La vigilancia de la prensa y la sociedad civil a los gobiernos de países en desarrollo e industrializados contribuye en gran medida a desenmascarar a los corruptos, pero la denuncia de la corrupción es una tarea peligrosa.
Esta mezcla de buenas y malas noticias es el mensaje del Informe Mundial sobre la Corrupción 2003, publicado este miércoles por la organización no gubernamental (ONG) Transparencia Internacional.
El estudio se publicó en Berlín y Londres en vísperas del Foro Económico Mundial, que reunirá en Davos, Suiza a los pesos pesados de la economía mundial.
Simplemente haciendo bien su trabajo, los periodistas independientes han tenido un papel protagonista en la promoción de la democracia por muchos años, dice el documento, que presenta 16 informes regionales sobre el combate a la corrupción y una serie de artículos sobre el acceso a la información.
Muchos ponen su vida en riesgo para promover la transparencia y la obligación de rendir cuentas en el gobierno y las grandes empresas, agrega.
De los 68 asesinatos confirmados de periodistas en 2001, 15 se relacionaron con su trabajo de investigación sobre corrupción, y esta es una cifra alarmante, destacó Transparencia Internacional.
Los autores del estudio están preocupados porque desde los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos proliferaron en todo el mundo medidas para bloquear o limitar el flujo de información que han restringido la libertad de prensa.
Estados Unidos comenzó a retener información que considera nociva para intereses institucionales, comerciales y privados, escribió Bettina Peters en una contribución al informe.
Asimismo, se aumentó la vigilancia de los mensajes electrónicos o las llamadas telefónicas en Gran Bretaña, Canadá, Francia y Alemania.
El informe destacó otro fenómeno significativo ocurrido en 2002: la crisis de confianza en el sector empresarial de todo el mundo, como consecuencia de los escándalos financieros de las compañías multinacionales Enron, Global Crossing y WorldCom, entre otras.
El público ya no confía en que los libros de contabilidad de las empresas constituyan una declaración verdadera y fidedigna de sus finanzas, comentó el presidente de Transparencia, Peter Eigen.
Sin embargo, los corruptos ya tienen pocos lugares donde esconderse porque los medios de comunicación y el público, armados de tecnología, cada vez piden más cuentas a las empresas y a los políticos, señaló Eigen.
Para garantizar un flujo rápido y preciso de información, filiales nacionales de Transparencia Internacional hicieron campaña por la libertad de información en varios países.
Bajo su escrutinio y el de otras organizaciones de la sociedad civil y el público en general, los gobiernos están tomando medidas para promover la transparencia, resaltó Eigen.
Desde Chile y Brasil hasta Corea del Sur e India, el gobierno electrónico crece con el uso de Internet para difundir información pública y abrir los procesos de licitación y privatización.
Sin embargo, el progreso es lento, y en todo el mundo, hubo una tremenda pérdida de confianza en los políticos.
Queda mucho por mejorar, pero en los últimos 12 meses se registraron éxitos notables en la lucha contra el lavado de dinero y la repatriación de activos robados, observa el informe.
Los atentados del 11 de septiembre pusieron en evidencia los efectos del lavado de dinero y obligaron a la Organización de Cooperación y Desarrollo Económico a intensificar los esfuerzos de su Grupo de Tareas de Acción Financiera para combatir ese flagelo.
Además, la cooperación internacional entre la justicia y fuerzas policiales aumentó, señala el estudio.
A nivel nacional, hay noticias alentadoras de países de Asia central y oriental que aspiran a incorporarse a la Unión Europea en cuanto a la promoción de la transparencia y el buen gobierno, agrega.
Transparencia Internacional también resaltó una tendencia positiva entre las instituciones internacionales donantes, que en el último año se volvieron más exigentes en cuanto a políticas y procedimientos anticorrupción.
Mientras, las organizaciones no gubernamentales comenzaron a organizarse más eficazmente, en especial en Africa, y realizan una importante contribución a la causa del combate a la corrupción, destacó Eigen. (


