actuar con responsabilidad con los fondos así obtenidos.

Poco después, la Autoridad publicó un boceto del presupuesto del Fondo para el Desarrollo de Iraq en su sitio web.

Washington aseguró haber identificado cuentas bancarias y otros bienes de figuras del régimen iraquí en 20 países, entre ellos Alemania, Arabia Saudita, Belarús, Corea del Sur, Egipto, Emiratos Arabes Unidos, España, Indonesia, Irán, Islas Vírgenes Británicas, Francia, Japón, Jordania, Líbano, Lichtensztein, Malasia, Marruecos, Rusia, Siria, Suiza, Tailandia y Yemen.

Entre los bienes y dinero hay propiedades en países que hicieron negocios legales o clandestinos con Iraq, durante el embargo comercial dispuesto por la ONU en 1990.

Los bienes que Estados Unidos pretende congelar están ”bien custodiados en el sistema financiero internacional, a nombre de compañías de fachada y testaferros”, dijo Zárate el jueves ante una comisión del Congreso legislativo.

Desde el 20 de marzo de 2003, y bajo presión estadounidense, casi 2.000 millones de dólares en bienes iraquíes fueron identificados y congelados fuera de Estados Unidos y de Iraq. Diez países transfirieron en total 751 millones de dólares al Fondo para el Desarrollo de Iraq.

Estados Unidos, otros países y el Banco de Pagos Internacionales (entidad que es propiedad de los bancos centrales de numerosos países) transfirieron hasta ahora a Iraq 2.500 millones de dólares en total. Otros 1.300 millones se recuperaron en el propio Iraq.

La investigación estadounidense es realizada por un equipo que recibe asistencia del Buró Federal de Investigaciones (FBI), la comunidad de inteligencia y el Departamento (ministerio) de Defensa.

Esta guerra por el dinero será ”un esfuerzo de largo plazo”, advirtió Zárate.

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