Los cancilleres de las 15 naciones de la Unión Europea (UE) exhortaron este lunes a la comunidad internacional a prolongar la misión de los inspectores de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) que verifican el desarme de Iraq.
La decisión, adoptada por los cancilleres de la UE en Bruselas, fue comunicada telefónicamente por el jefe del gobierno de España, José María Aznar, al presidente de Estados Unidos, George W. Bush.
La conversación se realizó momentos después de que se reunieran los cancilleres de los cuatro países de la UE que integran el Consejo de Seguridad de la ONU (Alemania, España, Francia y Gran Bretaña) y antes de que se sumaran al encuentro los restantes 11 ministros del bloque, según fuentes del gobierno español.
Francia y Gran Bretaña forman parte del grupo de cinco miembros permanentes del Consejo con derecho a veto.
Dos horas después de la conversación entre Bush y Aznar, los 15 cancilleres de la UE adoptaron una declaración que exhorta a otorgar más tiempo a la Comisión de Control, Verificación e Inspección de las Naciones Unidas (Unmovic, por sus siglas en inglés), que busca armas de destrucción masiva en Iraq.
El documento, sin embargo, no especifica el plazo que debería tener esa prórroga.
Los cancilleres advirtieron asimismo a Iraq que tiene la última oportunidad para resolver la crisis de forma pacífica.
Por ello, insistieron en que las autoridades iraquíes deben, de forma imperativa, suministrar a los inspectores sin demora información adicional y completa sobre las cuestiones planteadas por la comunidad internacional.
Tras manifestar su profunda preocupación por la situación en Iraq, el documento subraya que el objetivo sigue siendo la eliminación efectiva y completa de las armas de destrucción masiva de Iraq.
La presentación este lunes del informe del jefe de la Unmovic, Hans Blix, ante el Consejo de Seguridad, y las amenazas de Washington de decidir unilateralmente el ataque a Iraq agudizaron la inquietud europea y provocaron una caída de los mercados de valores.
La divisa estadounidense continuó perdiendo valor ante el euro que, por primera vez en sus cuatro años de vida se cotizó a 1,090 dólares, mientras el valor de la onza troy de oro subió a 360 dólares.
Durante el diálogo telefónico, Bush anticipó a Aznar las líneas generales del discurso sobre el Estado de la Unión, que pronunciará este martes, añadieron las fuentes.
La reunión de los cancilleres del Consejo de Seguridad de la ONU fue impulsada por la presidencia de la Comisión Europea, órgano ejecutivo de la UE, a cargo del italiano Romano Prodi, en un intento de alcanzar consenso sobre la crisis que divide al bloque.
Italia y España apoyan en líneas generales la posición de Estados Unidos, en tanto Francia sostiene que cualquier acción militar debe contar con respaldo del foro mundial, y Alemania se opone de plano a una guerra contra Iraq.
España mantiene una actitud ambigua ante una posible ofensiva contra Iraq. Si bien Aznar se pronunció por prolongar las tareas de búsqueda de armas, también manifestó apoyo a Bush.
La oposición política y organizaciones no gubernamentales se oponen a un ataque contra Iraq, y al uso de bases militares españolas por parte de fuerzas estadounidenses.
No a una intervención unilateral y al uso de las bases sin autorización parlamentaria, dijo este lunes el portavoz del opositor Partido Socialista Obrero Español (PSOE), Jesús Caldera.
Los partidos opositores reclaman que, antes de adoptar cualquier decisión, el presidente convoque al parlamento y defienda su posición ante el mismo.
Un grupo de organizaciones religiosas y no gubernamentales, encabezadas por la católica Cáritas, emitieron el domingo un comunicado titulado ¡No a la guerra!.
El pronunciamiento fue firmado por la también católica Justicia y Paz, Acción Cultural Cristiana, Acción Social Protestante, Iglesia Evangélica Española, Acción Verapaz, Agencia Adventista para el Desarrollo y Recursos Asistenciales, Asociación Misionera Salvatoriana para Latinoamérica y Asociación Nacional de Caridad de San Vicente de Paúl, entre otras.
Los firmantes sostuvieron que la guerra nunca es una fatalidad ante la cual haya que resignarse, sino que siempre significa una derrota de la humanidad, que hay que evitar.
Por tanto, rechazaron toda violencia y de manera especial la noción misma de la llamada guerra preventiva.
La guerra que se anuncia y prepara es inmoral e ilegítima, y tendría previsibles consecuencias dramáticas para el pueblo iraquí, señaló el comunicado.
Una acción militar profundizaría la desconfianza y el odio entre los occidentales y los pueblos de Medio Oriente, sostuvo la declaración, que exhortó al gobierno español a no respaldar la guerra. (


